La OPEP+ abre el grifo a más producción de petróleo
El cartel decidió incrementar nuevamente su oferta desde agosto en 188.000 barriles diarios, una medida que profundizó la caída del crudo.
El mercado petrolero arrancó la semana con bajas luego de que la OPEP+ confirmara un nuevo aumento de su producción para agosto. El grupo de países productores acordó elevar sus cuotas en 188.000 barriles diarios, una decisión que marca el quinto incremento mensual consecutivo dentro de la estrategia de devolver gradualmente al mercado los recortes voluntarios implementados en los últimos años.
La reacción fue inmediata. En la apertura de los mercados, el Brent, referencia para Argentina, retrocedía alrededor de 0,7% y cotizaba en torno a los US$ 71,6 por barril, mientras que el WTI estadounidense caía hasta la zona de los US$ 68 por barril. Los operadores interpretaron que la decisión incrementará la oferta mundial en un contexto donde ya comienzan a disiparse algunos de los riesgos geopolíticos que habían impulsado los precios semanas atrás.
Tránsito en el estrecho de Ormuz
El aumento de producción coincide además con una recuperación del tránsito de buques petroleros por el Estrecho de Ormuz, uno de los principales cuellos de botella del comercio mundial de crudo. Tras el alto el fuego que redujo las tensiones en Medio Oriente, las exportaciones desde el Golfo Pérsico comenzaron a normalizarse, reforzando las expectativas de una mayor disponibilidad de petróleo en los mercados internacionales.
La decisión de la OPEP+ había sido anticipada por el mercado. Arabia Saudita, Rusia, Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán acordaron sostener el esquema de incrementos graduales de producción con el objetivo de recuperar participación de mercado sin provocar un exceso abrupto de oferta. Desde abril, las sucesivas subas acumulan cerca de 800.000 barriles diarios adicionales.
Sin embargo, varios analistas advierten que buena parte de ese incremento podría quedar solo en el papel. Las dificultades logísticas que aún persisten en Medio Oriente y la menor producción efectiva de algunos miembros hacen que el aumento real de la oferta sea inferior al autorizado oficialmente. Aun así, la señal enviada por la OPEP+ fue suficiente para reforzar el sesgo bajista del mercado.
Otro factor que pesa sobre las cotizaciones es la incertidumbre sobre la demanda. China, el principal importador mundial de petróleo, redujo significativamente sus compras durante el conflicto en Medio Oriente y todavía no recuperó plenamente sus niveles habituales de importación. Los operadores esperan que las refinerías independientes vuelvan gradualmente al mercado si los precios continúan retrocediendo.
Qué implica para Argentina
Para Argentina, un petróleo estabilizado o incluso por debajo de los US$ 72 por barril tiene efectos mixtos. Por un lado, reduce la presión sobre los precios internos de los combustibles y sobre los costos energéticos. De hecho, YPF viene monitoreando la evolución del Brent para definir la política de precios en los surtidores tras la implementación del esquema de "buffer" que desacopla parcialmente las variaciones internacionales.
Por otro lado, una baja sostenida del crudo implica menores ingresos potenciales para los proyectos exportadores de Vaca Muerta, que justamente atraviesan una etapa de fuertes inversiones en infraestructura para incrementar las ventas al exterior. Aunque los valores actuales siguen siendo rentables para el shale argentino, el mercado seguirá de cerca la evolución de la oferta global y de la demanda asiática para determinar si la tendencia bajista se consolida durante el segundo semestre.

