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Halliburton llevará a Vaca Muerta un fracturador eléctrico que consume como una ciudad de 30.000 hogares

La tecnología Zeus comenzará a operar en la cuenca neuquina en los próximos meses, generando su propia electricidad a partir de gas natural in situ.

Halliburton avanza en la incorporación a Vaca Muerta de un equipo de fractura hidráulica 100% eléctrico, una tecnología que promete cambiar de manera sustancial la matriz energética con la que opera uno de los procesos más demandantes de la actividad no convencional. Se trata del sistema Zeus, que la compañía prevé poner en funcionamiento en la cuenca neuquina en los próximos meses.

"El Zeus es un set 100% eléctrico. Esa electricidad la vamos a generar en el sitio", explicó Hernán Carbonell, gerente de desarrollo de negocios de Halliburton, al describir el funcionamiento del nuevo equipo. La definición no es menor: en lugar de depender de una conexión a la red eléctrica —una alternativa poco viable en las locaciones remotas donde se desarrolla la actividad de fractura—, el sistema genera su propia energía en el momento y en el lugar donde se necesita, a partir de gas natural disponible en el propio yacimiento.

Equipo de fractura hidráulica operando en Vaca Muerta, Neuquén

Un consumo eléctrico equivalente a una ciudad chica

La magnitud energética que demanda esta tecnología da una idea de la escala de la operación de fractura en Vaca Muerta. Un spread completo de fractura eléctrica requiere entre 20 y 30 megavatios de potencia, un volumen equivalente al de un parque solar de tamaño mediano o al consumo eléctrico de unos 30.000 hogares. Esa cifra ayuda a dimensionar por qué la industria viene apostando a generar la energía directamente en el sitio de operación, en lugar de intentar extender la infraestructura de red eléctrica hasta cada locación de fractura, una alternativa que resultaría mucho más costosa y compleja de ejecutar en el terreno accidentado de la cuenca neuquina.

La adopción de equipos eléctricos de fractura no es una iniciativa aislada de Halliburton. Tecpetrol, otra de las operadoras con fuerte presencia en Vaca Muerta, estima que el proceso de electrificación de la actividad de fractura podría reducir en 60% el consumo de diésel utilizado en esta etapa de la operación durante los próximos cuatro años. Se trata de una proyección que, de cumplirse, representaría un cambio significativo tanto en los costos operativos de la actividad como en su huella ambiental, al reemplazar buena parte del combustible fósil que hoy alimenta los equipos convencionales de fractura.

Menos diésel, más eficiencia operativa

El reemplazo de los motores a diésel por sistemas eléctricos no solo tiene un impacto ambiental: también apunta a mejorar la eficiencia y reducir los costos logísticos asociados al traslado constante de combustible hacia las locaciones de fractura, un proceso que hoy demanda una importante coordinación logística dado el volumen de combustible que consumen los equipos convencionales durante una operación de varios días.

La tecnología eléctrica de fractura se suma, además, a otras innovaciones que las principales prestadoras de servicios vienen incorporando en Vaca Muerta en los últimos meses, en un contexto de aceleración productiva sin precedentes en la formación. Con Halliburton avanzando en la implementación del sistema Zeus y Tecpetrol proyectando una reducción sustancial en el consumo de diésel de la actividad, la electrificación se perfila como una de las próximas fronteras tecnológicas que definirán la eficiencia operativa de Vaca Muerta en los años que vienen.