La empresa argentina que achica el gas 600 veces y lo lleva en camión a donde no llega el gasoducto
Galileo Technologies exporta el 90% de sus equipos a más de 70 países. Su sistema Cryobox licúa gas en la misma boca de pozo y construye lo que llama "gasoductos virtuales" por tierra y agua.
Pioneros en el GNC / GNV como el combustible económico y limpio en Argentina.
www.galileotechnologies.comEn 1984, cuando la Argentina aún era un país de nafta y gasoil, una empresa de ingenieros porteños puso en marcha la primera estación de gas natural comprimido del país. Nadie sabía entonces que ese arranque discre to sería el primer eslabón de una cadena que llevaría tecnología argentina a más de 70 países, desde las islas de Indonesia hasta los colectivos urbanos de Madrid. Galileo Technologies cumplirá cuatro décadas como referente mundial del transporte no convencional de gas, con un portafolio de productos que va del compresor para vehículo urbano a la planta de micro-GNL para geografías donde tender un gasoducto sería económicamente inviable o físicamente imposible.
La empresa opera desde Buenos Aires con un hub global de servicios y capacitación en Los Ángeles. Exporta el 90% de su producción. Su valuación, según la operación de inversión que en 2022 protagonizó H&P —la mayor perforadora terrestre de Norteamérica—, superaba los US$1.350 millones: la firma texana inyectó US$33 millones en Galileo en un acuerdo que la convirtió en accionista y socia estratégica para el mercado de América del Norte.
El negocio del gas que no viaja por caño
La lógica detrás del modelo de Galileo es simple en concepto y sofisticada en ejecución. El gas natural, en su estado original, es un fluido de muy baja densidad: moverlo por red funciona cuando hay suficiente volumen y distancias no demasiado largas, pero resulta inviable para comunidades remotas, islas, industrias aisladas o yacimientos donde el gas asociado se quema al aire porque no hay forma de evacuarlo. La solución de Galileo es licuarlo —o comprimirlo— directamente en el origen y transportarlo en módulos criogénicos hasta el consumidor final, sin necesidad de construir infraestructura fija.
El sistema que más los identifica es el Cryobox, patentado y desarrollado íntegramente en Argentina, que licúa el gas en la misma boca de pozo y reduce su volumen unas 600 veces. Con esas unidades montadas en la cabecera del pozo, el gas pasa de ser un residuo quemado a un producto comercializable que viaja en camiones o barcazas. A ese conjunto de módulos móviles que reemplazan a un gasoducto fijo, la empresa lo llama Gasoducto Virtual: un concepto que surgió para resolver el problema del GNC en zonas sin red y que hoy se aplica al micro-GNL a escala industrial.
De la primera estación de GNC
El recorrido de Galileo desde aquella primera estación de 1984 hasta hoy es, en buena medida, la historia de cómo la Argentina construyó una industria global de nicho a fuerza de necesidad. El país fue pionero mundial en la conversión masiva de vehículos a GNC —una política que combinó precios bajos del gas, subsidios a la conversión y regulación específica— y Galileo fue uno de los actores que le dieron escala tecnológica a ese proceso. De ahí el salto internacional fue gradual pero sostenido.
El hito más conocido es la estación de GNC de Singapur, reconocida en el Libro Guinness como la mayor del mundo, donde Galileo instaló el sistema de carga para colectivos urbanos. En Madrid, la empresa montó la infraestructura que permite cargar hasta 180 colectivos a GNC por hora, el sistema más grande de Europa en ese segmento.
La vuelta a Argentina: Vaca Muerta como laboratorio
El modelo también tiene aplicación directa en Argentina. Galileo tiene operaciones activas en la región de Cuyo, donde nueve unidades Cryobox conectadas al gasoducto de Transportadora de Gas del Norte producen 120 toneladas de GNL por día para abastecer a la Central Térmica Methax, una planta de 40 MW en Luján de Cuyo, Mendoza. También abastece de GNL a Buquebus para el ferri Francisco que cubre la ruta Buenos Aires-Montevideo, con seis Cryobox en San Vicente que producen 66 toneladas diarias y reducen los costos operativos de la embarcación a la mitad respecto del gasoil.
El crecimiento de Vaca Muerta abre para Galileo una oportunidad local de otra escala: los yacimientos del no convencional generan volúmenes significativos de gas asociado que en muchos casos no tienen salida por red y terminan siendo quemados. Un sistema de micro-GNL instalado en pozo convierte ese residuo en un producto exportable o en combustible para generación eléctrica distribuida en la misma cuenca. En un contexto donde la Argentina busca maximizar el valor de cada pie cúbico producido en Neuquén, la tecnología que Galileo lleva cuatro décadas perfeccionando tiene más mercado doméstico disponible que nunca.

