Minera Piedra Grande incorpora el uso de la energía eólica en sus plantas productivas
Cerró un acuerdo con PCR que le proveerá la corriente para cubrir parte de la demanda eléctrica a partir de energía eólica
Crecen los contratos bilaterales para la provisión de energías alternativas
La minera industrial Piedra Grande avanzó en su estrategia de transición energética tras cerrar un contrato de compra de energía renovable con PCR, que le permitirá abastecer con generación de energía eólica parte de la demanda eléctrica de sus centros productivos en Mercedes, la Patagonia y el NOA.
El entendimiento tendrá una duración de cinco años y se enmarca en el crecimiento sostenido del mercado corporativo de energías limpias en Argentina, donde cada vez más compañías industriales optan por contratos bilaterales para asegurar suministro a largo plazo y reducir su huella de carbono.
Energía eólica para la industria minera
El suministro provendrá de los parques eólicos Mataco III y Vivoratá, ambos localizados en la provincia de Buenos Aires y bajo operación de PCR. A través de este esquema, la minera cubrirá una porción relevante del consumo de sus plantas, disminuyendo su exposición a fuentes convencionales y avanzando en la diversificación de su matriz energética.
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Desde la generadora destacaron que el acuerdo refuerza su presencia en el segmento privado, donde viene ampliando su cartera de clientes industriales. La empresa opera cuatro complejos eólicos que totalizan 545 MW instalados en Santa Cruz, Buenos Aires y San Luis, además de mantener actividad en petróleo, gas y cemento.
Ariel Costanzo, director de Energías Renovables de PCR, sostuvo que el contrato consolida la expansión de la compañía en el mercado corporativo y demuestra la competitividad de la oferta renovable para grandes usuarios.
Descarbonización y competitividad
Para Piedra Grande, la incorporación de energía eólica se integra a un programa más amplio orientado a mejorar la eficiencia operativa y reducir el impacto ambiental de sus procesos extractivos e industriales. La firma cuenta con más de siete décadas de trayectoria en minerales industriales —entre ellos caolines, arcillas, feldespatos y cuarzo— y abastece tanto al mercado interno como a clientes del exterior vinculados a sectores como cerámica, construcción y fundición.
Con operaciones en San Luis, Chubut, Santa Cruz, Neuquén y Buenos Aires, y salida exportadora a través de Punta Quilla, la compañía viene incorporando tecnología para optimizar procesos y minimizar residuos.
El acuerdo refleja una tendencia que gana escala en el entramado industrial argentino: la contratación directa de energía renovable como herramienta para fortalecer la competitividad, cumplir estándares ambientales internacionales y responder a los requerimientos de cadenas globales de valor.
