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Pampa Energía invertirá US$2.700 millones para construir la mayor planta de urea de América Latina

El complejo se instalará en Bahía Blanca, utilizará gas de Vaca Muerta y tendrá capacidad para producir 2,1 millones de toneladas anuales.

Pampa Energía aprobó la mayor inversión de su historia: destinará US$2.700 millones a la construcción de una planta de urea granulada en el Polo Industrial de Bahía Blanca, con la que ingresará por primera vez al negocio de los fertilizantes y buscará agregar valor al gas que produce en Vaca Muerta.

El complejo, que será desarrollado a través de la sociedad Fértil Pampa, tendrá una capacidad de producción de 2,1 millones de toneladas anuales, equivalentes a unas 6.000 toneladas diarias. La compañía proyecta ponerlo en funcionamiento hacia fines de 2029, luego de un plazo de construcción estimado en 41 meses.

La planta se levantará sobre un predio de 80 hectáreas dentro del área portuaria de Bahía Blanca y tendrá conexión directa con los gasoductos provenientes de la formación neuquina. El proyecto incluirá una unidad de producción de amoníaco, dos líneas de urea granulada, silos de almacenamiento, sistemas de carga para camiones y buques, una planta desalinizadora y nueva infraestructura portuaria.

Cadena integrada

El gas natural y la energía eléctrica representan cerca del 70% de los costos de producción de la urea y serán suministrados principalmente por la propia Pampa. Esa integración permitirá a la compañía transformar el gas en un producto industrial de mayor valor agregado y vincular directamente el desarrollo de Vaca Muerta con la producción agropecuaria.

Pampa estima que el proyecto generará para el país alrededor de US$1.000 millones anuales entre sustitución de importaciones y exportaciones. Una vez atendido el mercado interno, el principal destino externo será Brasil, que compra en el exterior entre 7 y 8 millones de toneladas de urea por año.

“Es la decisión de inversión más importante en la historia de Pampa y la más grande que emprendemos en años”, afirmó el presidente de la compañía, Marcelo Mindlin. El empresario sostuvo que la nueva planta permitirá contar con un abastecimiento local “más previsible y competitivo”, generar divisas y conectar el gas de Vaca Muerta con el campo.

Pedido de RIGI

La iniciativa fue presentada para incorporarse tanto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) nacional como al Régimen de Inversiones Estratégicas de la provincia de Buenos Aires. Las solicitudes fueron realizadas el 21 de abril y el 10 de junio de 2026, respectivamente, y sus aprobaciones fueron consideradas esenciales por la empresa para avanzar con el proyecto.

La ingeniería y la gestión de compras estarán a cargo de Tecnimont, mientras que Sacde tendrá bajo su responsabilidad la construcción. La tecnología será aportada por Stamicarbon, subsidiaria de Nextchem, y por la estadounidense KBR, compañías especializadas en procesos industriales para la producción de amoníaco y fertilizantes.

Durante el pico de la obra se crearán más de 3.500 puestos de trabajo directos, además de empleos indirectos entre proveedores y contratistas. Una vez que el complejo entre en funcionamiento, Pampa calcula que contará con alrededor de 300 trabajadores permanentes.

Un nuevo escenario después de la salida de YPF

La inversión se anuncia pocos meses después de que YPF abandonara el negocio de los fertilizantes al vender su participación del 50% en Profertil, la compañía que opera en Bahía Blanca la única planta argentina de urea granulada.

Profertil había quedado durante años dividida en partes iguales entre YPF y la canadiense Nutrien, heredera de Agrium. En 2025, Nutrien acordó desprenderse de su participación y posteriormente YPF también vendió sus acciones. La operación concluyó en diciembre de ese año y dejó a Adecoagro con el 90% de la empresa y a la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) con el 10% restante.

La planta de Profertil tiene una capacidad instalada de aproximadamente 1,32 millones de toneladas anuales de urea y 790.000 toneladas de amoníaco, y cubre cerca del 60% del consumo argentino.

Cuando el proyecto de Pampa entre en operación, la Argentina pasará de depender de una única fábrica a contar con dos grandes polos productores ubicados en Bahía Blanca. La futura instalación tendrá por sí sola una capacidad casi 60% superior a la actual planta de Profertil y permitirá que la producción nacional supere ampliamente las necesidades locales, abriendo un saldo exportable de escala regional.