¿Se amplía la frontera de Vaca Muerta?: YPF realiza nuevas perforaciones en Mendoza
La decisión de YPF se da en un momento donde los yacimientos convencionales atraviesan una etapa de declino, con impacto en el empleo y las regalías.
Un set de fractura para extraer petróleo en Vaca Muerta.
YPFMendoza vuelve a quedar en el radar energético nacional. En un contexto de reordenamiento de inversiones por parte de YPF y de fuerte concentración del negocio no convencional en Neuquén, la petrolera de mayoría estatal confirmó que avanzará con una nueva perforación en territorio mendocino.
El movimiento reaviva el debate sobre el potencial real de la provincia para sumarse, de manera más firme, al desarrollo de Vaca Muerta.
La decisión se da en un momento clave para la industria local. Los yacimientos convencionales históricos de Mendoza atraviesan una etapa de declino, con impacto directo en el empleo y en los ingresos por regalías. En ese escenario, la posibilidad de validar la porción mendocina de la formación no convencional aparece como una apuesta estratégica para sostener la actividad hidrocarburífera en el mediano y largo plazo.
“Esta perforación es una señal enorme de confianza en el potencial de Vaca Muerta en Mendoza. YPF está ajustando su portafolio en todo el país, desprendiéndose de activos que no considera prioritarios. Que decida no solo permanecer en nuestras áreas con Vaca Muerta, sino invertir por encima del compromiso asumido, demuestra la solidez del modelo provincial y el atractivo de nuestro recurso”, remarcó la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre.
Una perforación que refuerza la apuesta exploratoria
YPF confirmó que en los próximos meses iniciará una perforación adicional en el bloque CN VII A, ubicado en la Cuenca Neuquina del lado mendocino. Se trata de un pozo que no estaba contemplado dentro del compromiso mínimo original asumido por la compañía, un dato que desde el Gobierno provincial interpretan como una señal concreta de confianza en el potencial geológico de la zona.
El bloque CN VII A forma parte del esquema de exploración no convencional que YPF viene desarrollando en el sur de Mendoza, donde ya se realizaron trabajos previos con resultados técnicos alentadores.
Con esta nueva perforación, la empresa busca profundizar la caracterización del reservorio Vaca Muerta en la provincia, ampliar el horizonte exploratorio y obtener información clave para evaluar futuros desarrollos a mayor escala.
Desde el Ejecutivo mendocino remarcan que la decisión de avanzar con un pozo adicional se da, además, en un contexto en el que YPF está ajustando su portafolio a nivel nacional, desprendiéndose de activos que no considera estratégicos. Que la compañía decida no solo permanecer en Mendoza sino incrementar su nivel de inversión es leído como una validación del atractivo del recurso y del marco provincial.
Mendoza, entre el declino convencional y la expectativa shale
La provincia atraviesa una etapa de transición compleja. Durante décadas fue una de las principales productoras de hidrocarburos convencionales del país, pero hoy muchos de esos yacimientos ingresaron en fases avanzadas de agotamiento. Esa realidad presiona las finanzas públicas y obliga a repensar el futuro energético local.
En ese contexto, Vaca Muerta aparece como una oportunidad decisiva. Si bien la “zona núcleo” de la formación se concentra en Neuquén, los trabajos realizados en el sur mendocino, especialmente en el área de Malargüe, comenzaron a mostrar indicios técnicos que sostienen la expectativa de extender la frontera productiva.
Actualmente, la actividad no convencional en Mendoza se encuentra mayormente en una etapa de exploración avanzada y pilotos, con YPF como principal protagonista. A diferencia de Neuquén, donde ya existen decenas de bloques concesionados y desarrollos masivos en marcha, en Mendoza el desafío sigue siendo validar el recurso y transformar el potencial geológico en proyectos económicamente viables.

