Con 71 proyectos, Mendoza pone en marcha una nueva etapa para su distrito minero

El gobierno mendocino abrió el proceso de evaluación del tercer paquete de proyectos exploratorios en Malargüe.

Exploración El Perdido Malargüe
Prensa Gobierno de Mendoza

Malargüe Distrito Minero Occidental en Mendoza avanza hacia una nueva etapa administrativa con el inicio formal del proceso de evaluación ambiental para su tercera fase, un esquema que integra 71 proyectos de exploración metalífera en el departamento de Malargüe y que vuelve a poner en marcha la dinámica institucional prevista por la legislación minera y ambiental de Mendoza.

Ya existen 65 proyectos con habilitación para tareas de exploración y en la campaña de este verano se iniciaron los primeros sondajes a cargo de la canadiense Kobrea Exploration.

A través de una resolución conjunta entre la Dirección de Minería y la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental, la autoridad de aplicación dio curso al análisis del Informe de Impacto Ambiental (IIA) presentado por Impulsa Mendoza Sostenible, paso que habilita la intervención de organismos técnicos, académicos y sectoriales antes de cualquier definición final.

El expediente, identificado como “San Joaquín y ots”, corresponde a la tercera etapa del distrito y consolida la lógica de evaluación integral que viene caracterizando al esquema MDMO. Desde el punto de vista regulatorio, la autoridad ambiental minera categorizó la iniciativa dentro de la etapa de exploración, conforme al Decreto 820/06, lo que delimita el alcance de las actividades previstas a tareas de prospección, geofísica, perforación exploratoria y acciones de apoyo como construcción de accesos temporales e instalaciones auxiliares.

Evaluación técnica ambiental y alcance operativo

El informe técnico elaborado por el área ambiental provincial analiza la documentación presentada por el proponente y describe un polígono distrital que abarca aproximadamente 18.754 km² en sectores cordilleranos y del centro-sur de Malargüe, integrando proyectos distribuidos en distintos distritos geográficos del departamento.

La propuesta se basa en un Documento Marco Socioambiental que establece lineamientos comunes para los proyectos incluidos, definiendo metodologías de evaluación de impactos, estándares mínimos de gestión ambiental y criterios operativos aplicables a campañas exploratorias.

Dentro de los trabajos potenciales se contemplan actividades de prospección superficial, exploración indirecta mediante métodos geofísicos y exploración directa con perforaciones o sondajes, además de tareas logísticas asociadas. El estudio incorpora un análisis de simultaneidad que evalúa escenarios de operación concurrente entre múltiples proyectos, considerando que algunos podrían descartarse mientras otros incrementan su intensidad exploratoria.

Desde el punto de vista técnico, el documento estima que una campaña hipotética de 100.000 metros perforados, con una superficie total afectada cercana a 4 km², es decir, apenas el 0,021 % del área del distrito. Según la evaluación, estos parámetros permitirían mantener los impactos dentro de magnitudes acotadas y controlables mediante las autorizaciones correspondientes y las medidas de gestión ambiental previstas.

Variables ambientales y sociales identificadas

El análisis ambiental identifica factores críticos que deberán ser abordados durante el procedimiento. Entre ellos se destacan la interacción potencial con glaciares y zonas periglaciares -con casos relevantes como Las Damas y otros proyectos con superposición parcial-, la relación con cursos de agua en múltiples pedimentos y la presencia de rutas de trashumancia y puestos rurales en distintas áreas del distrito. Asimismo, se reconocen comunidades indígenas registradas dentro del área de estudio, lo que abre la posibilidad de procesos de consulta previa conforme a normativa vigente.

También se relevan sitios de interés arqueológico, paleontológico y cavidades naturales en diversos proyectos, variables que deberán ser consideradas en los dictámenes sectoriales posteriores. El informe concluye que, debido a la magnitud del distrito y la cantidad de iniciativas involucradas, resulta procedente avanzar hacia instancias participativas como audiencias públicas y talleres previos dentro del proceso de evaluación.

Próximas etapas del procedimiento

La resolución administrativa establece que la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria (FCAI) de la Universidad Nacional de Cuyo elaborará el dictamen técnico independiente, con un plazo de quince días hábiles una vez acreditado el pago correspondiente por parte del proponente. Posteriormente, el expediente será remitido a organismos sectoriales como el Departamento General de Irrigación, el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), el INAI y distintas áreas provinciales vinculadas al ordenamiento territorial, patrimonio y biodiversidad.

De esta manera, Malargüe Distrito Minero Occidental ingresa en una fase clave del proceso administrativo ambiental, donde el análisis técnico y la participación institucional definirán el avance del esquema exploratorio antes de cualquier decisión sobre etapas posteriores. La apertura formal del procedimiento marca un nuevo hito dentro del modelo distrital impulsado por la provincia, consolidando la evaluación conjunta de múltiples proyectos bajo parámetros ambientales unificados y con intervención académica y sectorial.

Antecedentes de MDMO I y MDMO II

Las etapas anteriores siguieron el procedimiento previsto por la normativa provincial.

  • MDMO I incluyó 34 proyectos de exploración. Cada uno contó con Informe de Impacto Ambiental, dictamen técnico independiente, intervención de organismos sectoriales y audiencia pública. Las Declaraciones de Impacto Ambiental resultantes fueron posteriormente elevadas a la Legislatura para su ratificación.
  • MDMO II sumó 27 proyectos adicionales dentro del mismo distrito. El proceso volvió a contemplar evaluación técnica, dictámenes sectoriales, audiencia pública y tratamiento legislativo.

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