YPF se retira de Manantiales Behr y completa su salida del petróleo convencional en Chubut
La petrolera firmó la cesión a Rovella Capital por US$ 575 millones. Así, acelera la salida del petróleo convencional para concentrar recursos en Vaca Muerta.
YPF firmó la cesión de Manantiales Behr al grupo Rovella Capital.
YPF dio un paso decisivo en la reconfiguración de su negocio petrolero al firmar la cesión del área Manantiales Behr, el último yacimiento convencional que mantenía en la provincia de Chubut, el lugar en el que nació la petrolera de mayoría estatal.
La operación se enmarca en el Plan Andes, una estrategia más amplia de optimización del portafolio que apunta a acelerar la salida del petróleo convencional y a concentrar recursos en los desarrollos no convencionales, con Vaca Muerta como eje central.
El acuerdo fue suscripto con Limay Energía S.A., empresa perteneciente al Grupo Rovella Capital, y contempla la transferencia del 100% de la concesión de explotación del histórico yacimiento ubicado en la cuenca del Golfo San Jorge. La operación, valuada en U$S 575 millones, aún debe ser aprobada por las autoridades provinciales. Una vez cumplido ese paso, la nueva operadora asumirá formalmente el control del área.
YPF cierra una etapa histórica en Chubut
La salida de Manantiales Behr marca el final de una etapa clave para YPF en Chubut. Se trata de un yacimiento emblemático, que durante décadas fue uno de los pilares de la producción convencional de la compañía. Al cierre del tercer trimestre de 2025, el área registraba una producción cercana a los 25.000 barriles diarios de petróleo y unos 0,5 millones de metros cúbicos diarios de gas.
La cesión no se limita únicamente al campo petrolero. El acuerdo incluye también la concesión de transporte de hidrocarburos de los oleoductos El Trébol–Caleta Córdova, Km 9–Caleta Córdova y Manantiales Behr–Cañadón Perdido, además de la venta del stock de materiales almacenados en Manantiales Behr y en el predio de Km 20. En términos financieros, el esquema de pago prevé que el 60% del monto total se abone al cierre de la transacción, mientras que el saldo se cancelará dentro de los 12 meses posteriores.
Con esta operación, YPF completa su retiro del petróleo convencional en Chubut, profundizando una decisión estratégica que ya había generado expectativas y debates en la provincia. La transferencia del activo también pone fin a meses de rumores sobre el futuro del área y abre una nueva etapa bajo la conducción de un grupo privado que, según trascendidos del sector, proyecta incrementar el nivel de inversión respecto del último plan presentado por la petrolera estatal.
Malargüe y el foco total en Vaca Muerta
La cesión de Manantiales Behr se inscribe en una estrategia más amplia. En paralelo, YPF firmó el acuerdo para desprenderse del clúster Malargüe, en la provincia de Mendoza, que será operado por la empresa Venoil S.A., también sujeto a las aprobaciones provinciales correspondientes. Ambas operaciones forman parte de la ronda lanzada en julio de 2025 del Proyecto Andes, liderado por el Banco Santander.
Este proceso se suma a otros movimientos ya concretados por la compañía, como la cesión definitiva de sus siete áreas convencionales en Tierra del Fuego a la empresa provincial Terra Ignis. En conjunto, estas decisiones reflejan un manejo activo del portafolio, uno de los pilares del Plan 4×4 de YPF.
El objetivo de fondo es liberar capital y capacidad de gestión para reasignarlos a proyectos estratégicos de mayor rentabilidad, en particular al desarrollo no convencional en Vaca Muerta. Desde la compañía remarcan que esta focalización permitirá fortalecer la producción shale y avanzar hacia una meta ambiciosa: habilitar exportaciones de hidrocarburos por unos US$ 30.000 millones anuales hacia 2031. Con la salida de Chubut y Malargüe, YPF termina de cerrar el capítulo del petróleo convencional y apuesta de lleno al nuevo perfil energético del país.
