Tragedia en Añelo: murieron dos trabajadores tras una falla en una planta de gas de YPF

Dos operarios murieron tras una descompresión en una planta separadora del bloque Rincón del Mangrullo, en Neuquén.

En la cima de Añelo se erige el principal centro de extracción de gas y petróleo del mundo. 

En la cima de Añelo se erige el principal centro de extracción de gas y petróleo del mundo. 

Un accidente laboral ocurrido el martes por la tarde en el bloque Rincón del Mangrullo, cerca de la localidad neuquina de Añelo, terminó con la vida de dos operarios que se desempeñaban en una planta separadora de gas operada por YPF. Según reconstruyeron distintos medios a partir de testimonios en el lugar, el siniestro se originó por una fuerte descompresión en una línea de gas de alta presión, dentro de la Unidad Separadora Primaria (USP 2) del sector norte del yacimiento. El bloque es explotado bajo un esquema de operación conjunta entre YPF y Pampa Energía, aunque la planta donde ocurrió el hecho está bajo operación directa de la petrolera estatal.

Jonathan Meliqueo murió en forma instantánea durante el incidente. Cristian Latorre, el segundo trabajador afectado, sufrió heridas de gravedad y fue trasladado de urgencia en helicóptero sanitario hacia un centro de salud de mayor complejidad. Horas más tarde, la empresa confirmó su fallecimiento.

El comunicado oficial de YPF

Tras conocerse la muerte del segundo operario, YPF emitió un comunicado en el que confirmó el deceso y señaló que las circunstancias del hecho "se están investigando". La compañía indicó además que se puso a disposición de las familias de ambos trabajadores y que las acompaña en el proceso.

En paralelo, la petrolera había informado horas antes que desplegó de inmediato sus equipos de emergencia apenas se conoció la falla, que activó los protocolos previstos para este tipo de contingencias y que la situación en la planta quedó controlada tras la intervención. Hasta el cierre de esta nota, la empresa no difundió precisiones técnicas adicionales sobre la causa raíz del incidente, más allá de confirmar que se originó en una línea de gas de alta presión.

Según fuentes citadas por medios locales de Neuquén, el origen técnico del siniestro habría sido el colapso de un caño de 12 pulgadas de diámetro (35 centímetros) y 12,7 milímetros de espesor, que se habría reventado al ingresar a una trampa receptora. El dato, atribuido a versiones periodísticas del sector y no confirmado oficialmente por YPF, sugiere que un fragmento de metal desprendido durante la falla alcanzó al primer operario.

Vista aéreas de la extracción de petróleo y gas no convencional en Añelo, Neuquén. Equipo de fracturación hidráulica

Vista aéreas de la extracción de petróleo y gas no convencional en Añelo, Neuquén. Equipo de fracturación hidráulica

Un antecedente que no es aislado

El episodio de Rincón del Mangrullo reabre una discusión recurrente en la cuenca neuquina: la seguridad operativa en un contexto de expansión acelerada de la producción no convencional. El último antecedente de una muerte en Vaca Muerta se remonta a octubre de 2024, cuando un operario de 40 años, empleado de la compañía de servicios Nabors, falleció durante un trabajo de rutina en el equipo de perforación F19, en el área de Bajada del Palo Oeste.

La comparación entre ambos hechos expone una diferencia relevante: mientras el antecedente de 2024 involucró a una empresa de servicios contratista, el episodio de esta semana ocurrió en una instalación bajo operación directa de YPF, la principal productora de Vaca Muerta y una de las compañías con mayor volumen de inversión en la cuenca. Esa circunstancia probablemente sume presión adicional sobre los protocolos de seguridad de la petrolera, en momentos en que la compañía atraviesa un proceso de expansión productiva sostenido, con foco en el desarrollo de VMOS y otros proyectos de infraestructura exportadora.

El costo humano de una cuenca en expansión

Vaca Muerta viene de atravesar meses de fuerte crecimiento productivo. La finalización de la construcción del oleoducto VMOS —a cargo de Techint-SACDE— y la multiplicación de pozos no convencionales en Neuquén profundizaron la actividad en toda la cadena de valor del shale, con miles de trabajadores adicionales incorporados a las operaciones cotidianas del yacimiento.

Ese ritmo de expansión, sin embargo, convive con riesgos operativos que no siempre reciben la misma atención pública que los anuncios de inversión. Los sindicatos petroleros de la región han señalado en distintas oportunidades la necesidad de reforzar los controles de seguridad frente al aumento de la actividad, aunque hasta el momento no se conocieron pronunciamientos gremiales específicos sobre el episodio de esta semana.

La discusión sobre seguridad laboral en Vaca Muerta no es nueva, pero la muerte de dos trabajadores en un mismo incidente —y en una instalación operada directamente por la principal petrolera del país— probablemente reactive el reclamo por auditorías más estrictas en las plantas de procesamiento de gas, un eslabón menos visible que los pozos de extracción pero igual de sensible en términos de riesgo industrial.

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