Energía eólica: qué es el curtailment y por qué Chubut tira el viento que no puede transportar
Un relevamiento de Cammesa ubica a la provincia en el epicentro del problema de transporte eléctrico que afecta a la energía eólica.
Chubut sigue siendo, sin discusión, la provincia con más viento aprovechable de la Argentina. El problema es que ya no importa cuánto viento tenga si las líneas de alta tensión no tienen lugar para sacarlo.
Este fenómeno tiene nombre técnico: en la jerga del sector se lo conoce como curtailment, y describe exactamente esto -la energía limpia que un parque eólico o solar podría generar, pero que el sistema no deja entrar porque la red no tiene capacidad para transportarla-. Cammesa, la compañía que administra el Mercado Eléctrico Mayorista, publica todos los meses un informe sobre generación renovable variable que incluye una síntesis de estas reducciones al despacho de centrales eólicas y solares. La medición no es una estimación: compara, cada diez segundos, la potencia que cada parque genera contra la que podría generar si no existiera una restricción externa. Esa diferencia es, literalmente, la energía limpia que el sistema argentino decide no usar.
Un fenómeno llamado curtailment
En marzo de 2026, los parques eólicos y solares del país tuvieron que dejar de entregar 91.580 megawatt-hora que estaban en condiciones de generar, una cifra que triplica la de marzo de 2025 (32.724 MWh) y que no se veía desde 2020. En términos relativos, eso significó perder un 4,1% de toda la energía renovable que el sistema podía haber recibido ese mes. No fue un mes aislado: octubre y diciembre de 2025 ya habían marcado niveles de recorte muy por encima del promedio, lo que sugiere un problema que se viene acumulando antes que un pico puntual.
Mirado por región, el reparto del recorte tiene una geografía cambiante. Cuyo concentró la mayor parte de la reducción nacional en marzo, seguida por la Patagonia, mientras que otras regiones como el NOA llegaron a liderar el ranking en meses puntuales, como noviembre de 2025. Pero cuando se baja la lupa al nivel de cada parque individual, en lugar de la región completa, el mapa cambia de signo.
Por qué la lista está pintada de Chubut
Ahí aparece el dato más contundente: de los diez parques eólicos que más curtailment sufrieron en marzo, nueve operan en Chubut -entre ellos Diadema, Diadema II, Chubut Norte II, Chubut Norte III, Kosten, Malaspina I, Manantiales Behr, Garayalde y Rawson III-, con porcentajes de recorte que van del 39% al 4% según el parque. El único que rompe la racha está en Santa Cruz, y aparece recién en el noveno puesto de la lista.
No es casualidad. Chubut es la provincia con mayor cantidad de aerogeneradores instalados de todo el país: 365 molinos distribuidos en once parques, casi todos conectados al mismo corredor de alta tensión que rodea a Comodoro Rivadavia. Cuando tantos megavatios compiten por la misma capacidad de transporte, alcanza con que la demanda baje un poco o se caiga algún equipo de la red para que sean los parques chubutenses los primeros en quedar topeados.
El recorte, además, tiene calendario propio. Por las limitaciones de las redes, el curtailment solar pega más fuerte en primavera y verano, mientras que el eólico se concentra en otoño e invierno -exactamente la temporada en la que se registró el pico de marzo-. Y la Patagonia no aparece una vez y desaparece: lideró el ranking de reducción de despacho durante siete meses consecutivos a lo largo de 2025, y volvió a hacerlo en enero de este año. En Chubut, el curtailment ya dejó de ser una anomalía de marzo: es la fotografía repetida de una red que no creció al ritmo de los molinos que se le siguieron sumando.


