Shell invierte US$ 700 millones y despeja dudas sobre su continuidad en Argentina
La puesta en marcha del Early Processing System (EPS) en Bajada de Añelo marca un hito operativo para Shell, con 20.000 barriles y 2,5 MMm³ de gas por día.
Sistema de procesamiento de Shell en Bajada de Añelo.
Gentileza Shell.Shell Argentina dio un paso relevante en el desarrollo de sus activos no convencionales con la inauguración oficial del Early Processing System (EPS) en el bloque Bajada de Añelo, una infraestructura estratégica para escalar producción en una de las zonas más prometedoras de Vaca Muerta.
El hito no pasó desapercibido: ocurrió días después de que el CEO global de Shell, Wael Sawan, calificara como “fake news” las versiones que hablaban de una posible desinversión o venta de activos en la Argentina.
En un contexto global donde las grandes petroleras revisan portafolios y rotan activos, la puesta en marcha del EPS funciona como una respuesta operativa a esas especulaciones. Lejos de reducir exposición, Shell avanza con inversiones que refuerzan su presencia en la cuenca neuquina.
La nueva planta de Shell y su impacto operativo
El EPS cuenta con una capacidad de procesamiento de hasta 20.000 barriles diarios de petróleo y 2,5 millones de metros cúbicos de gas, lo que lo convierte en una pieza central para acompañar el crecimiento de la producción en Bajada de Añelo. El sistema integra una planta de procesamiento temprano (EPF), equipos de separación y recolección, dos unidades de recuperación de vapores, sistemas de abastecimiento energético y una red de oleoductos y gasoductos de evacuación.
Según informó la compañía, la instalación fue diseñada bajo estándares de eficiencia energética y automatización, con monitoreo en tiempo real para optimizar el manejo de fluidos, maximizar la seguridad operativa y reducir emisiones. Este enfoque se alinea con la estrategia global de Shell de producir barriles con menor huella de carbono, un atributo cada vez más exigido por los mercados internacionales.
Bajada de Añelo, un activo estratégico
El bloque Bajada de Añelo abarca unos 200 kilómetros cuadrados y cuenta con recursos técnicamente recuperables estimados en hasta 400 millones de barriles de petróleo y 2 TCF de gas. Shell es operadora del área y posee el 50% de participación, mientras que YPF controla el otro 50%. Con el EPS ya operativo, la planta funciona actualmente a alrededor del 50% de su capacidad, y la compañía apunta a llenarla progresivamente a medida que avance la conexión de nuevos pozos.
En su plan de desarrollo, Shell prevé conectar al menos 11 pozos hasta 2027, con el objetivo de elevar la producción del área desde los actuales 8.000 barriles diarios a unos 15.000 barriles por día, en línea con una inversión total que la compañía proyecta en torno a los US$ 700 millones para este año en la Argentina.
La construcción del proyecto implicó una logística de gran escala. Durante la fase de obra participaron más de 1.500 trabajadores directos e indirectos, junto a más de 140 contratistas y subcontratistas, en su mayoría empresas locales. Este despliegue refuerza el impacto de Vaca Muerta sobre la cadena de valor provincial y regional, más allá de la etapa productiva.
El lugar de Shell en el mapa energético
Germán Burmeister, presidente de Shell para Argentina, Chile y Uruguay, destacó que la planta es clave para profundizar el conocimiento de la denominada “ventana de transición” de Vaca Muerta, una zona donde conviven crudo volátil y gas húmedo, y que exige soluciones técnicas específicas para maximizar productividad.
Con esta infraestructura en operación, Shell consolida su rol como uno de los principales jugadores del shale argentino. Actualmente, la compañía es considerada el cuarto productor de petróleo no convencional, detrás de YPF, Vista y Chevron, y el quinto productor a nivel nacional, si se suma la producción convencional de Pan American Energy en cuencas maduras.
La puesta en marcha del EPS no solo despeja dudas sobre la continuidad de Shell en el país, sino que refuerza la competitividad de Vaca Muerta como destino de inversiones de largo plazo. La atención del sector estará ahora puesta en el ritmo de perforación que adopte la compañía para completar el llenado de la nueva capacidad instalada y consolidar su curva de crecimiento en la cuenca.
