Arcor inauguró su parque solar en Catamarca y se suma a la ola de autogeneración industrial

La compañía puso en marcha una planta fotovoltaica de 6 MW para abastecer su complejo industrial de Recreo, con una inversión de U$S 3,8 millones.

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Arcor puso en marcha su primer parque solar en la Argentina, una inversión de US$3,8 millones con la que busca avanzar en el autoabastecimiento eléctrico de su complejo industrial de Recreo, Catamarca, y que marca un nuevo paso en una tendencia que comienza a ganar terreno entre las grandes compañías: producir directamente una parte de la energía que utilizan.

El Parque Solar Fotovoltaico Arcor Recreo I cuenta con una potencia instalada de 6,6 MW y ocupa unas 12 hectáreas dentro del predio industrial. La generación prevista supera los 11.000 MWh anuales y permitirá que hasta el 90% del consumo eléctrico del complejo provenga de fuentes renovables.

La iniciativa fue inaugurada en coincidencia con el 75° aniversario de Arcor y representa el primer parque fotovoltaico propio desarrollado por el grupo en el país.

De consumidor a generador

El proyecto tiene una característica que lo diferencia de los grandes parques solares construidos exclusivamente para vender electricidad al mercado: fue diseñado fundamentalmente para abastecer la demanda de las instalaciones industriales que Arcor posee en Recreo.

En abril, la Secretaría de Energía había autorizado a la compañía a modificar su condición dentro del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), pasando de Gran Usuario Mayor a Agente Autogenerador para incorporar el nuevo parque.

La autorización nacional contempló inicialmente una potencia de 6 MW, aunque finalmente la instalación inaugurada alcanzó los 6,6 MW.

Un mes después, el ENRE dio a publicidad la solicitud de acceso a la capacidad de transporte. El parque se vincula al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) en 33 kV mediante instalaciones de Energía de Catamarca (EC SAPEM) conectadas a la Estación Transformadora La Paz.

El esquema permitirá utilizar la electricidad solar directamente en el proceso productivo y, cuando exista generación por encima de las necesidades de las instalaciones industriales, inyectar los excedentes al sistema.

Tres plantas abastecidas con energía solar

El complejo de Recreo tiene un peso importante dentro de la estructura productiva de Arcor. Allí funcionan tres plantas industriales dedicadas a la elaboración de golosinas, galletas y otros productos, que ahora podrán cubrir una parte sustancial de su demanda eléctrica mediante la generación fotovoltaica instalada en el propio predio.

La empresa está presente en Recreo desde hace casi cuatro décadas y convirtió a la localidad catamarqueña en uno de sus principales polos productivos del norte argentino.

La incorporación del parque solar permitirá reducir la electricidad convencional demandada por las instalaciones y elevar significativamente la participación de fuentes renovables en el abastecimiento del complejo.

La autogeneración gana terreno

Más allá de la escala del proyecto, la iniciativa muestra una transformación que comienza a extenderse entre grandes consumidores eléctricos de la Argentina.

La caída del costo de la tecnología fotovoltaica, la necesidad de reducir emisiones y la búsqueda de mayor previsibilidad sobre una parte del costo energético están impulsando a distintas industrias a evaluar esquemas de generación propia.

A diferencia de los contratos de abastecimiento renovable a largo plazo, en los que una empresa compra electricidad producida por un tercero, la autogeneración permite instalar capacidad directamente asociada al establecimiento consumidor.

Arcor ya contaba con antecedentes en este terreno. Desde 2019 participa en el mercado eléctrico como autogenerador distribuido mediante instalaciones vinculadas a establecimientos ubicados en Córdoba, Tucumán y Misiones. Recreo, en cambio, permanecía registrado como Gran Usuario Mayor hasta la incorporación del nuevo parque.

La industria empieza a generar su propia energía

El proyecto de Recreo también muestra un fenómeno que comienza a cobrar mayor protagonismo dentro de la transición energética argentina: la autogeneración de grandes consumidores.

Para una industria electrointensiva, contar con generación propia permite combinar distintos objetivos. Por un lado, reducir la exposición al costo de la electricidad comprada al mercado; por otro, asegurar una porción del suministro mediante contratos o activos propios y, al mismo tiempo, disminuir la huella de carbono asociada al proceso productivo.

La alternativa ganó atractivo adicional a partir de la fuerte caída del costo de la tecnología fotovoltaica y de la posibilidad de instalar plantas directamente dentro o cerca de los establecimientos industriales.

Arcor, además, no parte de cero en este terreno. La compañía ya participa desde hace años del Mercado Eléctrico Mayorista como autogenerador distribuido, con instalaciones de generación vinculadas a establecimientos de Córdoba, Tucumán y Misiones. La planta de Recreo, en cambio, estaba registrada como Gran Usuario Mayor.

El parque catamarqueño implica ahora incorporar generación solar directamente a ese esquema y convertir también a Recreo en un nodo de autogeneración.

Catamarca suma generación solar

La ubicación tampoco resulta casual. Catamarca integra una de las regiones argentinas con mejores niveles de radiación solar y en los últimos años comenzó a incorporar distintos proyectos fotovoltaicos, tanto para abastecimiento del sistema como asociados a actividades productivas.

En este caso, la escala de 6 MW está lejos de los grandes parques solares del NOA, que pueden superar ampliamente los 100 MW. Pero responde a otra lógica: la potencia se dimensiona principalmente en función de la demanda energética de una instalación industrial determinada.

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