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La brújula que las empresas mineras no deben perder: licencia social con sustentabilidad y RSE

La minería en Argentina se encuentra ante una oportunidad histórica. Y las empresas deben apuntar a una actividad sustentable y con responsabilidad social, generando valor positivo ambiental, social y económico

Uno de los grandes desafíos con el que se enfrenta el sector es el de la licencia social para operar. Lo cual no está de ninguna manera asegurado por contar con el apoyo político a la actividad. La licencia social para operar, a diferencia de la licencia administrativa para el proyecto, no tiene un vencimiento estipulado, es un proceso dinámico que debe renovarse diariamente.

En general existe una mirada negativa en la población sobre la actividad minera, por diversas cuestiones, desde que no se entiende la importancia de la minería para la vida diaria, el recuerdo de eventos negativos (ya algunos históricos) del desarrollo de la actividad, y la continua campaña en contra del sector, que impacta en la opinión pública.

Si tomamos por ejemplo, la aprobación de la Ley de Glaciares que es festejada como un éxito, tenía una oposición según un relevamiento realizado por la Consultora Delfos del 61 % de la población (marzo 2026), y en las redes sociales ha sido visible ese malestar. Un porcentaje interesante, que podría tentar a algún partido político a establecer un plan de acción diferente como propuesta electoral.

Esto lleva a reiterar la importancia de trabajar en construir la legitimación de la actividad, tanto a nivel local, donde se realizan los proyectos, como en provincias que no tienen actividad minera importante pero donde el movimiento en contra de la actividad tiene una notable resonancia.

Dentro de las acciones que contribuyen a lograr la licencia social, mejorar las comunidades e integrar en las cadenas de suministro de los proyectos a las empresas locales son acciones claves.

Más allá del área, donde los proyectos tienen impacto directo, es importante educar sobre la importancia de la minería para el desarrollo sostenible y para una vida digna. Por un lado se habla de transición energética pero por el otro se olvida que el sector es el que aporta los minerales necesarios para construir los paneles solares y las baterías de los autos eléctricos.

RSE y Sustentabilidad

Sustentabilidad y RSE, clave en las empresas mineras.

Vientos que soplan a favor de la expansión de la actividad minera

El sector minero argentino se encuentra ante una oportunidad histórica para el desarrollo y la expansión del sector, alineándose factores políticos y económicos.

Desde lo político, el gobierno nacional viene impulsando una serie de medidas tendientes a promover el desarrollo de la actividad. En 2024, mediante la "Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos" (Ley 27.742), se estableció el RIGI con el fin de dar seguridad jurídica a los inversores. En 2026 logró la aprobación de la modificación de la Ley 26.639 “Régimen de Presupuestos Mínimos para la Preservación de los Glaciares y del Ambiente Periglacial”, comúnmente denominada “Ley de Glaciares”. En el mismo sentido, provincias donde la actividad minera era rechazada, como Chubut y Mendoza, en 2025 empezaron a otorgar permisos de exploración, abriéndose la posibilidad de la generación de nuevos proyectos.

Desde lo económico y la geopolítica, todo indica que la demanda de minerales seguirá creciendo. El actual conflicto que se está desarrollando entre Irán y EE.UU., que ha provocado la disrupción en el suministro del petróleo y gas proveniente de la región del Golfo Pérsico, indudablemente dará un nuevo impulso a la energía nuclear y en particular a las energías renovables, para las cuales los minerales son un elemento clave.

¿Este viento a favor se mantendrá por siempre? Dependerá de diversos factores, pero en particular de cómo se orienten las empresas del sector en este nuevo escenario positivo y si pueden lograr construir consenso y apoyo social.

La brújula de la Sustentabilidad y la RSE para orientarse

Los vientos a favor suelen llenar de esperanzas y del deseo de querer llegar rápido a puerto, pero es importante no perder la dirección y tentarse con avances rápidos que puedan generar retrocesos.

Es importante en este nuevo clima, recordar la importancia de guiar los proyectos actuales y futuros bajo la brújula de la sustentabilidad y la RSE (Responsabilidad Social Empresarial), para lograr que este camino se asiente sobre bases seguras y a largo plazo.

¿Por qué es necesario que los proyectos se guíen por esta brújula? Tal vez la mejor respuesta se encuentre en una de las definiciones que da Andrew Savitz sobre qué es la sustentabilidad (o sostenibilidad): “Es una visión sobre cómo las empresas pueden prosperar financieramente mientras protegen y renuevan los recursos sociales, ambientales y económicos que necesitan —y cómo pueden fracasar si no cuidan de dichos recursos”.

Desde la óptica de la RSE todos los proyectos tendrían que cumplir con los siguientes requisitos:
1. Ser rentables y generar empleo
2. Cumplir las normas legales.
3. Generar un impacto social positivo.
4. Evitar generar un impacto ambiental negativo.
5. Alinearse a los valores éticos de la sociedad donde se encuentran.

minería argentina

Cumplir normas y promover estándares de sustentabilidad

Cumplir las normas legales, y en particular las ambientales, pareciera una obviedad pero en un país donde cuesta entender la necesidad del apego a las reglas, siempre es importante recalcarlo. Es vital que las propias empresas sean las que aboguen porque todas cumplan los requisitos legales, y que, asimismo, cuando una norma tiene deficiencias que impiden su cumplimiento, se abogue por que se introduzcan las reformas necesarias.

Todos los proyectos mineros son sometidos a evaluaciones de impacto ambiental, y además existe una obligación de las autoridades provinciales de monitorear continuamente las operaciones en los mismos.

Aun así, la resistencia a la actividad minera, tiene dentro de sus principales argumentos “la minería contamina”. Que ese argumento continúe en el tiempo y crezca, puede ser un factor que en un futuro pueda generar una disrupción en este camino de expansión de la actividad que se viene generando.

La transparencia y la comunicación son el primer paso para poder tener diálogos constructivos que permitan rever posiciones. En este sentido, las empresas deben además de cumplir con sus obligaciones, continuar aplicando y expandiendo el uso de estándares de sustentabilidad voluntarios como IRMA (Initiative for Responsible Mining Assurance), ICMM (International Council on Mining and Metals), EITI (Extractive Industries Transparency Initiative), entre otros.

Las empresas no deben perder el norte

Tal vez, sea oportuno pensar en la viabilidad de establecer un estándar de reporte de buenas prácticas mineras obligatorio, que tome lo mejor de los sistemas voluntarios que las empresas ya aplican y que permita cumplir las obligaciones establecidas en el Acuerdo de Escazú.

La política y la economía mundial han generado este ecosistema perfecto para que los proyectos mineros avancen y sean exitosos. Ahora son las empresas las que no deben perder el Norte (la sustentabilidad y la RSE) ante las condiciones favorables y continuar el camino de cambio que hace años la industria emprendió, apuntando a una actividad sustentable y con responsabilidad social, abogando por una mejora en controles y en los cumplimientos, y generando diariamente valor positivo ambiental, social y económico.


Alejandro Fernández Bilat es Abogado Especialista en Derecho Ambiental. MBA en RSE & ONG. Profesional Certificado en Sustentabilidad (GRI) y Compliance Empresarial.