Tecpetrol marcó su récord propio de perforación en Vaca Muerta: 6.579 metros en Fortín de Piedra

La compañía de Techint lo logró con la tecnología Motor de Fondo. YPF ya había llegado a más de 8.200 metros en la cuenca con otra técnica.

Tecpetrol
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Tecpetrol logró esta semana un hito que la propia compañía celebró como un récord: un pozo de 6.579 metros de profundidad total en Fortín de Piedra, su yacimiento insignia de gas no convencional en Neuquén, superando su marca anterior de 5.743 metros. El logro tiene un mérito real, pero conviene precisar de qué récord se trata, porque no es el de la cuenca completa: Vaca Muerta ya tiene pozos sensiblemente más profundos, perforados por otras operadoras con otra tecnología.

El hito de Tecpetrol está atado a una herramienta específica: el Motor de Fondo (MDF), un sistema de perforación direccional que, según explicó la compañía, se combinó por primera vez con un set de herramientas complementarias para alcanzar una rama horizontal de 3.390 metros dentro de esa profundidad total. Jonathan Ghesla, especialista de perforación de la empresa, lo resumió así: la combinación de tecnologías "abrió camino para alcanzar resultados que estaban fuera de todo pronóstico". Es, en otras palabras, un récord de método, no de cuenca.

La diferencia importa porque el verdadero techo de profundidad en Vaca Muerta está bastante más arriba. YPF, en sociedad con AESA y la empresa de servicios Proshale, ya había completado un pozo de 8.206 metros, y en el yacimiento Loma Campana llegó a perforar un pozo horizontal de 8.376 metros de longitud total, con una rama lateral de 5.114 metros. Son distancias que superan en casi dos kilómetros lo que logró Tecpetrol esta semana. El propio comunicado de la compañía nunca afirma haber superado esas marcas: el "récord" que reivindica es interno, comparado contra su mejor resultado previo con esta tecnología puntual.

Por qué la profundidad, de por sí, no es el objetivo

Lo que sí tiene valor real en el anuncio de Tecpetrol es la lógica operativa detrás del número. La compañía remarcó que el soporte del Real Time Operations Center (RTOC), su centro de supervisión remota con base en Buenos Aires, fue clave para ejecutar la maniobra con precisión. Es la misma infraestructura digital que Tecpetrol viene escalando desde 2017 en Fortín de Piedra: un sistema que integra varios softwares basados en inteligencia artificial y machine learning, capaz de procesar cientos de variables en tiempo real desde equipos de perforación que ya trabajan habitualmente a más de 6.000 metros de profundidad.

La empresa también puso el acento en el tiempo de preparación, más que en el resultado técnico aislado. Según contó Roberto Damián Ron, experto en planificación de perforación de la compañía, el equipo necesitó seis meses de reuniones, estimaciones y simulaciones antes de ejecutar la maniobra, y lo logró en su primer intento real, algo que -según remarcaron- no consiguieron otras operadoras que probaron el mismo desafío técnico con resultados fallidos.

Un hito que se inscribe en una carrera más amplia

El anuncio de esta semana se suma a una sucesión de récords de perforación que Vaca Muerta viene acumulando casi sin pausa en los últimos dos años, a medida que las operadoras compiten por estirar el largo de las ramas horizontales y reducir el tiempo de perforación por pozo. Cada metro adicional de rama horizontal expone más roca productiva al mismo costo fijo de superficie, lo que explica por qué la carrera por la profundidad y el largo lateral se volvió, en los últimos años, una de las variables competitivas centrales entre YPF, Tecpetrol, Vista y el resto de las operadoras del no convencional neuquino.

Para Tecpetrol en particular, el aprendizaje de Fortín de Piedra ya viene siendo replicado en otro frente: la compañía aplicó el mismo modelo de perforación remota y centro de comando en Los Toldos II Este, su apuesta de mayor escala en petróleo no convencional dentro de la cuenca. El propio Alexis Pagani, director de diseño de pozos de la empresa, lo planteó en esos términos: "esto no es un punto de llegada, sino más bien de partida". El próximo capítulo de esta carrera, eso sí, todavía tiene un techo claro al que apuntar: los más de 8.300 metros que ya dejó marcados YPF en Loma Campana.

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