Mendoza convirtió en ley la exploración de litio entre San Rafael y Malargüe

La Legislatura habilitó el proyecto Don Luis y Otro, en la zona de Salinas del Diamante, que deberá usar extracción directa si confirma un yacimiento explotable.

salinas diamante don luis

La Legislatura de Mendoza convirtió en ley la ratificación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto minero Don Luis y Otro, habilitando formalmente el inicio de la etapa de exploración de litio en una superficie de 234.256,5 hectáreas ubicada entre los departamentos de San Rafael y Malargüe, en la zona conocida como Salinas del Diamante. La Cámara de Diputados aprobó la iniciativa con 36 votos afirmativos y 4 negativos, después de que el proyecto ya contara con media sanción del Senado provincial desde el 26 de mayo.

El emprendimiento está a cargo de la empresa mendocina El Jarillal, en sociedad con la firma australiana Ampere Lithium. El objetivo de esta primera etapa es exclusivamente exploratorio: se realizarán estudios geológicos y geofísicos para determinar si existe litio en cantidades económicamente viables en el subsuelo de la región. Recién si esos resultados son positivos la compañía podrá avanzar hacia perforaciones más profundas y, eventualmente, hacia una futura etapa de producción.

El expediente atravesó un proceso de evaluación técnica y ambiental de casi dos años, que incluyó dos audiencias públicas —una en San Rafael en noviembre de 2024 y otra en Malargüe en noviembre de 2025—, además de una visita técnica al área del proyecto. La votación en Diputados mostró un alineamiento poco habitual para un tema minero en Mendoza: contó con el respaldo de la Unión Cívica Radical, La Libertad Avanza y sectores del peronismo, mientras que el rechazo quedó limitado a cuatro legisladores de La Unión Mendocina y Fuerza Patria.

El proyecto Don Luis y Otro buscará potencial de sales de litio en el sur de Mendoza.

El proyecto Don Luis y Otro buscará potencial de sales de litio en el sur de Mendoza.

Una condición ambiental que marca la diferencia

El aspecto más comentado de la nueva ley no es la habilitación en sí, sino la condición tecnológica que impone de cara a una eventual explotación. A diferencia de otros salares argentinos del triángulo del litio —donde el mineral se obtiene mediante grandes piletones de evaporación que demandan meses y grandes volúmenes de agua—, la normativa ambiental mendocina no permitiría ese sistema. En su lugar, una futura explotación debería recurrir a la Extracción Directa de Litio (DLE, por sus siglas en inglés), una tecnología que recupera el mineral en cuestión de horas y con un consumo de agua sensiblemente menor.

Esa exigencia no es un detalle menor en una provincia donde la discusión por el recurso hídrico atraviesa buena parte de la agenda pública, entre el consumo agrícola, el urbano y el industrial. La ministra de Ambiente y Energía de Mendoza, Jimena Latorre, remarcó que lo que se habilitó por ahora es estudiar cuál es el potencial concreto que tiene la zona para producir litio, y aclaró que recién en una instancia posterior se evaluará el método de extracción que pretenda utilizar la empresa y si cumple con las exigencias de la Ley 7722, la norma que regula la actividad minera metalífera en la provincia desde 2007.

Durante el debate legislativo, la diputada Érica Pulido (UCR) insistió en que se trata de una etapa estrictamente preliminar de investigación geológica y no de explotación comercial, mientras que su par de bancada Beatriz Martínez subrayó que la DIA impone controles permanentes y obligaciones concretas que deben cumplirse de manera obligatoria durante todo el proceso. El director de Minería provincial, Jerónimo Shantal, agregó que las empresas deberán implementar puntos específicos de monitoreo ambiental que serán fiscalizados no solo por la autoridad minera, sino por un sistema de control cruzado entre distintos organismos provinciales.

Los cuatro votos en contra y el debate de fondo

El rechazo, aunque minoritario, expuso el eje de la discusión que sigue latente en la provincia. El diputado Rolando Scanio, de La Unión Mendocina, justificó su voto negativo en la defensa del agua, del ambiente y del ecosistema, y planteó que antes de avanzar con este tipo de proyectos mineros habría que potenciar las economías regionales tradicionales. En la misma línea, el legislador de Fuerza Patria Lucas Ilardo sostuvo que la falta de licencia social no radica en la actividad minera en sí misma, sino en la desconfianza de una parte de la ciudadanía hacia la capacidad del Estado para controlarla con eficacia.

Del otro lado, el peronista Germán Gómez aportó un argumento que buscó desactivar uno de los principales temores históricos: aseguró que las técnicas físicas y químicas proyectadas para la separación del litio no utilizan ninguna de las sustancias expresamente prohibidas por la Ley 7722, y definió a la minería como una fuente indispensable de empleo para la provincia. La legisladora de La Libertad Avanza María Kaufman, por su parte, apeló al derecho científico a investigar el potencial real del subsuelo sureño como argumento de fondo.

El proyecto Don Luis y Otro buscará potencial de sales de litio en el sur de Mendoza.

El proyecto Don Luis y Otro buscará potencial de sales de litio en el sur de Mendoza.

Qué significa para el mapa minero argentino

El proyecto Don Luis y Otro no forma parte del corredor tradicional del litio argentino, concentrado hasta ahora en los salares de altura de Salta, Catamarca y Jujuy. Su avance ubica a Mendoza en un terreno nuevo dentro de esa geografía, en una provincia que históricamente mantuvo una postura más restrictiva hacia la megaminería —el antecedente más citado sigue siendo el archivo del proyecto San Jorge en 2011— pero que en los últimos años reorientó su política hacia lo que el gobierno provincial define como una minería moderna, responsable y sostenible.

De confirmarse la existencia de un yacimiento económicamente viable, Mendoza podría sumarse al reducido grupo de provincias argentinas productoras de litio, en un momento en que la demanda global del mineral sigue creciendo de la mano de la electromovilidad y el almacenamiento de energía. Pero esa posibilidad todavía está a años de distancia: la propia ministra Latorre advirtió que el proceso demandará tiempo y que recién dentro de varios años habrá certezas sobre la viabilidad real del proyecto.

Lo que queda firme, por ahora, es la habilitación legal para empezar a mirar bajo tierra. El resto —agua, tecnología, escala— se define después, y con otra ley en el medio.

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