Santa Cruz confirmó crédito de China por US$ 150 millones para reactivar obras de la represa Cepernic
El crédito permite retomar las represas sobre el río Santa Cruz. Entre empleos directos e indirectos supondrá la contratación de más de 4 mil trabajadores.
Represa Jorge Cepernic, Santa Cruz
El gobierno de Santa Cruz anunció el ingreso de los fondos correspondientes al crédito internacional chino destinados a reactivar las represas La Barrancosa–Jorge Cepernic, uno de los proyectos de infraestructura energética más importantes de la Argentina. El desembolso total asciende a US$ 150 millones, de los cuales US$ 136 millones ya fueron acreditados en el país tras un pedido formal realizado por el Poder Ejecutivo Nacional a fines de diciembre.
Los US$ 14 millones restantes del tramo permanecerán en China y serán utilizados para el pago directo de maquinaria, equipamiento pesado y usinas que deben ser importadas para continuar con la obra. Este mecanismo forma parte de la estructura financiera original del proyecto, fondeado por los bancos ICBC y Bank of China.
La confirmación de los fondos pone fin a una parálisis iniciada en diciembre de 2023, que dejó en suspenso una obra estratégica para el sistema eléctrico nacional. La interrupción tuvo un fuerte impacto en la cadena de proveedores, el empleo en la construcción y la planificación energética de mediano plazo.
El ministro de Energía provincial, Jaime Álvarez, definió el ingreso de los recursos como el paso final para la “puesta en marcha definitiva” del proyecto. Desde el Ejecutivo santacruceño señalaron que los fondos ya están disponibles en el país y que se están cerrando los últimos acuerdos operativos para el reinicio de los trabajos.
Uno de los puntos centrales es la definición del esquema de contratación de personal. En ese marco, la provincia avanza en un acuerdo con la UOCRA que permita garantizar previsibilidad laboral y continuidad operativa, condiciones clave para una obra de esta magnitud y complejidad técnica.
Impacto en empleo
Tras la confirmación financiera, las autoridades provinciales mantuvieron una reunión con la UTE a cargo de la obra —integrada por la empresa china Gezhouba, Eling Energía e Hidrocuyo— y representantes sindicales, con el objetivo de iniciar el proceso de incorporación de trabajadores en las próximas semanas.
Se prevé la contratación de unos 1.800 operarios directos y la generación de alrededor de 2.200 empleos indirectos, lo que posiciona a la reactivación de las represas como uno de los principales motores de empleo privado en la provincia durante 2026. En Santa Cruz rige la obligatoriedad de que el 90% de la mano de obra sea local, con prioridad para quienes ya trabajaron en el proyecto y tengan domicilio en la provincia.
Desde una perspectiva sectorial, la obra también implica una reactivación de proveedores vinculados a la construcción pesada, el transporte, la metalmecánica y los servicios industriales, con impacto directo en la actividad económica regional.
Energía estratégica para el sistema nacional
En términos de infraestructura energética, las represas sobre el río Santa Cruz son consideradas estratégicas para diversificar la matriz eléctrica y fortalecer la generación hidroeléctrica. Actualmente, la represa Jorge Cepernic (La Barrancosa) presenta un avance del 42%, mientras que Cóndor Cliff alcanza el 20%.
Una vez finalizadas, ambas centrales permitirán aportar energía firme al sistema interconectado nacional, reducir la dependencia de generación térmica y mejorar la seguridad energética, especialmente en los meses de mayor demanda.
Las gestiones para destrabar la adenda financiera fueron encabezadas por el gobernador Claudio Vidal durante su visita a Beijing, con el acompañamiento del Ministerio de Economía de la Nación. Más allá del contexto político y del alineamiento internacional del gobierno nacional, la continuidad del proyecto respondió a su peso específico en términos de inversión, generación de divisas indirectas y abastecimiento energético.
Con los fondos ya disponibles, el objetivo del gobierno santacruceño es aprovechar la ventana climática previa al invierno para avanzar en las etapas de hormigonado y montaje electromecánico, buscando recuperar parte del tiempo perdido durante el período de inactividad y sostener el ritmo de ejecución en los próximos meses
