Transener: las claves de la privatización, el líder de la puja y lo que resta definir
Tres ofertas superaron el precio base para quedarse con Transener y ordenan la etapa final de la venta del paquete accionario.
La privatización de Transener ingresó en su tramo final con la apertura de las ofertas económicas para la venta de la participación estatal en Citelec, la sociedad controlante de la principal transportista de energía eléctrica en alta tensión de Argentina. Con ese paso, el proceso avanza hacia la definición del adjudicatario y permite ordenar los elementos centrales de la operación: montos ofertados, actores en competencia, alcance del activo y etapas pendientes hasta el cierre.
Quién pica en punta
La compulsa recibió tres ofertas económicas que superaron el precio base establecido en US$206 millones. La propuesta más alta fue presentada por el consorcio integrado por Genneia y Edison Transmisión, con US$356,1 millones, seguido por Central Puerto con US$301 millones y Edenor con US$230 millones.
Con ese resultado, el grupo conformado por Genneia y Edison quedó al frente del proceso y se posiciona como principal candidato a adjudicarse la participación estatal, a la espera de la confirmación formal por parte de las autoridades.
Qué se está vendiendo
La operación contempla la transferencia del 50% de Citelec en manos de Energía Argentina S.A. (ENARSA), que es la sociedad que controla Transener. Este paquete accionario representa una participación indirecta cercana al 26% de la transportista, mientras que el resto del capital permanece en manos privadas.
La venta implica la salida del Estado de la estructura accionaria de la compañía y el cierre de su participación directa en el segmento de transporte eléctrico en alta tensión.
El peso de Transener en el sistema eléctrico
Transener es el operador central del sistema de transporte eléctrico en alta tensión y constituye la red troncal del Sistema Argentino de Interconexión. Administra más de 12.600 kilómetros de líneas en 500 kV y, junto a su red ampliada, supera los 20.000 kilómetros de líneas de alta y media tensión, con presencia a lo largo de todo el país, desde Jujuy hasta Santa Cruz.
La compañía concentra alrededor del 85% de la transmisión eléctrica nacional y mantiene niveles de disponibilidad superiores al 99,7%, lo que la posiciona como un activo estratégico dentro de la infraestructura energética.
Bajo qué esquema se operará
El proceso se enmarca en la Ley 27.742 y en el programa de privatización de activos de ENARSA. La estructura prevista mantiene la operación del servicio en manos privadas, bajo regulación estatal a través del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE).
Se trata de un sistema de concesión de largo plazo, con contratos que pueden extenderse hasta 95 años, en un esquema definido como monopolio natural regulado.
Qué falta para la definición
Tras la apertura de las ofertas económicas, el proceso entra en su etapa final. Resta la evaluación formal de las propuestas, la adjudicación oficial y la concreción de la transferencia accionaria.
El cronograma establece que la definición se realizará durante mayo, lo que completaría una de las operaciones centrales dentro del proceso de desinversión de activos energéticos impulsado por el Gobierno.
