Petróleo en alza y fábricas ociosas: la fuerte brecha que mostró el INDEC

La refinación de crudo operó al 88,7% de su capacidad en mayo, mientras la industria general cayó a 58,4% y la metalmecánica se hundió a 38,7%.


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Alf Ponce Mercado / MDZ

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió el informe de utilización de la capacidad instalada de la industria correspondiente a mayo de 2026, y el resultado confirma una fotografía cada vez más habitual de la economía argentina: mientras el procesamiento de petróleo opera a un ritmo cercano al máximo técnico, buena parte del entramado manufacturero sigue lejos de sus niveles históricos. El dato general se ubicó en 58,4%, un retroceso de 0,5 puntos porcentuales frente al 58,9% registrado en mayo de 2025 y también por debajo del 59,9% de abril de este año.

La refinación de petróleo fue, por lejos, el sector más dinámico del mes. Según el INDEC, esta actividad alcanzó una utilización de 88,7% de su capacidad instalada, muy por encima del promedio industrial y también muy superior al 73,3% que había registrado en mayo de 2025. El organismo atribuyó esa mejora a un mayor nivel de procesamiento de crudo, en un contexto de precios internacionales del petróleo más altos por la tensión geopolítica en Medio Oriente. El correlato productivo se refleja en el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI): la elaboración de gasoil creció 23,8% interanual y la de naftas, 18,3%.

Detrás de la refinación, otros cuatro bloques sectoriales quedaron por encima del promedio general: industrias metálicas básicas (75,4%), papel y cartón (68,1%), sustancias y productos químicos (65,6%) y productos alimenticios y bebidas (60%). Se trata, en su mayoría, de sectores vinculados a insumos básicos y a cadenas de valor con fuerte componente energético, un patrón que se viene repitiendo en los últimos informes del organismo.

Vaca Muerta y el petróleo siguen acumulando récords de producción.

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Los rezagados: metalmecánica, autos y textiles

En el otro extremo del ranking, la metalmecánica excluida la industria automotriz fue el sector con peor desempeño relativo. Su utilización de capacidad instalada se ubicó en 38,7%, por debajo del 46% de mayo de 2025. El INDEC vinculó esa caída principalmente a una menor producción de maquinaria agropecuaria y de aparatos de uso doméstico, dos rubros que vienen mostrando retrocesos interanuales de dos dígitos.

La industria automotriz también retrocedió con fuerza: pasó de 56,8% en mayo de 2025 a 45,5% en mayo de 2026, como consecuencia de una menor cantidad de unidades fabricadas por las terminales. A esos dos sectores se sumaron productos de caucho y plástico (39,6%), productos textiles (42,2%), productos del tabaco (43,2%) y edición e impresión (54,0%), todos por debajo del nivel general de 58,4%.

La comparación con la serie histórica reciente ayuda a dimensionar el momento del ciclo industrial. Durante 2025, el indicador general había llegado a un máximo de 61,1% en septiembre, para luego descender hasta 53,8% en diciembre. En 2026 arrancó en 53,6% y fue recuperándose mes a mes hasta abril, antes del retroceso registrado ahora en mayo.

Una industria que crece de manera desigual

El contraste entre la refinación de petróleo y el resto de la industria expone una dinámica que distintos analistas vienen señalando desde hace meses: el impulso que recibe la economía argentina desde el sector energético, apalancado en Vaca Muerta y en la mayor disponibilidad de crudo para procesar, no necesariamente se traslada al resto del entramado fabril. Mientras las refinerías trabajan cerca de su techo operativo para abastecer una demanda de combustibles en alza, sectores que dependen más del mercado interno —como la maquinaria agropecuaria, los electrodomésticos o la industria automotriz— siguen operando muy por debajo de su capacidad.

Esta heterogeneidad no es un fenómeno nuevo, pero el informe de mayo la vuelve a poner en primer plano con una brecha particularmente amplia: 50 puntos porcentuales separan al sector más utilizado (refinación, 88,7%) del menos utilizado (metalmecánica, 38,7%). Se trata de una de las mayores diferencias sectoriales registradas por el organismo en los últimos informes mensuales.

El propio INDEC remarca que la principal incidencia negativa interanual proviene de la metalmecánica, mientras que la principal incidencia positiva es la refinación de petróleo. Esa combinación —un sector que tira hacia arriba con fuerza inusual y otro que profundiza su retroceso— explica buena parte de por qué el promedio general de la industria se mantiene relativamente estable en el orden del 58-59%, pese a las señales dispares que conviven puertas adentro del sector fabril.

La pregunta que dejan estos números no es menor: si el ciclo de precios altos del petróleo se modera —algo que distintos informes del sector energético ya anticipan para los próximos meses— buena parte del sostén que hoy aporta la refinación podría diluirse, dejando al descubierto una industria manufacturera que, en el resto de sus ramas, todavía no logra despegar.

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