ver más

MinErgy

|

Cobre

El cobre de Paramillos: por qué es tan importante la mina que Danone mantiene bloqueada en Mendoza

Mientras el país busca posicionarse en el mercado global, uno de sus sistemas porfíricos más conocidos sigue inmovilizado por litigios.

A más de medio siglo de los primeros estudios sistemáticos, el área de Paramillos se posiciona como uno de los antecedentes geológicos más sólidos para pensar el desarrollo del cobre en Argentina. La información disponible, generada en el marco del Plan Cordillerano de 1968, describe un sistema tipo pórfido cuprífero con escala y continuidad.

Ese antecedente técnico, vigente en términos geológicos, contrasta con una realidad distinta en el plano institucional. Sobre ese mismo potencial se mantiene el conflicto judicial que Danone mantiene hace más de dos décadas contra Mendoza, en uno de los casos más representativos de inmovilización de activos mineros en el país.

A diferencia de otros conflictos mineros, el caso Paramillos no se limita a un debate ambiental o regulatorio, sino que se estructura sobre una trama judicial compleja, con dos procesos activos que cuestionan tanto la concesión minera como la validez de la Declaración de Impacto Ambiental. En momentos en que Argentina busca desarrollar la actividad minera y con una demanda mundial de proyectos greenfield, cobra relevancia lo que sucede en esta zona de Uspallata, donde -por lo menos- debería avanzarse en exploración.

Un sistema de cobre definido hace más de 50 años

El informe original del Plan Cordillerano ubica el sistema, ubicado a unos 80 kilómetros de la ciudad de Mendoza y a poco más de 30 kilómetros de la localidad de Uspallata, a casi 2.900 metros sobre el nivel del mar. Representaron una de las primeras explotaciones mineras de la República Argentina a manos de los Jesuitas. Allí se identifica un afloramiento principal con rasgos clásicos de sistemas porfíricos.

Desde el punto de vista geológico, el modelo es consistente con un pórfido Cu-Mo típico. La mineralización se vincula sobre secuencias sedimentarias y volcánicas preexistentes, generando un sistema hidrotermal con zonación bien definida, en línea con los modelos clásicos de depósitos porfíricos andinos.

La mineralización metálica está dominada por pirita, con presencia de calcopirita y molibdenita, lo que refuerza su carácter de sistema de cobre con potencial polimetálico asociado.

Exploración integral y un modelo que sigue vigente

Uno de los aspectos más relevantes del estudio es el nivel de avance exploratorio alcanzado para la época. El programa combinó mapeo geológico, muestreo geoquímico y métodos geofísicos -incluyendo polarización inducida- que permitieron delimitar una anomalía de aproximadamente 4 km², con un núcleo bien definido y coherente con las evidencias de superficie.

La perforación confirmó ese modelo. Con 25 sondajes que totalizaron casi 6.000 metros, se reconoció el perfil vertical típico de los pórfidos: una zona de lixiviación superficial, un manto de enriquecimiento supergénico -con presencia de calcosina- y un dominio de mineralización primaria en profundidad.

Los datos son contundentes. La cobertura coluvial alcanza espesores cercanos a los 100 metros, mientras que el enriquecimiento supergénico presenta potencias del orden de los 50 metros, lo que sugiere condiciones favorables para la concentración secundaria del cobre.

A partir de esa información, el informe proyecta una estimación preliminar del orden de 186 millones de toneladas con una ley media de 0,58% de cobre, distribuidas en distintos bloques con variaciones de ley que alcanzan valores cercanos al 1% en sectores más ricos. Incluso para estándares actuales, se trata de un volumen que ubica al sistema dentro del rango de proyectos de escala media a grande.

Un distrito que se inserta en la agenda del cobre argentino

El valor de Paramillos se entiende en relación con el corredor geológico en el que se inserta, que hoy concentra expectativas dentro del mapa del cobre argentino en un contexto de transición energética y creciente demanda global.

En ese mismo distrito se emplaza PSJ Cobre Mendocino, el proyecto que aparece como el caso más avanzado de cobre en la provincia y el único con medición de recursos y desarrollo técnico significativo. Su potencial de producción lo posiciona como una de las iniciativas con capacidad de reinsertar a la Argentina en el circuito de producción cuprífera en el corto o mediano plazo.

Paramillos y PSJ comparten condiciones geológicas, contexto estructural y lógica metalogénica, lo que refuerza la interpretación de un sistema más amplio con potencial aún no completamente explorado.

En paralelo, el Gobierno de Mendoza proyecta sobre esa misma zona el desarrollo del Distrito Minero Norte, bajo un esquema similar al de Malargüe Distrito Minero Occidental. La estrategia apunta a ordenar, evaluar ambientalmente y habilitar proyectos de manera progresiva en áreas con antecedentes técnicos comprobados, en línea con la necesidad del país de ampliar su cartera de proyectos cupríferos.

Potencial abierto en una de las zonas con mayor probabilidad de éxito

Más allá de los resultados obtenidos, el propio informe reconoce que el sistema no fue completamente delimitado. Las perforaciones periféricas, de menor profundidad, indican que tanto la alteración como la mineralización se extienden más allá del área central estudiada, abriendo la posibilidad de expansión en profundidad y lateralmente.

Esa condición -la de un sistema definido pero incompleto- refuerza el interés actual sobre Paramillos. En términos modernos, se trata de un target con validación geológica, evidencia de mineralización continua y espacio para crecer, ubicado además en una de las zonas con mayor probabilidad de éxito exploratorio dentro del territorio argentino.

En este contexto, el conflicto judicial que mantiene inmovilizado el proyecto vinculado a Danone adquiere una dimensión distinta. El caso impacta directamente sobre una de las áreas con mejores condiciones geológicas para el desarrollo de cobre en Argentina.

Durante más de 20 años, ese proceso ha mantenido fuera del circuito productivo a un activo que, desde el punto de vista técnico, ya contaba con información suficiente para justificar su avance a nuevas etapas. En paralelo, el escenario global del cobre evolucionó, consolidando al metal como un insumo crítico para la transición energética y elevando el valor estratégico de proyectos de este tipo.

El entramado empresario detrás del conflicto

El conflicto judicial incorpora además un componente empresarial que amplifica su escala. Danone, propietaria de los terrenos superficiales donde se ubica el yacimiento, no sólo impulsó acciones judiciales desde mediados de los años 2000, sino que consolidó una estrategia sostenida para bloquear el desarrollo minero en la zona.

Ese esquema se complejizó a partir de 2022, cuando el grupo chileno Luksic -uno de los principales actores del cobre a nivel global a través de Antofagasta Minerals- ingresó al negocio de aguas en Argentina mediante su participación en Aguas de Origen S.A., en asociación con Danone.

De este modo, un holding que lidera la producción cuprífera en Chile pasó a integrar en Argentina la estructura societaria que interviene en la judicialización de un proyecto de cobre en Mendoza.

Paramillos en la discusión del cobre a nivel país

La combinación de factores técnicos robustos, continuidad geológica con proyectos avanzados como PSJ y planificación oficial de un nuevo distrito minero, vuelve a colocar a Paramillos en el centro de la discusión sobre el cobre argentino. El potencial está documentado desde hace décadas. La geología acompaña. El entorno regional refuerza la hipótesis. La restricción principal se encuentra en la imposibilidad de avanzar en su desarrollo.

En un escenario donde Argentina busca consolidar su ingreso al mapa global del cobre, la resolución de este tipo de conflictos pasa a constituir una variable estructural. En zonas como Paramillos, donde las probabilidades geológicas ya fueron demostradas, cada año de inactividad no sólo posterga un proyecto, sino que también retrasa el desarrollo de un distrito completo y limita la capacidad del país de capturar una oportunidad estratégica a escala global.