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YPF modificó las tarifas para la carga eléctrica: ¿cuánto cuesta ahora "llenar el tanque"?

Punto Eléctrico dejó sin efecto la membresía mensual fija e ilimitada y pasó a un sistema de cobro escalonado según la cantidad de energía consumida.

YPF Punto Eléctrico, la unidad de la petrolera dedicada a la infraestructura de carga para vehículos eléctricos, aplicó un cambio significativo en su esquema tarifario. Así, dejó sin efecto la membresía mensual fija e ilimitada y pasó a un sistema de cobro escalonado según la cantidad de energía consumida, con subas que impactan de lleno en el uso intensivo.

Hasta ahora, los usuarios podían acceder a cargas sin límite pagando una tarifa plana de $ 66.000 mensuales. Ese esquema, inédito en la región, había sido interpretado como una política de estímulo para acelerar la adopción de autos eléctricos en una etapa temprana del mercado local.

Con la nueva modalidad, el costo pasa a depender directamente de los kilovatios hora (kWh) consumidos cada mes.

YPF punto eléctrico

El cambio llega en un momento de fuerte expansión del segmento: las ventas de vehículos eléctricos crecieron casi 500% interanual en Argentina. Sin embargo, la nueva estructura de precios modifica los números del negocio, sobre todo para quienes utilizan estos vehículos como herramienta de trabajo.

Cuánto cuesta la carga eléctrica tras el cambio de YPF

El nuevo esquema de YPF Punto Eléctrico ofrece distintos planes mensuales según el consumo de energía. Los valores parten de $ 39.900 por 50 kWh, suben a $ 72.500 por 100 kWh, $ 163.100 por 250 kWh y alcanzan los $ 290.100 por 500 kWh mensuales.

Para dimensionar el impacto, un auto eléctrico urbano consume en promedio unos 15 kWh cada 100 kilómetros. Con ese parámetro, 100 kWh permiten recorrer alrededor de 650 kilómetros al mes, mientras que 500 kWh habilitan unos 3.300 kilómetros. En términos prácticos, “llenar el tanque” de un eléctrico pasó de ser un costo fijo a uno variable que crece rápidamente con el uso.

Golpe al impulso de la electromovilidad

El mayor impacto se siente en los usuarios intensivos: choferes de aplicaciones, repartidores y flotas logísticas. Un conductor que recorre más de 250 kilómetros diarios supera con facilidad los 500 kWh mensuales. En ese caso, el costo de carga salta de $ 66.000 a casi $ 290.000, lo que implica un aumento cercano al 340%.

Este cambio altera por completo la estructura de costos del modelo eléctrico profesional, que hasta ahora encontraba en la tarifa plana de YPF un factor clave de competitividad frente a los vehículos a combustión.

Un efecto dominó en alquileres y adopción

Muchos choferes no son propietarios de los vehículos, sino que los alquilan a empresas de flotas. En algunos casos, el alquiler mensual de un utilitario o un sedán eléctrico ronda los $ 500.000. Con el nuevo costo de carga, la cantidad de kilómetros necesarios para cubrir gastos y obtener rentabilidad aumenta de forma considerable.

La decisión de YPF introduce así un nuevo equilibrio en el incipiente mercado de la movilidad eléctrica local: mientras el parque de vehículos crece y deja atrás la fase experimental, los beneficios iniciales comienzan a retirarse. El interrogante ahora es si este nuevo esquema acompañará una adopción más madura del sistema o si frenará el avance de los eléctricos frente a alternativas híbridas o tradicionales.