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Por qué el cobre empujó la mayor contracción económica de Chile en más de tres años

La caída de la minería afectó producción y exportaciones durante el primer trimestre. Litio, oro y plata crecieron, pero no compensaron el retroceso del cobre.

Chile registró en el primer trimestre de 2026 su mayor contracción económica desde fines de 2022 y el principal factor detrás del retroceso volvió a estar ligado al desempeño de la minería, particularmente del cobre. Según el Banco Central de Chile, el Producto Interno Bruto (PIB) cayó 0,5% interanual entre enero y marzo, afectado por una disminución de las exportaciones y por la menor actividad de sectores clave como la minería y el agro.

La actividad minera retrocedió 3,1% en términos interanuales y el organismo atribuyó el resultado, principalmente, a una caída en la producción cuprífera. El informe oficial identificó tres factores centrales detrás del deterioro: menores leyes del mineral, condiciones climáticas adversas y trabajos de mantención en distintas faenas, elementos que terminaron reduciendo los niveles de producción del principal producto de exportación chileno.

El impacto fue suficiente para arrastrar al conjunto de la economía chilena. El Banco Central sostuvo que, desde la perspectiva del origen, la minería fue una de las actividades que más incidió en la caída del PIB del trimestre.

El desempeño del cobre también golpeó el frente externo. El informe indicó que las exportaciones de bienes y servicios retrocedieron 4,9%, mientras que las exportaciones de bienes cayeron por menores envíos frutícolas y mineros, especialmente de cobre.

Menores leyes y problemas operativos

El deterioro de las leyes minerales aparece como uno de los factores más relevantes para entender el resultado. En la industria minera, una menor ley implica que la roca contiene una proporción más baja de cobre, lo que obliga a mover y procesar mayores volúmenes de material para obtener la misma cantidad de metal. Ese fenómeno impacta directamente en productividad, costos y volumen final de producción.

A esto se sumaron factores climáticos adversos y mantenciones operacionales en distintas operaciones. En Chile, particularmente en grandes faenas de cobre ubicadas en zonas de altura o en el norte del país, los eventos climáticos pueden afectar logística, continuidad operacional y ritmos de procesamiento. Las mantenciones, en tanto, suelen implicar detenciones parciales o programadas de plantas e instalaciones críticas.

Pese a la caída del cobre, el informe marcó una diferencia dentro del propio sector minero. El resto de la minería mostró un comportamiento positivo impulsado por la producción de litio, oro y plata.

El cobre y el peso estructural de la minería en Chile

El litio fue uno de los segmentos destacados dentro del documento, en línea con el crecimiento que continúa mostrando el sector de minerales no metálicos en Chile. Sin embargo, ese desempeño no alcanzó para compensar el peso específico que mantiene el cobre dentro de la estructura económica chilena.

Las cifras reflejan nuevamente el nivel de dependencia que conserva Chile respecto de su producción cuprífera. La minería no sólo representa una parte relevante del PIB industrial y exportador del país, sino que además tiene impacto directo sobre balanza comercial, recaudación y actividad de servicios asociados.

El informe también mostró una desaceleración en términos trimestrales desestacionalizados. El PIB chileno cayó 0,3% respecto del trimestre anterior y nuevamente la minería apareció como uno de los principales factores de presión, con una contracción de 1,3% frente al cierre de 2025.

Aun con la contracción económica general, algunos segmentos internos mostraron crecimiento. La demanda interna avanzó 2,1%, impulsada por el consumo de los hogares y por la inversión en maquinaria y equipos.

Dentro de la inversión, el Banco Central destacó además una mayor actividad en proyectos mineros y de generación eléctrica vinculados a obras de ingeniería.