Saneamiento en la Cuenca Austral: Terra Ignis y Velitec sacaron 800 toneladas de residuos ambientales de los yacimientos
La empresa estatal de Tierra del Fuego y su socio operador completaron el despacho del primer lote de pasivos ferrosos en las áreas Fracción A, Fracción B y San Sebastián.
Tachos con residuos ambientales ferrosos, tras décadas de explotación petrolera de YPF, en Tierra del Fuego.
La actividad hidrocarburífera tiene deudas que no se cuentan en barriles. En Tierra del Fuego, décadas de operaciones en la Cuenca Austral dejaron sobre el terreno una acumulación silenciosa de cañerías, válvulas, motores, componentes de bombas y estructuras metálicas fuera de servicio que nadie había retirado sistemáticamente. Terra Ignis Energía S.A. y su socio operador Velitec S.A. iniciaron ahora la tarea de saldar esa deuda: la semana pasada concluyó el despacho del primer lote de residuos ferrosos, trasladado en 35 camiones desde las áreas concesionadas en el norte de la Isla Grande. El volumen total removido en esta primera etapa asciende a 800 toneladas.
La campaña abarca tres áreas de concesión: Fracción A, Fracción B y San Sebastián. Los materiales retirados fueron sometidos previamente a un proceso de descontaminación in situ antes de su transporte, en cumplimiento de las exigencias de la Ley Provincial N.° 55 de Medio Ambiente y el Decreto Reglamentario N.° 1333/93 de Residuos Peligrosos, bajo la supervisión de la Secretaría de Ambiente de Tierra del Fuego.
El punto de partida: la herencia de YPF
El trasfondo de esta campaña no puede leerse sin su historia reciente. En noviembre de 2025, YPF formalizó la cesión de sus áreas de explotación en Tierra del Fuego a Terra Ignis Energía S.A., la empresa estatal provincial creada en 2022 con participación mayoritaria de la provincia —90%— y el 10% restante en manos de la Agencia de Recaudación Fueguina (AREF). El traspaso, que incluyó la extensión de los plazos de concesión, se enmarcó en el plan de desinversión de YPF, orientado a concentrar sus esfuerzos en el desarrollo no convencional de Vaca Muerta.
El vicepresidente y gerente financiero de Terra Ignis, Pablo Carreras Meyer, había precisado al momento del traspaso que el acuerdo incluía un conjunto de pasivos ambientales, y que YPF dejaba un capital adicional para que la empresa pudiera desarrollar nuevos negocios hidrocarburíferos. La campaña de saneamiento que ahora avanza es, en parte, la concreción de ese compromiso.
Terra Ignis Energía S.A. asumió la operación de los yacimientos a partir del 1 de enero de 2026, garantizando la continuidad productiva y laboral. Poco después, en abril, la empresa presentó a Velitec S.A. como socio operador, seleccionada tras un proceso de evaluación técnica y financiera que comenzó con una convocatoria abierta en la que se presentaron originalmente diez empresas.
Una pyme cordobesa en el extremo sur
Velitec asumió formalmente el 1 de mayo el rol de socio operador en las áreas hidrocarburíferas de Tierra del Fuego. La iniciativa busca revertir la tendencia productiva actual y extender la vida útil de los yacimientos mediante una campaña técnica que incluye la incorporación de equipos propios y un modelo de gestión enfocado en la eficiencia operativa.
La empresa, con diez años de trayectoria en el sector hidrocarburífero y herramientas de modelado de procesos con Inteligencia Artificial, se especializa en activos convencionales que las grandes corporaciones consideran marginales dentro de sus portafolios. Su experiencia previa en yacimientos de Mendoza fue el antecedente que inclinó la selección de Terra Ignis.
El saneamiento ambiental es, en ese marco, la primera acción concreta y visible del nuevo esquema operativo. Desde Velitec señalaron que la campaña "refleja el compromiso concreto con la responsabilidad ambiental y el desarrollo sostenible de la actividad hidrocarburífera en Tierra del Fuego". Desde Terra Ignis, por su parte, indicaron que la iniciativa forma parte de la nueva etapa de gestión energética impulsada por la empresa provincial, orientada a combinar continuidad operativa, cuidado ambiental y desarrollo estratégico de los recursos de la provincia.
Qué implica retirar 800 toneladas de pasivos ferrosos
La magnitud del trabajo de saneamiento no se agota en el dato de volumen. Las 800 toneladas de residuos ferrosos removidos en esta primera etapa representan materiales acumulados durante décadas de operación hidrocarburífera en la Cuenca Austral: cañerías, válvulas, motores y componentes metálicos que, una vez fuera de servicio, quedaron dispersos en las áreas operativas sin un proceso sistemático de retiro y disposición final.
El impacto de esos pasivos no es solo visual. Las áreas de concesión en el norte de la Isla Grande colindan con zonas de pastoreo de ganadería ovina y constituyen hábitat natural de especies autóctonas como el guanaco. La presencia de estructuras metálicas en desuso representa riesgos ambientales y de seguridad que la nueva gestión busca mitigar de manera progresiva.
El proceso incluyó clasificación, descontaminación in situ y transporte a destino final, siguiendo los protocolos exigidos por la normativa provincial. Los 35 camiones despachados la semana pasada constituyen el primer despacho de una campaña integral que continuará en etapas sucesivas.
La situación de Tierra del Fuego no es un caso aislado en el mapa energético argentino. La estrategia de desinversión de YPF en activos convencionales dejó áreas en distintas provincias patagónicas que debieron ser absorbidas por operadoras provinciales o empresas privadas especializadas en campos maduros. El plan identificó 55 áreas en 30 bloques distribuidos en cuatro cuencas productivas del país, y la decisión fue terminante: YPF dejaría de operar en todos los bloques convencionales donde actuaba como operadora, incluidos los de Santa Cruz y Tierra del Fuego.
En ese contexto, la gestión ambiental de los pasivos heredados se convierte en una condición de entrada para cualquier operador que tome el relevo. La campaña de deschatarrización y saneamiento que encabezan Terra Ignis y Velitec apunta a establecer una línea de base ambiental sobre la que construir la nueva etapa productiva.
Una transición con costos sociales
El abogado Francisco Giménez, que representa a empresas de servicios petroleros locales, confirmó que a partir del 1° de junio diez pymes fueguinas dejaron de operar y alrededor de 260 trabajadores petroleros perdieron su empleo tras la rescisión de contratos por parte de Velitec. Giménez denunció que el yacimiento San Sebastián "se está desmantelando" y acusó a la nueva operadora de "maltratar y ningunear" a las firmas locales, al tiempo que responsabilizó al Gobierno provincial y a los organismos de control por la situación.
El Sindicato de Petróleo y Gas Privado anunció medidas de acción directa y rechazó cualquier iniciativa que contemple despidos o la exclusión de empresas locales de la actividad hidrocarburífera provincial. Sin embargo, el propio secretario general del gremio, Luis Sosa, reconoció públicamente que durante la etapa de YPF existía una estructura laboral sobredimensionada en algunas áreas. "Había gente de más, había gente de más", admitió el dirigente, aunque aclaró que esa realidad no puede ser utilizada como argumento para avanzar con nuevos despidos.
La posición de Velitec apunta precisamente en esa dirección. La empresa describió una situación heredada en la que los pozos operan actualmente al 10% de su pico de producción histórico pero mantienen una estructura de costos dimensionada como si operaran al 100%, lo que genera que los gastos superen ampliamente a los ingresos. Señaló además que las instalaciones arrastran años de desinversión, con maquinarias en mal estado, obsoletas o que requieren repuestos y modernización. "Sin una reconfiguración profunda de la estructura de costos y del sistema de contratos, estos yacimientos maduros no serán sostenibles en el mediano plazo", sostuvieron desde la operadora, que presentó el nuevo esquema contractual como una exigencia técnica y económica, no como una decisión discrecional. "Estamos canjeando reestructuración por 10 años más de vida útil del yacimiento", resumieron.
La empresa rechazó además las versiones sobre despidos masivos y sostuvo que no es empleadora de los trabajadores pertenecientes a las contratistas, cuyas relaciones laborales son responsabilidad exclusiva de cada firma empleadora. Indicó que atraviesa un proceso de incorporación de mano de obra directa local para cubrir puestos técnicos en los yacimientos.
La ministra de Energía provincial, Gabriela Castillo, llevó tranquilidad a los trabajadores del sector al recordar que "están siendo llamados" y explicó que hay una reestructuración de contratistas y una transformación integral del yacimiento. La funcionaria enmarcó el proceso como una transformación necesaria de la lógica heredada de una empresa nacional con estructura corporativa centralizada en Buenos Aires, y subrayó que la producción hidrocarburífera debe crecer "con responsabilidad y sentido común".




