¿Cuánto sube y baja el consumo eléctrico cuando juega la Selección argentina en el Mundial?

Cammesa monitorea la demanda eléctrica nacional partido por partido: así se paraliza y después se dispara el consumo cada vez que juega Argentina.

Lionel Messi y Jude Bellingham, los capitanes de las selecciones que se enfrentarán el miércoles en las semifinales del Mundial 2026.

Lionel Messi y Jude Bellingham, los capitanes de las selecciones que se enfrentarán el miércoles en las semifinales del Mundial 2026.

Canva/EFE

Cada vez que la Selección sale a la cancha en el Mundial 2026, algo pasa en el Sistema Argentino de Interconexión que no tiene nada que ver con el resultado en el marcador. La Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico, Cammesa, lleva un control en tiempo real de la demanda eléctrica del país durante cada partido de la Selección, y el patrón que encontró se repite con una precisión casi quirúrgica desde el Mundial de Qatar 2022.

Apenas arranca el partido, la demanda empieza a caer. Con buena parte del país frente al televisor y la actividad industrial y comercial puesta en pausa, el consumo se desploma varios puntos porcentuales por debajo de lo que Cammesa proyecta para un día normal. El organismo lo confirmó en el cruce eliminatorio de Argentina ante Egipto: la demanda cayó un 30% durante el desarrollo del juego, más de lo que el propio organismo había estimado antes del partido.

A mitad del encuentro aparece el primer quiebre de la curva. En el entretiempo, la demanda pega un salto rápido y sincronizado —del orden de 600 MW en apenas 12 minutos, según los registros de Cammesa— porque millones de personas se levantan al mismo tiempo para prender la heladera, calentar agua para el mate o encender la luz del baño. En la ingeniería eléctrica esto se conoce como "efecto TV pickup" o "efecto entretiempo", y es el mismo fenómeno que Cammesa observa en el Reino Unido durante grandes transmisiones o en Estados Unidos durante el Super Bowl.

La W, el dibujo táctico del baja y sube

Terminado el entretiempo, la demanda vuelve a caer durante el segundo tiempo. El punto más bajo de todo el ciclo llega con el pitazo final: en el partido ante Egipto, el piso se registró a las 15:05 con 18.778 MW, casi 2.900 MW por debajo de la demanda que había a la misma hora el día anterior, en condiciones climáticas similares. A partir de ahí arranca el rebote: en la hora siguiente al final del partido, la demanda subió cerca de 1.100 MW, y en menos de dos horas el sistema ya había recuperado el nivel habitual. Cammesa bautizó a esta secuencia completa —caída, pico de entretiempo, nueva caída, rebote— como "la W".

El consumo de electricidad se frena mientras se desarrollan los partidos del Mundial, todo se paraliza.

El consumo de electricidad se frena mientras se desarrollan los partidos del Mundial, todo se paraliza.

El fenómeno no es idéntico en todos los partidos. En la final de Qatar 2022 ante Francia, por ejemplo, la caída fue menos marcada porque las altas temperaturas de esa época del año mantenían el consumo de aires acondicionados elevado en toda la región. Cammesa también señala que el efecto se acentúa cuanto más avanza la Selección en el torneo y cuando los partidos caen en días hábiles, cuando hay más actividad productiva para pausar.

Detrás de estas variaciones hay un operativo puntual: Cammesa activa una condición de alerta desde una hora antes de cada partido hasta una hora después, con todas las líneas de alta tensión en servicio, sin tareas de mantenimiento programadas y varias centrales hidroeléctricas puestas en modo bomba para tener reservas de respuesta rápida ante cualquier salto brusco de la curva. El desafío es mayor ahora que antes: las energías renovables ya representan casi el 20% de la generación eléctrica del país, y su disponibilidad depende del clima, no de la voluntad de encender una térmica en el momento justo.

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