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Guerra por el petróleo: en medio de bloqueos y sanciones, 11 barcos de Chevron se dirigen a Venezuela

La principal compañia de petróleo de Estados Unidos presente en Venezuela cumple la misión encomendada por Donald Trump, pese al bloqueo existente.

Una flota de al menos 11 petroleros chartereados por Chevron Corporation, la principal compañía de petróleo estadounidense presente en Venezuela, fue despachada rumbo rápidamente a puertos venezolanos con la misión de cargar crudo para su posterior envío a refinerías en Estados Unidos, en medio de un complejo escenario geopolítico y de presión internacional.

Según medios venezolanos, uno de los once buques ya cargó petróleo y otros dos se encuentran atracados en terminales como José y Bajo Grande en el noroeste de Venezuela; el resto sigue en ruta en lo que constituyó el mayor despliegue desde octubre de 2025, cuando 12 petroleros habían operado en instalaciones venezolanas.

Un contexto de embargo y bloqueo

Este movimiento ocurre en un contexto donde desde diciembre de 2025 el gobierno de Donald Trump ordenó un bloqueo naval contra petroleros sancionados que entran y salen de Venezuela, como parte de su política para presionar al régimen de Nicolás Maduro y controlar las exportaciones de crudo. A pesar de este bloqueo, docenas de buques han logrado zarpar con crudo venezolano, a veces desactivando sus sistemas de identificación o navegando sin bandera clara, según datos satelitales y de seguimiento de embarcaciones.

Chevron opera en Venezuela bajo licencias especiales del Tesoro de EE. UU. que le permiten producir y exportar petróleo pese a las sanciones, y en los últimos días ha pedido a empleados que regresen al país para asegurar la continuidad de las operaciones de producción y exportación de crudo hacia la costa del Golfo de Estados Unidos.

Foto: Chevron

Chevron Corporations.

Rumbo a refinerías estadounidenses

De acuerdo con el rastreo de movimientos, parte del petróleo que Chevron busca exportar —estimado en unos 152.000 barriles diarios— está destinado a grandes refinadores norteamericanos como Valero Energy, Phillips 66 y Marathon Petroleum, reforzando así las importaciones de crudo pesado que pueden procesarse en la costa del Golfo.

Además de Chevron, otras grandes compañías y traders globales como Vitol y Trafigura compiten por contratos para exportar crudo venezolano mediante licencias emitidas por la administración estadounidense, lo que abre una nueva etapa en la reactivación comercial de la industria petrolera venezolana bajo supervisión de Washington.

Bloqueos, embargos y reacciones internacionales

El movimiento de los buques se inscribe en “Operation Southern Spear”, la campaña estadounidense para bloquear el comercio petrolero venezolano sancionado, que ha incluido la interdicción de tanqueros y la amenaza de incautación. Ante ese contexto, varias embarcaciones han optado por silenciar sus sistemas de rastreo o navegar sin bandera para evadir la supervisión, un fenómeno observado también en otras crisis de exportaciones sancionadas.

En paralelo, la intensificación del control de Washington sobre cargamentos venezolanos ha generado tensiones diplomáticas: la reciente incautación de dos tanqueros, incluyendo uno con bandera rusa, fue denunciada por Moscú como una violación del derecho marítimo internacional, complicando aún más el tablero geopolítico del petróleo.