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Licitación: El Gobierno pone US$ 800 millones para evitar un colapso eléctrico en el AMBA

El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) enfrenta una saturación de su red eléctrica, ante lo cual el Gobierno lanzará una licitación por US$ 800 millones para ampliar su capacidad.

La red eléctrica del Área Metropolitana de Buenos Aires está frente a uno de sus principales desafíos en muchos años y el Gobierno nacional decidió avanzar con una obra de US$ 800 millones para reforzar el sistema y poder proyectar hacia adelante nuevas inversiones.

El Gobierno, a través de la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía convocará a una licitación pública nacional e internacional para construir, operar y mantener AMBA I, un proyecto que busca sumar capacidad, reducir restricciones y bajar el riesgo de interrupciones del suministro.

La obra contempla 270 kilómetros de nuevas líneas de transmisión, una nueva Estación Transformadora en Plomer y sistemas de compensación reactiva. Según las estimaciones oficiales, permitirá ampliar en aproximadamente 2.000 MW la capacidad de demanda que puede abastecer el sistema eléctrico del AMBA.

La importancia de la obra radica en el peso que tiene la región dentro del sistema nacional: el Área Metropolitana concentra aproximadamente el 40% de la demanda eléctrica argentina.

El problema es que la infraestructura no creció al mismo ritmo que el consumo. En los últimos diez años, la demanda residencial aumentó alrededor de 20%, mientras que las líneas de transporte de alta tensión crecieron apenas 8%. Ese desfasaje dejó una red cada vez más exigida y con restricciones crecientes.

Una red que quedó chica

El diagnóstico oficial apunta a un problema acumulado durante años: la falta de inversiones en transporte eléctrico generó cuellos de botella que hoy limitan la capacidad del sistema.

En el AMBA, donde se concentra una parte significativa del consumo nacional, la saturación de la red incrementa el riesgo de superar los límites técnicos de operación, especialmente durante los períodos de mayor demanda.

AMBA I busca atacar ese problema con nueva infraestructura de transmisión en distintos niveles de tensión. El proyecto contempla líneas de 500 kV, 220 kV y 132 kV, además de una nueva Estación Transformadora en Plomer, con niveles de transformación de 500/220/132 kV.

También se instalarán sistemas de compensación reactiva STATCOM y se realizarán obras complementarias para conectar la nueva infraestructura con las empresas distribuidoras que operan en el área.

El objetivo final es darle mayor capacidad y estabilidad a una red que actualmente funciona con un margen cada vez más reducido.

El proceso licitatorio tendrá una primera instancia de evaluación técnica y financiera.

Una inversión privada con respaldo del BID

Uno de los puntos centrales del nuevo esquema es que la obra será desarrollada bajo un modelo de concesión de obra, que permitirá la participación de capital privado en la construcción, operación y mantenimiento de la infraestructura.

El proyecto contempla además una garantía del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), actualmente en proceso de estructuración.

A esto se suma la posibilidad de que el adjudicatario solicite su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

Para el Gobierno, ambos elementos buscan mejorar la previsibilidad financiera del proyecto, reducir riesgos y generar condiciones para atraer capital privado hacia una infraestructura considerada crítica para el sistema energético.

El nuevo esquema también marca un cambio en la forma de encarar las ampliaciones de la red de transporte, con el objetivo de que nuevas obras puedan realizarse mediante inversión privada y sin comprometer recursos fiscales del Estado.

Cuándo se conocerán las ofertas

El proceso licitatorio tendrá una primera instancia de evaluación técnica y financiera. La presentación y apertura del Sobre N° 1, que contiene la documentación de calificación de los interesados, está prevista para 120 días corridos después de la publicación del llamado, lo que ubica esa instancia hacia la primera quincena de diciembre de 2026.

Después comenzará la evaluación de las propuestas y se avanzará con la apertura del Sobre N° 2, correspondiente a la oferta económica. La adjudicación está prevista para comienzos de 2027, mientras que la firma del contrato de concesión se concretaría durante los meses posteriores.

El contrato contempla una ejecución dividida en dos etapas, con un plazo máximo de construcción de 52 meses. Si se cumple el cronograma previsto, la obra demandará varios años de ejecución antes de alcanzar su plena capacidad operativa.

La primera de 16 obras estratégicas

AMBA I no es un proyecto aislado. Es la primera de 16 obras consideradas estratégicas dentro del Plan Nacional de Ampliación del Transporte Eléctrico.

El programa contempla inversiones por más de US$ 6.600 millones y la incorporación de aproximadamente 5.610 kilómetros de líneas de 500 kV en distintos puntos del país.

El Gobierno plantea el programa como parte de una nueva etapa para el sistema eléctrico, después de años en los que la inversión en infraestructura de transporte quedó por debajo de las necesidades de crecimiento de la demanda.

La apuesta es que la ampliación de la red permita reducir restricciones, mejorar la confiabilidad del suministro y acompañar el crecimiento futuro del consumo eléctrico.

En el caso de AMBA I, el desafío es particularmente sensible: una red que abastece a cuatro de cada diez unidades de demanda eléctrica del país deberá sumar capacidad antes de que el crecimiento del consumo vuelva a dejarla al límite.

Con la licitación de esta obra, el Gobierno busca cambiar ese escenario y avanzar hacia un modelo en el que la expansión del transporte eléctrico sea financiada y ejecutada con mayor participación del capital privado y bajo reglas de largo plazo.