Habilitan a First Quantum a procesar el mineral de Cobre Panamá sin reabrir la mina
El plan autorizado por Panamá permitirá producir unas 70.000 toneladas de cobre y sostener el esquema de mantenimiento en 2026.
El gobierno de Panamá autorizó a First Quantum Minerals a retirar, procesar y exportar el mineral acumulado en la mina Cobre Panamá, una de las mayores operaciones de cobre a cielo abierto del mundo que permanece cerrada desde 2023. La medida, aprobada formalmente por el Ejecutivo, permite intervenir sobre el stock existente sin reactivar la explotación, en un contexto donde el futuro del proyecto sigue bajo discusión .
La decisión habilita a la compañía, que en Argentina opera el proyecto Taca Taca, a trabajar sobre el material ya extraído y almacenado en el sitio, bajo supervisión estatal. Según lo informado, el objetivo principal es mitigar riesgos ambientales asociados a la acumulación de mineral, como el drenaje ácido de roca, además de garantizar el funcionamiento de instalaciones vinculadas a la gestión de relaves .
Stock disponible y plan operativo
First Quantum estima que el material acumulado alcanza unas 38 millones de toneladas de mineral de distintas leyes, con un contenido recuperable cercano a las 70.000 toneladas de cobre. Para procesar este volumen, la compañía prevé una inversión aproximada de US$ 250 millones, destinada principalmente a reacondicionar operaciones y recomponer inventarios .
El plan incluye la contratación y capacitación de alrededor de 1.000 trabajadores adicionales, con el objetivo de ampliar la dotación total hasta unas 3.000 personas. De acuerdo con las estimaciones, el procesamiento podría comenzar en un plazo de hasta tres meses.
Tanto el gobierno panameño como la empresa aclararon que la autorización no implica una reapertura de la mina. “Esta actividad no constituye una reapertura de la mina”, indicó la compañía, al precisar que no habrá perforación ni voladuras en esta etapa .
Una decisión con impacto político y económico
La mina Cobre Panamá fue clausurada en 2023 tras una serie de protestas sociales vinculadas a preocupaciones ambientales y a la distribución de beneficios económicos del proyecto. Antes de su cierre, representaba aproximadamente el 5% del Producto Interno Bruto del país y se ubicaba como su segunda mayor fuente de ingresos, detrás del Canal de Panamá .
En este escenario, la autorización para procesar el mineral almacenado introduce un nuevo elemento en el debate sobre el futuro del proyecto. Analistas del sector consideran que la medida, junto con una auditoría ambiental independiente prevista para abril, podría marcar el inicio de una discusión más amplia sobre una eventual reactivación de la operación.
La decisión del gobierno panameño busca atender urgencias operativas y ambientales, pero al mismo tiempo vuelve a posicionar a Cobre Panamá en el centro de la agenda económica del país, en un contexto donde su cierre tuvo efectos directos sobre la actividad y los ingresos fiscales.
