Salta abrió su convención minera más grande con una advertencia de fondo: la infraestructura no da abasto
En la jornada inaugural, con récord de asistentes y proyectos por US$22.000 millones, el propio ministro Lupión alertó sobre las rutas.
Argentina Mining Norte 2026, en Salta.
MINERGY.AREl salón del Centro de Convenciones de Salta se quedó chico este miércoles, literalmente: durante el acto de apertura, buena parte del público tuvo que quedarse de pie. No era un detalle menor para una convención que este año celebra sus 30 años de historia y que llegó a esta XIX edición con la totalidad del espacio expositivo ocupado, algo que la propia organización remarca como un hito inédito desde que Argentina Mining realizó su primera convención en 1996.
La cifra que circuló durante toda la jornada fue la de más de 9.000 asistentes esperados entre miércoles y viernes, con una agenda de alrededor de 80 disertantes y cerca de 70 conferencias técnicas repartidas en tres días. El acto inaugural, pasado el mediodía, estuvo encabezado por José Ignacio Lupión, ministro de Producción y Minería de Salta; Mario Ricardo Thiem, subsecretario de Desarrollo Minero de la Nación; y Javier Rojas, director de Argentina Mining, junto a representantes de la Cámara de Minería de Salta, CAPEMISA, la Cámara de la Puna y el presidente de REMSA.
Pero la escena que mejor resumió el clima de la jornada no fue la del salón colmado, sino la que se coló en boca del propio ministro provincial minutos después del corte de cinta: la de una ruta de una sola mano que hoy conecta buena parte de los proyectos mineros de la Puna salteña con el resto del país. Entre la euforia de los números y la advertencia sobre el asfalto, transcurrió el primer día de la convención minera más grande que tuvo Salta hasta ahora.
Los números que respaldan el envión
Lupión no escatimó en optimismo a la hora de describir el momento que atraviesa la actividad en la provincia. "Más que bastante, está pisando muy fuerte", afirmó al ser consultado por la magnitud del encuentro, y agregó que el crecimiento minero salteño ya dejó de ser una expectativa de mediano plazo para convertirse en un proceso que empieza a reflejarse en la economía provincial. Según explicó, las exportaciones de Salta podrían triplicarse solamente con los proyectos que ya están en producción, a lo que se suman más de cuarenta emprendimientos en etapas avanzadas de exploración, entre los que mencionó a AbraSilver, con entrada en producción prevista para los próximos meses.
Del lado de las cifras agregadas, la organización del evento difundió un panorama de inversión que, según fuentes vinculadas al encuentro, ubica en 12 los proyectos mineros ya aprobados bajo esquemas de gran inversión —con un monto cercano a los US$22.000 millones— y en unos US$50.000 millones el potencial de negocios si se suma el universo de iniciativas todavía en trámite a nivel nacional. Se trata de una proyección que corresponde a la lectura que hace la propia organización del sector corporativo presente en la convención, no de una cifra oficial consolidada por un organismo público, algo que conviene tener presente antes de tomarla como un número cerrado.
Entre los activos que concentraron mayor atención durante la primera jornada apareció, una vez más, Taca Taca: el proyecto de cobre de First Quantum Minerals en la Puna salteña tuvo un panel propio, en el que representantes de la compañía canadiense expusieron las características y perspectivas de uno de los yacimientos de cobre sin desarrollar más grandes del mundo. La escala del proyecto —con reservas probadas y probables por casi 2.000 millones de toneladas, según el informe técnico que la empresa actualizó este año— lo convierte en una de las piezas que el sector observa con más atención de cara a la próxima década, en un contexto de demanda internacional creciente por minerales críticos para la transición energética.
La advertencia que apareció detrás del discurso oficial
El repaso de proyectos y cifras record convivió, sin embargo, con un tono de cautela que el propio ministro provincial se encargó de instalar. "Dentro del corredor bioceánico estamos muy atrasados en el tema en la Argentina, sobre todo las rutas que nos atraviesan Salta y Jujuy", planteó Lupión, en referencia a las rutas nacionales 34 y 51, los corredores que conectan la producción minera de la Puna con los pasos internacionales hacia Chile y, en definitiva, con los puertos del Pacífico.
La frase que más resonó entre los presentes fue, de todos modos, otra. Al describir el estado actual de la ruta 51 —"hoy tiene una sola mano de ida y vuelta", señaló—, el ministro fue categórico sobre lo que se viene si la infraestructura no acompaña el ritmo de los proyectos: "El día que funcionen todas las minas creo que tenemos que tener cuatro vías que vayan y vuelvan, porque sino va a ser inviable ese tipo de rutas". No es una frase menor viniendo de quien encabeza la cartera minera provincial en el mismo acto en el que se celebra el crecimiento del sector.
Lupión fue más allá y planteó que la brecha entre inversión minera y obra pública tendrá que resolverse con esquemas de articulación entre el Estado y el sector privado que hoy todavía no existen del todo. "El Estado nacional y provincial no van a estar en las condiciones de acompañar el gran desarrollo minero que vamos a tener", admitió, en una definición que deja teada la pregunta de quién terminará financiando los caminos que la propia minería necesita para funcionar.
Un desafío que no es exclusivo de Salta
La tensión entre atracción de capitales y capacidad logística no es una novedad exclusiva de esta edición de Argentina Mining, pero sí adquiere una escala distinta en el contexto actual: con el litio en fase de consolidación tras la caída de precios internacionales de los últimos años y el cobre asomando como el próximo gran vector de inversión —con Taca Taca como caso testigo—, la pregunta sobre cómo se sostiene físicamente ese crecimiento empieza a ocupar tanto espacio en la agenda como los propios anuncios de capital.
Para los actores empresariales presentes en la convención, la clave para que las proyecciones de inversión se traduzcan en proyectos concretos pasa por sostener la previsibilidad jurídica y los instrumentos de incentivo como el RIGI, que ya funciona como marco de referencia para buena parte de los desarrollos que se discuten en los pasillos del Centro de Convenciones. Pero ese marco fiscal, por sí solo, no resuelve el problema de una ruta de una sola mano.
Lo que queda por delante
Restan dos jornadas de convención, con paneles que seguirán poniendo el foco en sitios remotos, alta montaña, salud ocupacional y equipamiento pesado, además del seguimiento puntual a proyectos como Taca Taca y El Quevar. Pero la definición que dejó flotando el propio ministro salteño en el primer día —"hoy es el momento de la minería en Salta"— tiene, después de la jornada inaugural, una letra chica ineludible: el momento de la minería puede llegar antes que el de las rutas que la sostienen. Y esa carrera, a diferencia de las cifras de inversión que se repitieron todo el miércoles, todavía no tiene un cronograma público que la resuelva.
