Del Pacífico al Golfo de México: el mapa mundial del boom exportador del petróleo de Vaca Muerta
Estados Unidos y Chile concentran hoy las compras del shale argentino, pero el crecimiento de la producción ya abrió las puertas de Europa y otros mercados.
Hace apenas cinco años, el petróleo de Vaca Muerta tenía un alcance internacional limitado. La mayor parte de la producción se destinaba al mercado interno y las exportaciones estaban condicionadas por la capacidad de transporte, los puertos y la infraestructura disponible. Hoy el escenario cambió por completo. El shale neuquino comenzó a ganar espacio en el comercio mundial y ya abastece refinerías desde la costa del Pacífico hasta el Golfo de México.
El crecimiento de la producción, la recuperación del autoabastecimiento argentino y la expansión de las exportaciones modificaron el mapa comercial del sector energético. Según un relevamiento de DinamicArg, Estados Unidos y Chile se consolidan como los principales destinos del petróleo argentino, mientras comienzan a aparecer nuevos compradores en Europa y otros mercados internacionales.
Estados Unidos, el principal comprador
El dato que más llama la atención es el peso que adquirió Estados Unidos como destino del petróleo argentino.
Aunque es el mayor productor mundial de crudo, muchas de sus refinerías procesan mezclas de distintas calidades y continúan importando petróleo liviano para optimizar sus operaciones. En ese contexto, el shale oil de Vaca Muerta logró insertarse como una alternativa competitiva.
Ya durante 2025, Estados Unidos se había convertido en el principal comprador del petróleo argentino, con importaciones cercanas a los 118.000 barriles diarios entre enero y agosto, superando incluso a Chile.
Chile, un socio estratégico
El segundo gran destino continúa siendo Chile.
El país vecino recibe buena parte del crudo producido en Neuquén a través del Oleoducto Trasandino (Otasa), reactivado en 2023 luego de permanecer casi dos décadas sin operar. Ese ducto abastece principalmente a la refinería de ENAP en Biobío y volvió a transformar a Chile en uno de los principales clientes de Vaca Muerta.
La relación tiene una ventaja adicional: la cercanía geográfica reduce costos logísticos y convierte al mercado chileno en uno de los más competitivos para el shale argentino.
Brasil, un mercado con potencial
Brasil aparece como el principal socio comercial de la Argentina, aunque todavía representa un destino relativamente menor para el petróleo crudo.
El intercambio energético con el país vecino está concentrado principalmente en combustibles refinados y otros productos energéticos, aunque la expansión de la producción argentina abre la posibilidad de incrementar los envíos de crudo en los próximos años, especialmente a medida que aumente la capacidad exportadora.
Europa y Asia entran en escena
La creciente producción de Vaca Muerta también comenzó a despertar interés en refinerías europeas y operadores asiáticos.
Hasta ahora, las limitaciones portuarias obligaban a realizar transbordos o utilizar buques de menor tamaño, lo que reducía la competitividad frente a otros grandes exportadores.
Sin embargo, el crecimiento de la oferta argentina y la búsqueda de nuevos proveedores por parte de Europa, especialmente desde la reconfiguración del mercado energético internacional, comenzaron a abrir oportunidades para cargamentos de larga distancia.
La industria considera que Asia será el gran mercado a conquistar durante la próxima década, particularmente China, India, Corea del Sur y otros grandes consumidores de petróleo.
El proyecto que cambiará el mapa
El gran salto llegará con el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).
La obra conectará Añelo con Punta Colorada, en Río Negro, donde se construye una terminal marítima de aguas profundas preparada para operar buques VLCC, los mayores petroleros del mundo.
La nueva infraestructura permitirá transportar inicialmente unos 550.000 barriles diarios y reducirá significativamente los costos logísticos, haciendo competitivo al petróleo argentino incluso en mercados muy alejados. Analistas del sector estiman que esta obra permitirá triplicar las exportaciones de crudo hacia el final de la década.
Un cambio en la matriz exportadora
El crecimiento de Vaca Muerta ya empezó a modificar el perfil exportador argentino.
Durante mayo, el petróleo crudo se convirtió por primera vez en el principal producto de exportación del país, superando incluso a la soja y al maíz en plena campaña agrícola. Las ventas externas de petróleo explicaron más de US$1.170 millones ese mes, impulsadas por el aumento de la producción y por mejores precios internacionales.
El fenómeno refleja un cambio estructural que pocos imaginaban una década atrás. La Argentina pasó de importar energía para abastecer su mercado interno a consolidarse como un exportador creciente de hidrocarburos, con Vaca Muerta como principal motor.
El próximo desafío
La expansión de los mercados dependerá ahora de que la infraestructura acompañe el crecimiento productivo.
Además del VMOS, el sector trabaja en ampliar la capacidad de almacenamiento, los puertos, los sistemas de carga y las conexiones con mercados regionales. Al mismo tiempo, la futura exportación de GNL permitirá sumar otro vector de inserción internacional para el gas de Vaca Muerta.
Si esos proyectos avanzan según lo previsto, el mapa comercial del petróleo argentino dejará de estar concentrado en América para proyectarse hacia Europa y Asia. El shale neuquino ya encontró compradores; el desafío ahora es contar con la infraestructura necesaria para abastecerlos de manera sostenida y convertir a la Argentina en uno de los nuevos actores relevantes del comercio mundial de crudo.
