GeoPark pone a Vaca Muerta en el centro de su plan de inversiones
La petrolera colombiana GeoPark proyecta inversiones de US$ 600 millones con el objetivo de llegar a los 20.000 barriles diarios.
La petrolera colombiana GeoPark acelera su desembarco en Vaca Muerta y ya proyecta inversiones por hasta US$ 600 millones entre 2026 y 2028 para multiplicar su producción en la cuenca neuquina. La compañía, que el año pasado ingresó formalmente al shale argentino tras adquirir áreas de Pluspetrol, busca convertirse en uno de los nuevos jugadores de peso en el desarrollo no convencional.
El plan de expansión contempla llevar la producción desde los actuales 1.500 barriles diarios hasta alcanzar un plateau de 20.000 barriles por día hacia 2028. Según confirmó el CEO de la firma, Felipe Bayón, la estrategia apunta a ingresar rápidamente en una etapa de desarrollo masivo sobre los bloques Loma Jarillosa y Puesto Silva.
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RIGI
La compañía trabaja además en la presentación de su proyecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), herramienta que consideran clave para acelerar el desembolso de capital y garantizar previsibilidad de largo plazo. “Estamos estructurando el RIGI y vamos a aplicar para eso en los próximos meses”, afirmó Bayón durante una entrevista en Houston, donde destacó que el esquema brinda mejores condiciones impositivas y cambiarias para proyectos de gran escala.
El desembarco de GeoPark en Neuquén forma parte de una estrategia regional más amplia, en la que Argentina aparece ahora como uno de los ejes centrales de crecimiento de la petrolera. La compañía presentó esta semana su Reporte de Sostenibilidad 2025, documento en el que ratificó que Vaca Muerta será el motor de una nueva etapa de expansión basada en producción shale, eficiencia operativa y reducción de emisiones.
Sostenibilidad
Dentro de ese reporte, GeoPark destacó que durante 2025 alcanzó una producción total de 28.233 barriles equivalentes diarios a nivel regional y logró reducir 35% la intensidad de sus emisiones en los últimos cinco años. También remarcó que no registró incidentes ambientales significativos y que avanzó con campañas de medición de metano en sus activos argentinos.
En paralelo, la empresa busca construir una narrativa asociada al desarrollo local y la sustentabilidad. Según informó la petrolera, durante el último año destinó US$ 10,4 millones a programas socioambientales orientados a infraestructura comunitaria, desarrollo territorial y fortalecimiento económico en las regiones donde opera.
El plan de expansión también incluye una fuerte aceleración de la actividad en campo. Bayón explicó que la compañía ya perforó los primeros tres pozos horizontales y prevé realizar las fracturas durante las próximas semanas. La expectativa es cerrar 2026 con una producción cercana a los 6.500 barriles diarios y luego ingresar en un esquema de “desarrollo factoría”, con más de 50 nuevos pozos proyectados para los años siguientes.

