Quintana Energy multiplicó por 44 su producción y acelera su apuesta por Vaca Muerta en Mendoza
A partir de una serie de incorporaciones que combinan convencional y shale la compañía Quintana Energy logró un salto exponencial.
En 2025 la empresa asumió la operación de Cañadón León – Meseta Espinosa, Clúster Mendoza Sur y Estación Fernández Oro.
Quintana EnergyQuintana Energy protagonizó uno de los crecimientos más acelerados del sector hidrocarburífero argentino en el último año, al multiplicar por 44 su producción y consolidar una estrategia de expansión que ahora pone el foco en el desarrollo de Vaca Muerta en Mendoza.
La compañía elevó su output desde apenas 400 barriles equivalentes por día (boe/d) hasta unos 21.200 boe/d en menos de doce meses, un salto que la reposicionó dentro del mapa energético nacional.
Incorporación de activos
El crecimiento fue presentado por su CEO, Carlos Gilardone, durante la SPEE Latin America Conference 2026, donde detalló un modelo de expansión basado en eficiencia operativa, integración de activos y ejecución acelerada.
Uno de los pilares de este salto fue la incorporación de tres activos en un período corto, lo que permitió escalar producción de manera exponencial y optimizar operaciones en áreas maduras, una estrategia que la empresa busca replicar en sus nuevos desarrollos.
Vaca Muerta mendocina
En paralelo, la petrolera avanza en su posicionamiento en la llamada “Vaca Muerta mendocina”, donde ya completó campañas de sísmica 3D y proyecta avanzar hacia la etapa de perforación. La apuesta no es menor: la compañía identifica en esa región un potencial de hasta 200.000 barriles equivalentes diarios y más de 1.500 pozos horizontales, lo que abre una nueva frontera para el shale argentino.
El movimiento de Quintana refleja una tendencia más amplia dentro de la industria: la expansión de Vaca Muerta más allá de Neuquén y el creciente interés por posicionarse tempranamente en Mendoza, una provincia que busca ganar protagonismo en el desarrollo no convencional.

