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YPF consiguió US$1.200 millones y logró el menor riesgo de su historia en los mercados internacionales

La petrolera recibió ofertas por el doble de lo buscado. Emitió deuda a nueve años al 7,85% y un spread de apenas 300 puntos básicos sobre los bonos del Tesoro.

YPF volvió a dar una fuerte señal en los mercados internacionales. La petrolera colocó deuda por US$1.200 millones a nueve años, el mayor monto conseguido por una empresa argentina en una emisión internacional durante los últimos 11 años, y alcanzó además el menor diferencial de riesgo de su propia historia en este tipo de operaciones.

La compañía adjudicó Obligaciones Negociables Clase XLIV con vencimiento en junio de 2035. Los títulos tienen un cupón de 7,55% anual y fueron colocados a 98,075% de su valor nominal, lo que determinó un rendimiento efectivo de 7,85% anual para los inversores.

Pero uno de los datos más relevantes apareció en la comparación con la deuda estadounidense. El rendimiento quedó apenas 300 puntos básicos por encima de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, el spread más bajo conseguido por YPF desde que participa del mercado internacional de capitales.

La demanda casi duplicó la colocación

La operación encontró además una demanda considerablemente superior al monto finalmente adjudicado. YPF recibió ofertas por US$2.200 millones, casi el doble de los US$1.200 millones que terminó tomando. La compañía había salido inicialmente al mercado contemplando una colocación de hasta US$1.000 millones, pero la demanda permitió ampliar el monto.

La colocación fue precedida por dos jornadas de reuniones en Nueva York con más de 50 inversores internacionales. El resultado permitió combinar tres variables favorables para la petrolera: aumentar el monto captado, extender los vencimientos hasta 2035 y conseguir un costo relativo de financiamiento inferior al registrado en sus anteriores emisiones globales.

“Hoy hicimos historia con YPF”, destacó el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín. El ejecutivo remarcó tanto el volumen obtenido como el diferencial de 300 puntos básicos y sostuvo que la demanda recibida constituye “una señal enorme de la confianza” del mercado en la empresa.

Refinanciar deuda y sostener el Plan 4x4

Los recursos obtenidos no irán exclusivamente a nuevas inversiones. Una parte será destinada a refinanciar vencimientos de deuda previstos entre 2027 y 2029, permitiendo alargar el perfil de compromisos financieros de la compañía. El resto respaldará las necesidades generales y el programa de inversiones contemplado dentro del Plan 4x4.

Ese punto resulta relevante en momentos en que YPF mantiene una fuerte concentración de inversiones en Vaca Muerta y participa de algunos de los mayores proyectos de infraestructura energética del país. La estrategia de la compañía busca aumentar la producción no convencional y las exportaciones de petróleo y gas, mientras reduce progresivamente su exposición a activos convencionales de menor rentabilidad.

La operación también permite llegar con un perfil financiero más despejado a los próximos años. Al refinanciar anticipadamente obligaciones que vencían entre 2027 y 2029 y reemplazarlas parcialmente por deuda con vencimiento en 2035, YPF reduce las necesidades de caja justamente durante un período en el que deberá sostener elevados niveles de inversión.

Una señal que va más allá del monto

La emisión de US$1.200 millones es la mayor colocación internacional de una compañía argentina en 11 años. Sin embargo, desde el punto de vista financiero, el dato posiblemente más significativo sea otro: nunca antes YPF había conseguido endeudarse con un diferencial de apenas 300 puntos básicos sobre el Tesoro estadounidense.

Ese spread mide la prima adicional que los inversores reclaman para asumir el riesgo de prestarle dinero a la compañía frente a una inversión considerada prácticamente libre de riesgo. Que haya caído a su menor nivel histórico muestra una mejora concreta en la percepción crediticia de YPF, aun cuando la empresa continúa condicionada por el riesgo soberano argentino.

La combinación de US$2.200 millones de demanda, US$1.200 millones finalmente colocados, nueve años de plazo y un rendimiento efectivo de 7,85% convierte así a la operación en algo más que una refinanciación. Para una compañía que necesita sostener inversiones multimillonarias durante los próximos años, el resultado vuelve a demostrar que el acceso al capital internacional empieza a convertirse en una pieza central de su estrategia de crecimiento.