ver más

Sudamérica quiere una "red energética" propia: seis países buscan bajar costos y acelerar inversiones

Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay sentaron las bases para una "red energética" sudamericana que permitirá mayor integración, menores costos y más inversión privada.

Sudamérica busca dejar de pensar la energía país por país. Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay acordaron avanzar en una agenda común para ampliar el comercio energético, coordinar regulaciones y acelerar inversiones en infraestructura eléctrica transfronteriza, en un escenario marcado por la incertidumbre.

El acuerdo se alcanzó en Buenos Aires durante el encuentro “Conectando Energía: Impulsando la integración para el desarrollo con impacto”, organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que reunió a autoridades, empresas y especialistas del sector.

El objetivo es avanzar hacia un sistema regional con mayor capacidad de intercambio, menor costo energético y mejores condiciones para atraer inversiones privadas y públicas. “Una mayor integración y una mejor conectividad son esenciales para impulsar el desarrollo y la competitividad en la región”, afirmó Morgan Doyle, gerente del Departamento del Cono Sur del Grupo BID.

El acuerdo se alcanzó en Buenos Aires durante el encuentro “Conectando Energía: Impulsando la integración para el desarrollo con impacto”

La apuesta argentina

La secretaria de Energía, María Tettamanti, defendió la integración regional como una herramienta para mejorar la competitividad de la economía. “La integración regional no es un fin en sí mismo para agrandar las estructuras del Estado; es una herramienta para dinamizar la economía, bajar los costos de producción de nuestras industrias y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos”, sostuvo.

La funcionaria también destacó el proceso de transformación del sistema energético argentino, al señalar que el país avanzó en la recuperación de señales de precio y en una menor participación del Estado como empresario.

El planteo adquiere especial relevancia para Argentina por su creciente disponibilidad de recursos energéticos y por la posibilidad de ampliar sus exportaciones de electricidad y gas hacia países vecinos.

Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay acordaron avanzar en una agenda común para ampliar el comercio energético,

Qué acordaron los seis países

En paralelo al encuentro, el Sistema de Integración Energética de los Países del Cono Sur (SIESUR) realizó su décima Mesa de Diálogo y aprobó el Plan de Acción SIESUR 2026-2027.

La hoja de ruta contempla medidas para incrementar los intercambios de energía y avanzar sobre las prioridades definidas por los seis países.

Uno de los principales desafíos será armonizar las reglas técnicas y comerciales que regulan los mercados eléctricos bilaterales. También se acordó identificar proyectos prioritarios de infraestructura, incluyendo ampliaciones y refuerzos de las redes nacionales y nuevas interconexiones.

La meta es que las diferencias regulatorias no terminen funcionando como una barrera para el comercio energético regional.

Marcelino Madrigal, jefe de la División de Energía del BID, sostuvo que el Cono Sur ya cuenta con recursos y capacidades suficientes, pero necesita fortalecer la institucionalidad y desarrollar proyectos transfronterizos que permitan aprovecharlos.

Bolivia toma la coordinación

Como parte del acuerdo, Argentina traspasó a Bolivia la Coordinación Pro Tempore de SIESUR para el período 2026-2027.

Durante ese período, los seis países deberán avanzar en la implementación de las prioridades establecidas y en la identificación de nuevas obras capaces de ampliar la integración eléctrica. El encuentro también permitió revisar experiencias de otros sistemas regionales respaldados por el BID, como el SIEPAC en América Central, el SINEA en la región andina y Arco Norte.

Para el organismo, el desafío es convertir esos aprendizajes en proyectos concretos en el Cono Sur. La apuesta regional apunta, en definitiva, a que la energía pueda circular con mayor facilidad entre los países, aprovechando las diferencias de producción y demanda y reduciendo los costos del sistema.

En un escenario donde Argentina busca consolidarse como exportador energético, una mayor integración regional podría convertirse en una pieza clave para ampliar mercados y darle mayor previsibilidad al comercio de electricidad.