Vicuña: Lundin afirma que el esquema binacional entre Argentina y Chile "es muy viable"
En una entrevista, los hermanos Lundin detallaron que la primera fase de Vicuña se desarrollará en Argentina, con transporte del mineral hacia Chile.
El distrito Vicuña considera proyectos binacionales entre Argentina y Chile.
El desarrollo del proyecto Vicuña vuelve a poner en foco la posibilidad de un esquema minero binacional entre Argentina y Chile. En una entrevista concedida al medio chileno Ex-Ante, los hermanos Jack y Adam Lundin -al frente de Lundin Mining- abordaron la viabilidad operativa, logística y regulatoria de este modelo aplicado a uno de los proyectos de mayor escala en exploración en la región.
Desde la compañía sostienen que la condición binacional forma parte del diseño del proyecto. “Creo que también es único por ser un proyecto binacional donde realmente podemos aprovechar las oportunidades que existen tanto en Argentina como en Chile”, señaló Jack Lundin, al referirse a la configuración del distrito.
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Según recalcaron, la mayor parte de los recursos se encuentra en Argentina, con extensión hacia Chile, lo que habilita un desarrollo que combina producción en un país con infraestructura y capacidades en el otro.
En ese marco, también destacan el rol que puede cumplir Chile en el desarrollo del proyecto. “Si haces un descubrimiento importante como este en el país cuprífero más prolífico del mundo, puedes aprovechar todos los beneficios y la experiencia de un país como Chile”, señaló Adam Lundin.
Vicuña: viabilidad binacional entre Argentina y Chile
El plan de desarrollo inicial refuerza esa lógica. “El plan de desarrollo de la etapa uno del proyecto Vicuña será 100% dentro de Argentina”, indicó Jack Lundin. Al mismo tiempo, la integración operativa se apoya en infraestructura existente del lado chileno. “Anticipamos transportar el producto a través del corredor que tenemos en Caserones y Candelaria”, explicó.
Uno de los puntos centrales del planteo es que la binacionalidad no implica simultaneidad operativa. “No vamos a minar en Chile y Argentina simultáneamente, sino minar en Argentina y luego transportar por camión al lado chileno”, detallaron desde la compañía, marcando una secuencia de desarrollo que ordena el esquema en términos prácticos.
Durante la etapa de exploración, el esquema ya operó bajo lógica integrada. “Podemos movernos entre Chile y Argentina a través del distrito Vicuña durante esta fase de exploración”, señalaron, en referencia al protocolo vigente bajo el tratado binacional de 1997.
Viabilidad del modelo y condiciones para su desarrollo
Consultados específicamente por la factibilidad de este tipo de integración, la respuesta es directa. “Creo que es muy viable”, afirmó Adam Lundin. En la misma línea, agregó: “Siempre hubo buena colaboración entre ambos países”, en referencia al marco de trabajo histórico entre Argentina y Chile en zonas de frontera.
La viabilidad del esquema también está asociada al desarrollo de infraestructura. “Buscaríamos demostrar en Chile la capacidad de desarrollar una carretera de alta montaña para llevar el producto producido en Argentina hacia el Valle del Copiapó y al puerto”, detalló Jack Lundin.
Ese planteo integra minería, transporte y salida portuaria dentro de un mismo sistema operativo. “No es solo minería en Los Andes, sino también llevar ese producto a un puerto, mejorar la logística y capturar economías de escala”, añadió.
Marco regulatorio y complementariedad
En paralelo, los Lundin reconocen diferencias en el desarrollo de ambos países. Chile aparece asociado a su trayectoria en minería del cobre, mientras que Argentina es señalada como un sistema en evolución que comienza a generar condiciones para proyectos de gran escala.
En ese sentido, mencionan que herramientas recientes implementadas en Argentina apuntan a mejorar el entorno para inversiones de gran magnitud, aunque reconocen que se trata de un proceso en desarrollo. La compañía también diferencia entre el concepto de distrito y el proyecto específico. “El distrito Vicuña en el lado chileno ya está en producción con Caserones dentro del distrito. Y luego avanzando con el proyecto Vicuña, que son los dos yacimientos, Josemaría y Filo del Sol, que están predominantemente en el lado argentino”, explicaron.
Esta estructura permite integrar activos en operación con proyectos en desarrollo, bajo una lógica que combina producción, infraestructura y logística en ambos países.
Con estos elementos, la compañía plantea un modelo binacional basado en una secuencia operativa -producción en Argentina y logística hacia Chile- respaldado por cooperación entre países, infraestructura a desarrollar y complementariedad de capacidades. La viabilidad del esquema, según las definiciones de la empresa en la entrevista con Ex-Ante, se sostiene en esa articulación.
