Energías limpias: Argentina ya cubre más del 40% de su demanda eléctrica y ahora el desafío es la red
La generación renovable alcanzó en 2025 un hito histórico. Con parques eólicos y solares en plena operación, el límite es la infraestructura.
Argentina cerró 2025 con más del 40% de su demanda eléctrica cubierta por energías renovables, un punto de inflexión para un sistema históricamente dominado por generación térmica. De acuerdo con los balances del sector eléctrico, la generación renovable total superó los 56.000 GWh, sobre una demanda anual cercana a los 141.000 GWh.
El crecimiento se apoya en una combinación de factores. Por un lado, la expansión sostenida de la energía eólica, que ya explica alrededor del 15% de la generación total, con la Patagonia como principal polo. Por otro, el fuerte avance de la energía solar, especialmente en el NOA, donde la irradiación permitió consolidar proyectos de gran escala. A esto se sumó un aporte relevante de las grandes centrales hidroeléctricas, favorecidas por mejores condiciones hídricas respecto de años anteriores.
En varios momentos del año, especialmente en jornadas de fuerte viento o alta radiación solar, la participación renovable llegó a superar el 45% e incluso el 50% del despacho, una señal clara de que las fuentes limpias dejaron de ser marginales dentro del sistema.
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Energías eólica y solar, a pleno
El salto renovable se explica también por emprendimientos que ya funcionan a plena escala. En Chubut, el Parque Eólico Rawson y otros desarrollos de la región patagónica se consolidaron como pilares del sistema, con factores de capacidad que se ubican entre los más altos de América Latina. En Jujuy, el Parque Solar Cauchari, con más de 300 MW instalados, se transformó en una referencia regional para la generación fotovoltaica a gran altura.
También avanzaron proyectos solares en Salta, San Juan y La Rioja, y parques eólicos en Buenos Aires, Río Negro y Santa Cruz, muchos de ellos adjudicados bajo los programas RenovAr y Mater, que hoy inyectan energía de manera estable al sistema.
La red, un cuello de botella
Sin embargo, el crecimiento dejó al descubierto un nuevo cuello de botella: la red de transporte eléctrico. En varias regiones con alto recurso renovable, la capacidad de evacuación está prácticamente saturada, lo que limita la entrada de nuevos proyectos y obliga a restringir generación en ciertos momentos.
En el sector advierten que, sin inversiones en líneas de alta tensión, estaciones transformadoras y soluciones de flexibilidad —como almacenamiento o gestión de demanda—, el sistema corre el riesgo de frenar su expansión renovable justo cuando demuestra mayor madurez. El desafío ya no es tecnológico: es infraestructura, planificación y financiamiento para una matriz que cambió de escala.
