No todo es Vaca Muerta: gremios petroleros alertan por el futuro del convencional
Ante la OIT, la Federación Argentina del Petróleo celebró el diálogo tripartito pero pidió proteger a las comunidades en riesgo.
El nuevo esquema protege, principalmente, la explotación en el Golfo de San Jorge
El crecimiento de Vaca Muerta se consolidó como el gran motor de la industria hidrocarburífera argentina. La producción récord de petróleo y gas no convencional, los proyectos de exportación y la llegada de nuevas inversiones ubican a la formación neuquina en el centro de la estrategia energética del país. Sin embargo, en paralelo comienza a ganar fuerza otra preocupación: qué ocurrirá con las cuencas convencionales que durante décadas sostuvieron la actividad petrolera y todavía concentran miles de puestos de trabajo.
La advertencia fue planteada esta semana por Mario Lavia, secretario general de la Federación Argentina Sindical del Petróleo, Gas y Biocombustibles (FASIPEGyBIO), durante su participación en la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), realizada en Ginebra.
Diálogo
Desde ese ámbito, que reúne a representantes de gobiernos, empresas y trabajadores de todo el mundo, el dirigente sindical destacó la importancia del diálogo tripartito para abordar los desafíos que enfrenta la industria energética, pero puso especial énfasis en la necesidad de sostener las inversiones en la actividad convencional.
“Es indispensable generar las condiciones necesarias para que continúen las inversiones, porque de ello dependen miles de puestos de trabajo y el desarrollo de numerosas economías regionales”, afirmó Lavia.
Necesidades locales
El dirigente también sostuvo que la transición energética debe contemplar las particularidades productivas de cada país y evitar que los cambios tecnológicos o de matriz energética terminen afectando el empleo y la producción nacional.
Las declaraciones reflejan una inquietud que atraviesa a buena parte del sindicalismo petrolero. Mientras las inversiones se concentran cada vez más en el shale de Vaca Muerta, distintas organizaciones gremiales y gobiernos provinciales observan con preocupación la caída de la actividad en las cuencas maduras.
Golfo San Jorge
La situación es particularmente visible en regiones históricas como la Cuenca del Golfo San Jorge, donde la producción convencional acumula años de declino y donde la decisión de YPF de desprenderse de áreas maduras abrió un nuevo escenario de incertidumbre para trabajadores, proveedores y economías locales.
Desde los sindicatos patagónicos vienen advirtiendo que el retiro de la petrolera de esos bloques obliga a acelerar la llegada de nuevos operadores capaces de sostener la producción y los niveles de empleo. La preocupación se explica por el peso que la actividad hidrocarburífera mantiene en provincias como Chubut y Santa Cruz, donde gran parte de la economía regional continúa vinculada al petróleo convencional.
Los números también muestran la magnitud del desafío. Mientras Vaca Muerta continúa ampliando su participación en la producción nacional, varias cuencas convencionales registran caídas sostenidas en sus volúmenes de extracción. La tendencia responde al agotamiento natural de muchos yacimientos maduros, pero también a una lógica empresarial que prioriza los proyectos con mayores niveles de productividad y rentabilidad.
En ese contexto, los gremios sostienen que el desarrollo del shale y la expansión de las exportaciones no deberían implicar el abandono de la actividad convencional. Argumentan que ambos segmentos pueden convivir y que el sostenimiento de las inversiones en los campos maduros resulta clave para preservar empleo, regalías provinciales y la actividad de cientos de empresas de servicios.
La discusión también aparece en el plano empresarial. Diversos actores del sector vienen señalando que, aunque Vaca Muerta concentra las mayores oportunidades de crecimiento, la producción convencional continúa desempeñando un papel relevante en el abastecimiento de las refinerías y en el entramado productivo de numerosas regiones del país.
Por esa razón, durante los últimos meses se multiplicaron los pedidos para implementar incentivos específicos destinados a las cuencas maduras, con el objetivo de prolongar su vida útil y evitar una caída más acelerada de la actividad.
