Qué petrolera duda en invertir en Venezuela y desató la furia de Trump
En la reunión con los CEO de las principales petroleras del mundo, el de ExxonMobil dijo que Venezuela "no es un país para invertir" en las actuales condiciones
Donald Trump ya elegió a Kevin Warsh como su candidato a la presidencia de la reserva Federal y ahora se abre el juego a la ratificación del Senado y qué pasará con la política monetaria en los próximos meses.
EFE
Donald Trump salió de la Casa Blanca convencido de que el regreso de las grandes petroleras a Venezuela era cuestión de tiempo. Sin embargo, una voz discordante en la reunión con los CEO de las grandes empresas del sector terminó marcando el clima político y empresarial del encuentro, y provocó una reacción inmediata del presidente estadounidense Donald Trump.
Mientras compañías como Chevron, Shell, Repsol y ENI transmitieron al Gobierno de Estados Unidos su disposición a elevar inversiones y producción, una de las mayores petroleras del mundo decidió poner el freno. Y lo hizo de manera explícita.
La frase cayó como un baldazo de agua fría. El CEO de ExxonMobil, Darren Woods, fue directo ante Donald Trump y su equipo: Venezuela “no es un lugar para invertir” bajo los actuales marcos legales y comerciales. Según el ejecutivo, la falta de reglas claras, previsibilidad contractual y seguridad jurídica impide incluso calcular los retornos de una eventual inversión de largo plazo.
Otros ejecutivos presentes compartieron reparos similares, aunque con un tono más diplomático. Todos coincidieron en que cualquier desembarco masivo requerirá garantías de seguridad, estabilidad política y certidumbre financiera sostenida en el tiempo, condiciones que hoy no están aseguradas.
El factor político de Venezuela
La tibia recepción de la industria amenaza con complicar la estrategia de Trump, que concibe la intervención en Venezuela como un proceso de varios años para reconfigurar tanto el liderazgo político como la economía petrolera del país. El mandatario autorizó la captura del derrocado presidente Nicolás Maduro, aunque mantuvo intacta la estructura del resto del Gobierno.
Trump sostuvo que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, colaborará para facilitar el regreso de las empresas estadounidenses y aseguró que Venezuela pronto alcanzará un nivel de estabilidad suficiente para inversiones de largo plazo.
La reacción del Donald Trump
La respuesta no tardó en llegar. Donald Trump se mostró visiblemente contrariado con la posición de ExxonMobil y dejó entrever que la compañía podría quedar marginada de los planes para reactivar la industria petrolera venezolana. “No me gustó su respuesta. Se están pasando de astutos”, lanzó el mandatario ante la prensa, sugiriendo que hay otras empresas dispuestas a ocupar ese lugar.
El mensaje fue claro: para la Casa Blanca, el relanzamiento petrolero de Venezuela es una prioridad estratégica, y la falta de alineamiento empresarial no será bien recibida. Trump incluso reiteró su ambiciosa meta de atraer hasta US$ 100.000 millones en inversiones privadas para reconstruir la infraestructura energética del país.
Optimismo oficial, cautela empresarial
Desde el Gobierno estadounidense, el secretario de Energía Chris Wright aseguró que existe un “tremendo interés” del sector y que Chevron podría incrementar su producción en Venezuela hasta un 50 % en los próximos 18 a 24 meses, siempre que obtenga los permisos necesarios. No obstante, admitió que la cifra de inversiones prometida por Trump todavía está lejos de materializarse.
En el caso de Repsol, su CEO, Josu Jon Imaz, afirmó que la compañía está lista para “invertir con fuerza” y proyectó pasar de una producción actual de 45.000 barriles diarios a triplicar ese volumen en un plazo de tres años.
El contraste entre el entusiasmo político y la cautela corporativa expone una tensión de fondo: el potencial petrolero venezolano es indiscutido, pero el riesgo país sigue siendo el principal obstáculo. En ese escenario, la postura de ExxonMobil no solo incomodó a Trump, sino que dejó al descubierto el mayor desafío de su estrategia energética regional.
