Santa Cruz y Chubut inician su transición petrolera tras la salida de YPF: los principales desafíos de la nueva etapa
Ambas provincias enfrentan la difícil misión de sostener producción, empleo e inversión en yacimientos maduros, con nuevos operadores.
Santa Cruz y Chubut inician una nueva era en la explotación petrolera.
Noticias ArgentinasLa salida de YPF de áreas clave en la Cuenca del Golfo San Jorge marcó un punto de inflexión para Santa Cruz y Chubut. Ambas provincias enfrentan ahora el desafío de sostener producción de petróleo, empleo e inversión en yacimientos maduros, con nuevos operadores y un esquema que busca mayor eficiencia en un contexto de declino estructural.
El repliegue de la petrolera estatal responde a una estrategia de concentración en Vaca Muerta, pero deja abiertos interrogantes relevantes en el sur del país. La transición combina expectativas de reactivación con riesgos operativos y laborales que deberán ser gestionados por las provincias y las empresas entrantes.
Mientras Santa Cruz ya puso en marcha un nuevo modelo con operadores regionales que tomaron control efectivo de las áreas, en Chubut el proceso aún está en definición, con la inminente venta de Manantiales Behr, el último gran activo que YPF conserva en la provincia.
Santa Cruz: nuevo mapa petrolero tras la salida de YPF
Desde el 1° de diciembre, Santa Cruz abrió formalmente una nueva etapa en su historia hidrocarburífera. Siete compañías, en su mayoría pymes con capital y experiencia regional, asumieron la operación de diez áreas del flanco norte que YPF devolvió a la provincia. El traspaso incluyó concesión, operación y mantenimiento, además de un complejo proceso administrativo y técnico para ordenar activos, sistemas y personal.
El desafío inicial es eminentemente operativo. Las nuevas operadoras deben revisar más de 4.000 pozos, reactivar equipos de torre, workover y pulling, y recuperar infraestructura deteriorada tras años de baja inversión. Plantas, ductos y playas de tanques requieren mantenimiento intensivo, mientras se analiza la información geológica transferida para definir futuras campañas.
Un punto distintivo del caso santacruceño es el acuerdo ambiental alcanzado con YPF. La petrolera estatal se hará cargo del saneamiento y abandono de pozos, con una auditoría de pasivos en marcha y un plan de remediación que podría demandar inversiones cercanas a los 200 millones de dólares. El objetivo estratégico provincial es frenar el declino productivo con intervenciones graduales, recuperando pequeños volúmenes por pozo que permitan estabilizar la curva.
Chubut: Manantiales Behr y el cierre de una etapa histórica
En Chubut, la transición petrolera aún no se concretó del todo. El foco está puesto en Manantiales Behr, la última gran área que YPF opera en la provincia, cuya venta aún no fue oficializada. La operación despierta fuerte expectativa política, sindical y económica, ya que implicaría el ingreso de unos 500 millones de dólares para la petrolera estatal.
Rovella Energía aparece como principal candidata a quedarse con el activo. En las últimas semanas, directivos de la empresa mantuvieron reuniones en Comodoro Rivadavia con el Sindicato Petrolero Chubut para descomprimir tensiones y avanzar en la letra fina del contrato.
Entre los puntos clave figuran el precio del crudo para las ventas futuras a YPF, las condiciones laborales y el plan de remediación ambiental de cierre.
Aunque la decisión final podría oficializarse en breve, el proceso todavía demandará meses: cesión formal, aval del gobierno provincial y auditorías ambientales. La definición de Manantiales Behr marcará el cierre simbólico de la era YPF en la provincia y abrirá un nuevo capítulo, con interrogantes similares a los de Santa Cruz: cómo sostener producción, empleo y actividad en una cuenca madura que enfrenta el desafío de reinventarse.

