Vaca Muerta: los datos que muestran la concentración de la producción de shale oil
Cuatro áreas producen el 58% del petróleo no convencional que se genera en el país. El ránking lo encabeza Loma Campana, con más de 86.000 barriles diarios.
Vaca Muerta es una gigantesca formación geológica que alberga petróleo y gas de esquisto en Argentina.
ReutersLa producción de en la Argentina muestra un nivel de concentración cada vez más marcado: apenas cuatro áreas de Vaca Muerta explican el 58% de todo el petróleo no convencional producido en el país.
Según datos recientes de la consultora Economía & Energía, Loma Campana, La Amarga Chica, Bajada del Palo y Bandurria Sur superan individualmente el 10% de la producción nacional de shale oil, un umbral que marca un nivel de concentración inédito.
El resto del top ten se reparte entre bloques como La Calera, La Angostura Sur I, Aguada del Chañar, Lindero Atravesado, El Trapial Este y Cruz de Lorena, cada uno con participaciones de entre 3% y 5%.
El núcleo duro del shale oil en Vaca Muerta
El liderazgo lo mantiene Loma Campana, el bloque que opera YPF junto a Chevron. Entre enero y octubre de 2025 promedió unos 86.400 barriles diarios, lo que equivale al 18% del shale oil nacional. Desde que comenzó su desarrollo masivo en 2013, el área se consolidó como el principal ancla productiva de la formación, con una curva estable y sostenida en el tiempo.
En segundo lugar aparece La Amarga Chica, con una producción cercana a los 69.600 barriles diarios, que representan el 14% del total. Aunque YPF continúa como operador, la mitad de la concesión quedó este año en manos de Vista Energy, tras la salida de Petronas. La coordinación operativa entre ambas compañías y los planes de expansión previstos explican el fuerte crecimiento reciente del bloque.
El podio lo completa Bajada del Palo, operado por Vista, que aportó alrededor de 63.900 barriles diarios, un 13% del shale oil del país. La estrategia de dividir el área en dos unidades —Este y Oeste— permitió ordenar inversiones, optimizar infraestructura y acelerar el desarrollo, posicionando al bloque entre los más eficientes de la cuenca.
El cuarto lugar corresponde a Bandurria Sur, con unos 60.800 barriles diarios, también equivalentes al 13%. Allí YPF conserva el 40% de la concesión y comparte el resto con Equinor y Shell. Aunque la petrolera noruega evalúa opciones estratégicas para sus activos en Vaca Muerta, el bloque sigue siendo uno de los pilares del shale argentino.
Un patrón que se replica en el shale gas
La misma lógica se observa en el gas no convencional. Cuatro áreas concentran el 57% del shale gas del país. Fortín de Piedra, operado por Tecpetrol, lidera con más de 16 millones de metros cúbicos diarios. Detrás se ubican La Calera, Aguada Pichana Este y Aguada Pichana Oeste, todas con aportes superiores al 10% del total.
El mapa productivo confirma una tendencia estructural: la expansión del shale argentino se apoya cada vez más en un conjunto acotado de áreas con escala, continuidad de inversión y curvas de aprendizaje maduras. Ese patrón tendrá un peso creciente en la definición de infraestructura, logística y decisiones estratégicas para sostener el ritmo de desarrollo en los próximos años.
