Catamarca busca darle más poder a su minera estatal y abre un debate por el control de los yacimientos
La Legislatura debate la reforma de CAMYEN para convertirla en Sociedad Anónima Unipersonal, en manos del Estado pero con más margen de acuerdos con privados.
En momentos en que Catamarca busca acelerar el desarrollo de nuevos proyectos de litio, cobre y otros minerales, la provincia se encamina a modificar sustancialmente el funcionamiento de su empresa minera estatal. La Cámara de Diputados prevé tratar esta semana el proyecto de reforma de Catamarca Minera y Energética (CAMYEN), que ya cuenta con media sanción del Senado.
La iniciativa transforma a CAMYEN de Sociedad del Estado (SE) en Sociedad Anónima Unipersonal (SAU), aunque manteniendo el 100% de las acciones en manos de la Provincia. Pero detrás de ese cambio jurídico aparece una modificación más relevante para el negocio minero: dotar a la compañía de mayor autonomía para administrar y comercializar los derechos sobre las propiedades mineras que tiene bajo su órbita.
Actualmente, CAMYEN cuenta con más de 450 propiedades mineras distribuidas en territorio catamarqueño, un portafolio que adquiere particular importancia ante el renovado interés internacional por los minerales críticos. La reforma apunta precisamente a darle herramientas para negociar esos activos mediante acuerdos con compañías privadas y desarrollar proyectos que hoy permanecen en distintas etapas de exploración.
Una empresa estatal con mayor autonomía
La explicación oficial es que el actual régimen quedó atrasado frente al funcionamiento que adoptaron otras empresas mineras provinciales. La transformación permitiría a CAMYEN operar con una estructura societaria más flexible, sin que Catamarca pierda la propiedad de la compañía.
El proyecto establece que la Provincia será titular del 100% del capital social y que la nueva sociedad continuará siendo propietaria de los bienes y derechos mineros que le sean transferidos o que incorpore legalmente.
El Gobierno catamarqueño busca de esta manera equiparar el funcionamiento de CAMYEN al de otras compañías provinciales que tienen un papel creciente en el desarrollo de los recursos naturales, entre ellas JEMSE en Jujuy, REMSa en Salta y EMSE en La Rioja.
La diferencia no es menor. Las compañías estatales provinciales se convirtieron durante los últimos años en una herramienta para asociarse con inversores privados, participar de proyectos y administrar derechos mineros sin que el Estado provincial tenga necesariamente que desarrollar por sí mismo los yacimientos.
El punto que divide a la oposición
La reforma, sin embargo, abrió una discusión política que excede el cambio de figura societaria. Parte de la oposición cuestiona que la nueva estructura pueda reducir la intervención de la Legislatura sobre decisiones vinculadas con propiedades mineras que pertenecen a la Provincia.
La diputada provincial Natalia Saseta, del PRO, planteó que el proyecto podría disminuir las facultades de control legislativo sobre la administración de los recursos y reclamó modificaciones antes de acompañar la iniciativa.
No existe, sin embargo, una posición uniforme entre los bloques opositores. Mientras algunos legisladores consideran necesario establecer mayores controles antes de autorizar operaciones sobre las propiedades mineras, otros admiten la conveniencia de modernizar la empresa y concentraron sus objeciones en aspectos específicos del articulado.
Durante el tratamiento en comisión ya se plantearon alternativas para incorporar mecanismos de información y fiscalización legislativa. La discusión se concentra especialmente en hasta dónde llegará la autonomía de CAMYEN para disponer, negociar o asociarse respecto de los derechos mineros provinciales.
Más de 450 propiedades en juego
El debate adquiere otra dimensión por el volumen de activos que administra la empresa. CAMYEN no es solamente una compañía creada para participar directamente de emprendimientos mineros: funciona como una de las principales herramientas con las que Catamarca administra áreas de interés exploratorio.
La posibilidad de contar con una estructura más flexible permitiría acelerar acuerdos con empresas privadas para explorar esas propiedades, en momentos en que la provincia busca ampliar su matriz minera más allá del litio.
Catamarca ya es uno de los principales distritos de producción de litio de la Argentina y, al mismo tiempo, intenta recuperar protagonismo en cobre con proyectos de gran escala. La minería explica actualmente más del 95% de las exportaciones provinciales, una dependencia que también explica la importancia política que adquirió la discusión sobre quién y bajo qué controles puede administrar los recursos.
La última palabra
El proyecto llegó a la Cámara baja después de obtener media sanción en el Senado y atravesó durante las últimas semanas distintas reuniones de la Comisión de Minería con autoridades de CAMYEN y legisladores opositores.
El presidente de la comisión, Damián Brizuela, confirmó que la intención es llevar la iniciativa al recinto esta semana. Si Diputados introduce modificaciones, el texto deberá regresar al Senado; si mantiene la versión aprobada por la Cámara alta, quedará convertido en ley.

