La provincia sin historia minera que quiere sumarse al mapa de minerales críticos

El gobernador Juan Pablo Valdés anunció que Corrientes firmará convenios para explorar tierras raras en el sur provincial.

Minerales críticos.

Minerales críticos.

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Corrientes no figura en ningún mapa minero relevante de la Argentina. Su economía se construyó sobre la ganadería, el arroz, la forestación, el turismo y el río. La minería nunca formó parte de su identidad productiva ni de su discurso de desarrollo. Por eso el anuncio que realizó el gobernador Juan Pablo Valdés en una entrevista radial representa, más allá de sus alcances reales todavía inciertos, un cambio de postura que merece atención: la provincia avanzará en las próximas semanas con la firma de convenios para iniciar exploración minera en busca de tierras raras en distintos puntos del sur provincial.

"A comienzos de julio vamos a hacer una conferencia de prensa y a firmar los convenios correspondientes para comenzar las exploraciones mineras de tierras raras en la provincia", anticipó Valdés. Los acuerdos involucran a empresas nacionales cuya identidad no fue revelada públicamente, y la exploración se desarrollará en las regiones sureñas de Curuzú Cuatiá, Mercedes y la localidad de Juan Pujol —conocida como Yofre—, donde el gobierno provincial dice haber detectado indicios preliminares. Valdés también mencionó otro corredor con potencial: desde La Cruz hasta San Carlos, en el norte provincial, donde la geología presentaría características similares.

La distinción entre indicios y yacimientos no es un detalle técnico: es la diferencia entre una hipótesis geológica y un recurso demostrado. La exploración que Corrientes se dispone a iniciar es, en sentido estricto, una etapa de verificación. Antes de poder hablar de producción, explotación o inversión de escala, deberán realizarse estudios geológicos sistemáticos, relevamientos geofísicos, análisis químicos de muestras, evaluación ambiental e información pública. El proceso puede tomar años sin garantía de resultado positivo. Valdés lo dijo sin ambigüedad: "Los indicios están, pero hay que hacer las exploraciones".

Explotación de minerales críticos, en Canadá.

Explotación de minerales críticos, en Canadá.

Qué son las tierras raras y por qué importan

El nombre es engañoso. Las tierras raras no son necesariamente escasas en la corteza terrestre, pero sí son difíciles de encontrar en concentraciones económicamente viables y aún más difíciles de procesar. Se trata de 17 elementos químicos —lantano, cerio, praseodimio, neodimio, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio, lutecio, escandio, itrio y prometio— que aparecen con frecuencia agrupados en los mismos depósitos y que tienen propiedades magnéticas, luminiscentes y electroquímicas que los hacen insustituibles en las tecnologías centrales del siglo XXI.

Están en los motores de tracción de los vehículos eléctricos, en los imanes permanentes de las turbinas eólicas, en los chips que procesan inteligencia artificial, en los sistemas de guía de misiles, en las fibras ópticas de telecomunicaciones, en los reactores nucleares, en los satélites y en casi todo dispositivo electrónico de consumo masivo. El neodimio y el disprosio son esenciales para los imanes de alto rendimiento que utilizan los motores eléctricos. El cerio y el lantano aparecen en catalizadores de refinación de petróleo y en pulido de superficies ópticas. Sin estos elementos, la transición energética pierde su base material y la revolución digital pierde buena parte de su infraestructura.

La concentración geopolítica del sector es el dato que vuelve estratégica cualquier iniciativa exploratoria, por incipiente que sea. China produce el 71% de las tierras raras del mundo y controla cerca del 90% de su procesamiento global, según datos de 2024. Estados Unidos, Australia y Canadá han lanzado programas de exploración y procesamiento acelerados en los últimos años como parte de una estrategia explícita de reducir esa dependencia. La Argentina ya figura en esa conversación por su litio y su cobre, pero no por sus tierras raras: todavía no existe producción comercial de estos elementos en el país ni ningún proyecto en etapa de factibilidad avanzada.

Dónde está el potencial y qué dice la geología

Los relevamientos históricos sobre tierras raras en Argentina han puesto el foco en provincias como Salta, Jujuy, San Luis, Santiago del Estero, San Juan y Córdoba, donde la geología de basamento cristalino y determinados tipos de intrusivos ígneos favorecen la concentración de estos elementos. Corrientes, en cambio, tiene una cubierta sedimentaria relativamente reciente que no es el ambiente geológico clásico para este tipo de depósitos.

Sin embargo, la provincia trabaja en conjunto con la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) para avanzar en estudios técnicos que permitan determinar si los indicios detectados tienen potencial real. Valdés también mencionó la existencia de arenas de fracking desde Empedrado hasta Bella Vista y en la zona de la capital provincial, lo que agrega otro ángulo de interés extractivo aunque completamente diferente al de las tierras raras: las arenas silíceas de alta pureza son un insumo crítico para la fractura hidráulica en la explotación de hidrocarburos no convencionales, y Vaca Muerta representa una demanda sostenida y creciente de ese material. Esa mención quedó englobada en el mismo discurso de oportunidad minera, aunque se trata de materiales y mercados distintos que no deben confundirse.

El contexto nacional: Argentina todavía no tiene producción de tierras raras

A nivel país, las tierras raras aparecen mencionadas en documentos de política de minerales críticos y en los convenios bilaterales firmados con Estados Unidos, pero sin proyectos en producción ni en construcción. El Instrumento Marco para el Acuerdo de Suministro de Minerales Críticos entre Argentina y Estados Unidos, firmado en 2024, incluye a las tierras raras entre los elementos de interés estratégico compartido, lo que en teoría abre líneas de financiamiento para proyectos de exploración y desarrollo que los involucren.

El mapa exploratorio del Segemar —el servicio geológico minero del Estado nacional— registra anomalías geoquímicas de elementos de tierras raras en varias provincias, pero ninguna de ellas ha avanzado hasta una etapa de recurso estimado o reserva probada que justifique hablar de yacimiento con viabilidad económica. La exploración que Corrientes está por iniciar se inscribe, entonces, en la etapa más temprana posible del ciclo minero: la que busca determinar si hay algo que justifique continuar.

Que una provincia sin tradición minera decida iniciar exploración de minerales críticos dice algo sobre el momento en que se encuentra la industria en Argentina. El impulso del RIGI, el interés inversor internacional, los precios sostenidos del litio y la recuperación del cobre, y el posicionamiento de la Argentina como proveedor potencial de minerales estratégicos para la transición energética global están generando un efecto contagio en provincias que históricamente miraban la actividad minera con distancia o desconfianza.

Corrientes tiene un perfil político y productivo que la diferencia de las provincias mineras tradicionales. Es una provincia radical, con una economía centrada en el agro y el turismo, con una base social que históricamente ha sido más sensible a los debates ambientales vinculados a la actividad extractiva. El hecho de que Valdés haya elegido anunciar el inicio de exploraciones de tierras raras vinculándolo explícitamente con "trabajo y futuro para los correntinos" y con gestiones iniciadas durante un viaje a Nueva York sugiere que el gobierno provincial está leyendo el momento como una ventana de oportunidad que no quiere dejar pasar.

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