Uno de los proyectos de uranio más relevantes del país suma nuevos avances técnicos en Río Negro
Blue Sky Uranium reportó resultados de modelado de zonas de mayor ley en el depósito Ivana, uno de los proyectos que desarrollan junto a Corporación América.
El proyecto Amarillo Grande, uno de los desarrollos de uranio más relevantes en etapa de avance dentro de la Argentina, sumó un nuevo hito técnico tras la actualización presentada por Blue Sky Uranium sobre el depósito Ivana, en la provincia de Río Negro.
La compañía, que lleva adelante la iniciativa junto a Corporación América -el grupo empresarial liderado por Eduardo Eurnekian- informó la identificación de una nueva zona de mayor ley dentro del núcleo mineralizado, resultado del modelado geológico basado en el programa de perforación infill ejecutado durante 2025.
El anuncio se produce en un contexto de renovado interés por el uranio a nivel global y refuerza el posicionamiento de Amarillo Grande dentro del reducido grupo de proyectos argentinos que avanzan hacia etapas de ingeniería más definidas. A través de Ivana Minerales S.A., la sociedad operativa del joint venture, el esquema de desarrollo contempla inversiones progresivas bajo un acuerdo de earn-in que podría llevar al socio estratégico a incrementar su participación a medida que se cumplan hitos técnicos y financieros vinculados al avance del proyecto.
Un avance que apunta al corazón del depósito
El nuevo modelado permitió delimitar un dominio mineralizado con una extensión aproximada de 505 metros por 132 metros y espesores que varían entre 1 y 17 metros, sustentado en información proveniente de 27 perforaciones de circulación reversa. Según detalló la empresa, cerca del 66% de esta área ya formaba parte del modelo de bloques correspondiente a la estimación de recursos de 2024, mientras que el 34% restante constituye una extensión del núcleo que podría traducirse en nuevas libras de uranio en futuras actualizaciones.
El núcleo o core zone del depósito es considerado un elemento clave desde el punto de vista minero, ya que concentra las leyes más consistentes y define el punto de partida potencial para un eventual desarrollo productivo. La continuidad mineralizada hacia sectores previamente poco explorados refuerza la interpretación geológica del sistema y podría influir en la economía inicial del proyecto, aunque estos efectos deberán ser evaluados en estudios posteriores.
Los resultados de perforación incluyen intersecciones destacadas con valores de hasta 943 partes por millón (ppm) de U3O8 en intervalos de 13 metros, además de múltiples tramos con leyes superiores a 500 ppm. La mineralización se presenta asociada también a vanadio, un elemento que podría aportar valor adicional dependiendo del esquema de procesamiento futuro.
Metodología y control técnico
El programa fue ejecutado mediante equipos FlexiROC D65 adaptados para circulación reversa con sistemas de triple ciclón, orientados a mejorar la representatividad del muestreo. Las muestras se prepararon en laboratorios ALS en Mendoza y fueron analizadas posteriormente en Lima mediante técnicas ICP-AES e ICP-MS, que permiten detectar concentraciones multielemento en niveles ultra-traza. El control de calidad incluyó la inserción sistemática de estándares, blancos y duplicados que representaron el 10,5% del total del programa, dentro de parámetros habituales de la industria minera.
Más allá del avance geológico puntual, el anuncio vuelve a poner en foco el rol de Amarillo Grande dentro del mapa del uranio argentino. La iniciativa es considerada el activo insignia de Blue Sky en el país y una de las pocas propuestas que avanzan con continuidad técnica hacia estudios de prefactibilidad, en momentos en que la energía nuclear y los minerales críticos recuperan protagonismo en la agenda energética global.
De cara a las próximas etapas, la compañía anticipó que la integración completa de los resultados del programa infill permitirá actualizar el modelo geológico integral del depósito, paso previo a una nueva estimación de recursos y a evaluaciones económicas más detalladas. En ese escenario, la ampliación del núcleo mineralizado aparece como una señal técnica relevante que podría incidir en la definición futura del perfil productivo del proyecto y en su posicionamiento dentro del desarrollo uranífero argentino.
