Vélez instala paneles solares en su estadio y va en camino a la autonomía energética
El club instala en el estadio José Amalfitani 210 módulos bifaciales que le permitirán transformarse en usuario-generador. Estudiantes de La Plata había sido el pionero.
El club de Liniers pasará a ser usuario-generador
CAVSEl club Vélez Sarsfield dio un paso clave en su estrategia de sustentabilidad al instalar una planta de energía solar en el estadio Estadio José Amalfitani, con el objetivo de reducir costos, mejorar la eficiencia y avanzar hacia la autonomía energética.
La iniciativa forma parte de un proceso de modernización de infraestructura que busca transformar al club en un actor alineado con la transición energética. Bajo el concepto de “energía limpia, eficiencia y ahorro”, la institución comenzó a montar paneles solares en la terraza del estadio, en el barrio porteño de Liniers.
Paneles y potencia
El proyecto contempla la instalación de 210 módulos bifaciales de 570 Wp, capaces de captar tanto la radiación directa como la reflejada, lo que mejora significativamente su rendimiento. En conjunto, el sistema alcanzará una potencia máxima de 120 kWp en corriente continua y 100 kW en corriente alterna.
Además de abastecer parte del consumo eléctrico del club, la planta permitirá que Vélez se convierta en usuario-generador dentro del esquema de generación distribuida. Esto implica que podrá inyectar excedentes a la red eléctrica y recibir compensaciones económicas, optimizando sus costos operativos.
Pionero en el fútbol local
La iniciativa del club de LIniers tiene un antecedente en el estadio Uno, de Estudiantes de La Plata: inaugurado en 2019, cuenta con una planta fotovoltaica que permite generar y almacenar energía para el consumo interno de diversas áreas del estadio. También cuenta con sistemas de reutilización de agua de lluvia y termotanques solares. El nuevo estadio "pincharrata" fue el primero en obtener la certificación ambiental EDGE.
Boca y River, en tanto, analizan proyectos para avanzar en el mismo sentido.
En el caso de Vélez, la obra, iniciada en marzo, no solo tiene impacto económico sino también ambiental. Desde el club destacan que se trata de un paso concreto para reducir la huella de carbono y posicionarse a la vanguardia en el fútbol argentino en materia de sustentabilidad.
En este sentido, el estadio —histórico escenario del Mundial 1978— comienza a reconvertirse en una pequeña usina de energía renovable, marcando un precedente dentro del deporte local. La apuesta por la energía solar no solo responde a una tendencia global, sino que también refleja el creciente interés de las instituciones deportivas por adoptar modelos más eficientes y sostenibles.
