Donald Trump anuncia nuevos ataques a Irán y vuelve a poner el petróleo en alerta
Tras el intercambio de episodios de las últimas jornadas, Trump anunció un ataque, que se centraría en instalaciones militares iraníes.
Refinería y almacenamiento de gas en Pars, Irán
ShutterstockLa tensión en Medio Oriente volvió a escalar este jueves luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara que ordenará una nueva ronda de ataques contra Irán durante la noche, en medio del deterioro de las negociaciones y tras dos jornadas consecutivas de enfrentamientos entre ambos países.
“Vamos a golpearlos muy duro esta noche”, afirmó Trump desde la Casa Blanca, al acusar a Teherán de dilatar las conversaciones y frustrar los intentos de alcanzar un acuerdo. La advertencia se produjo pocas horas después de que fuerzas estadounidenses lanzaran nuevos bombardeos sobre distintos objetivos iraníes, mientras Irán respondió con ataques contra instalaciones vinculadas a Estados Unidos en la región.
La nueva escalada pone en duda la continuidad del frágil alto el fuego alcanzado meses atrás y alimenta el temor a una ampliación del conflicto en una de las regiones más sensibles para el suministro energético global.
Instalaciones militares
Según trascendió, los ataques estadounidenses apuntaron a instalaciones militares y sistemas defensivos en distintos puntos de Irán. Desde Washington sostienen que las operaciones son una respuesta a acciones iraníes recientes, entre ellas el derribo de una aeronave militar estadounidense en la zona del estrecho de Ormuz.
La administración Trump endureció además su discurso al plantear la posibilidad de avanzar sobre infraestructuras estratégicas vinculadas a las exportaciones energéticas iraníes. El mandatario llegó incluso a mencionar la isla de Kharg, principal terminal de exportación de crudo del país persa y responsable de la mayor parte de sus ventas internacionales de petróleo.
Vuelve la tensión
La amenaza vuelve a colocar al mercado energético mundial en estado de máxima tensión. Aunque gran parte de las exportaciones iraníes ya se encuentran afectadas por el conflicto y las sanciones, cualquier ataque sobre instalaciones petroleras podría provocar nuevas turbulencias en los precios internacionales.
La preocupación es aún mayor por la situación del estrecho de Ormuz, el corredor marítimo por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo. Desde el inicio de la crisis, Irán ha utilizado el control de esa vía estratégica como una de sus principales herramientas de presión frente a Washington y sus aliados.
Los mercados vienen reaccionando con sensibilidad a cada episodio de la confrontación. Durante las últimas semanas, el Brent acumuló fuertes subas impulsadas por el riesgo geopolítico, revirtiendo la tendencia bajista que predominó durante buena parte del año.

