Shell evalúa el futuro de sus activos en Vaca Muerta en medio de un reordenamiento global

La petrolera anglo-holandesa Shell comenzó a sondear el interés por sus activos no convencionales en Vaca Muerta y Neuquén. Reordenamiento y competencia.

Estación de servicio Shell Foto: Santiago Tagua/MDZ
Estación de servicio Shell Foto: Santiago Tagua/MDZ

La presencia de Shell en Vaca Muerta podría ingresar en una etapa de redefinición. Según reveló Reuters, la compañía inició en las últimas semanas contactos preliminares con potenciales compradores para evaluar el apetito del mercado por sus activos no convencionales en la provincia de Neuquén.

Según la información, no existe aún una decisión definitiva de venta. Sin embargo, el solo hecho de testear el interés del mercado marca un cambio relevante en la estrategia de una de las primeras grandes petroleras internacionales que apostó por el shale argentino.

Desde la compañía subrayan que cualquier eventual desinversión en la Argentina no debe interpretarse como un movimiento aislado en Vaca Muerta, sino como parte de un proceso más amplio de reordenamiento del portafolio global, definido por la actual conducción de Shell.

Desde la llegada de Wael Sawan como CEO en 2023, la petrolera avanzó en la venta de distintos activos con el objetivo de mejorar su desempeño financiero, tras resultados por debajo de lo esperado en su transición desde el petróleo hacia las energías renovables.

En ese marco, Shell viene revisando su exposición en proyectos considerados no estratégicos o con retornos ajustados, priorizando aquellos activos con mayor generación de caja y menor riesgo relativo.

Vaca Muerta y un escenario desafiante

El análisis sobre Vaca Muerta se produce además en un escenario internacional más desafiante para la industria. La volatilidad del precio del crudo, la presión de los accionistas por retornos más rápidos y la creciente competencia entre jugadores no convencionales a nivel global obligan a las grandes petroleras a asignar capital de manera cada vez más selectiva.

En los últimos días, Reuters también informó que Shell planea retirarse del yacimiento Al Omar, en Siria, y que analiza alternativas para desprenderse de su participación en LNG Canadá, dos señales adicionales del ajuste de su cartera internacional.

Shell desembarcó en Vaca Muerta en 2012, convirtiéndose en uno de los primeros jugadores internacionales en apostar por el shale argentino cuando el desarrollo aún era incipiente. Desde entonces, consolidó una posición relevante, con cuatro bloques operados y de mayoría accionaria, además de participaciones minoritarias en otros tres bloques operados por YPF.

Según su último informe anual, en 2024 la producción de Shell en la Argentina promedió 15.610 barriles diarios. No obstante, la compañía sostiene que en la actualidad sus volúmenes rondan los 45.000 barriles diarios, reflejando el avance operativo en algunos de sus activos clave.

Vaca muerta gasoducto Néstor Kirchner
El gasoducto en Vaca Muerta implica una obra de u$s700 millones.

El gasoducto en Vaca Muerta implica una obra de u$s700 millones.

Desarrollo dispar de los bloques en Neuquén

En caso de concretarse una operación, los activos podrían alcanzar una valuación de varios miles de millones de dólares, aunque las estimaciones varían de forma significativa. La dificultad para fijar un precio responde tanto al grado de desarrollo dispar de los bloques como a la incertidumbre sobre los flujos futuros, en un contexto de precios internacionales más moderados.

Algunos analistas destacan que, desde el punto de vista técnico, los activos de Shell en la región presentan fundamentos sólidos. Según estimaciones de Enverus Intelligence Research, citadas por su director Andy McConn, las áreas de la compañía en Vaca Muerta alcanzarían su punto de equilibrio con precios del Brent por debajo de los 50 dólares por barril.

Ese nivel de break even, combinado con la escala potencial del shale neuquino, ubica a los activos argentinos en una posición competitiva frente a otros desarrollos no convencionales del mundo.

El interés por los activos no convencionales argentinos sigue vigente, pero convive con señales de cautela. La caída de los precios internacionales, los costos operativos aún elevados y las limitaciones en la infraestructura de transporte continúan siendo factores que pesan en las decisiones de inversión.

En ese contexto, la discusión ya no pasa exclusivamente por la calidad geológica de Vaca Muerta —ampliamente validada— sino por su atractivo relativo dentro de carteras globales que compiten entre sí por recursos financieros limitados.

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Shell revalúa su presencia en Vaca Muerta.

Shell revalúa su presencia en Vaca Muerta.

Más allá del shale: la experiencia offshore

Más allá de Vaca Muerta, Shell también participó en hitos recientes de la exploración argentina. En 2024, junto a Equinor e YPF, intervino en la perforación del pozo Argerich-1 en la Cuenca Argentina Norte.

Esa experiencia permitió recalibrar modelos geológicos y redefinir la estrategia offshore, funcionando como una prueba clave del sistema petrolero en aguas profundas, aun cuando los resultados no habilitaron un desarrollo inmediato.

El eventual repliegue —total o parcial— de Shell en Vaca Muerta no implicaría una pérdida de atractivo del shale argentino, sino una señal de cómo las grandes petroleras globales están reordenando prioridades en un escenario más competitivo.

Para la industria local, el proceso abre interrogantes sobre el perfil de los futuros operadores, la consolidación de activos y el rol creciente de compañías con estrategias más focalizadas en el shale.

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