Vicuña invertirá US$ 800 millones durante 2026 en el mayor proyecto de cobre del país
La compañía, integrada por BHP y Lundin Mining, adhirió al RIGI para el desarrollo de los yacimientos Josemaría y Filo del Sol, en San Juan. El desembolso total podría llegar a los US$ 15.000 millones.
Vicuña invertirá US$ 800 millones durante 2026 en el mayor proyecto de cobre del país.
VicuñaEn plena cordillera de los Andes, a más de 4.200 metros de altura y en la frontera entre Argentina y Chile, el proyecto Vicuña se consolida como la principal apuesta del país para volver al mapa global del cobre. La compañía, integrada por BHP y Lundin Mining, prevé invertir alrededor de US$ 800 millones durante 2026, casi el doble de lo desembolsado el año anterior, en el desarrollo de los yacimientos Josemaría y Filo del Sol, ubicados en el departamento sanjuanino de Iglesia.
La magnitud de la iniciativa no tiene antecedentes recientes en la minería argentina. Aunque la empresa aún no confirmó la cifra definitiva, en el sector estiman que la inversión total podría ubicarse entre US$ 5.000 y US$ 15.000 millones a lo largo de la vida útil del proyecto. Los detalles finales se conocerán con la presentación del informe técnico integrado, que definirá el esquema de ingeniería, los modelos económicos y el cronograma de producción, previsto hacia 2030.
Vicuña, un distrito minero de escala mundial
Josemaría se encuentra en etapa de preconstrucción, mientras que Filo del Sol avanza en prefactibilidad con campañas intensivas de exploración. En conjunto, conforman uno de los mayores depósitos de cobre, oro y plata sin desarrollar del planeta, con recursos que podrían extender la operación por al menos 25 años y con potencial de expansión adicional.
El proyecto se inscribe en un contexto estratégico para la Argentina, que no produce cobre desde 2018 pero cuenta con recursos de clase mundial en un escenario global marcado por la transición energética y la creciente demanda del metal. Las estimaciones internacionales anticipan un fuerte déficit de oferta en las próximas décadas, lo que vuelve al cobre un activo clave para atraer inversiones y generar exportaciones de largo plazo.
Infraestructura, logística y desafíos ambientales
Una parte sustancial de la inversión prevista para 2026 estará destinada a resolver uno de los principales cuellos de botella: la logística. Hoy, el acceso a los campamentos demanda hasta 12 horas de viaje y atraviesa tramos críticos de la Ruta 40 en La Rioja. Para revertir esta situación, Vicuña avanza con la construcción de un nuevo corredor vial íntegramente dentro de San Juan, que reducirá tiempos, mejorará la seguridad y quedará disponible también para otros usos, como el turismo. Ya se adjudicaron los primeros kilómetros de obra y se licitarán los tramos restantes.
El plan de infraestructura incluye además líneas eléctricas de media y alta tensión para reemplazar los actuales generadores a gasoil y abastecer el proyecto con energía más eficiente, con la mirada puesta en fuentes renovables. En paralelo, se evalúan alternativas logísticas de largo plazo para la salida del concentrado de cobre, tanto por puertos argentinos como chilenos.
En materia ambiental, el uso del agua es uno de los ejes más sensibles. Durante los primeros años, la operación se abastecerá con agua subterránea, bajo un esquema de recirculación que permitirá reutilizar gran parte del recurso. En una segunda etapa, se proyecta incorporar agua desalinizada proveniente del Pacífico, siguiendo prácticas ya extendidas en Chile para reducir la presión sobre los sistemas hídricos de alta montaña.

