Nueva infraestructura eléctrica en el oeste: Mendoza busca reforzar su red con una estación 220/132 kV
Seis empresas compiten por una obra de infraestructura eléctrica que apunta a reducir restricciones y mejorar la confiabilidad del suministro regional.
Mendoza suma ofertas para una obra de infraestructura eléctrica que cambia el esquema eléctrico del Valle de Uco.
Prensa Gobierno de MendozaLa provincia de Mendoza abrió las ofertas económicas para construir la Estación Transformadora Valle de Uco 220/132 kV y ampliar la Estación Transformadora Capiz, una obra de infraestructura eléctrica que apunta a mejorar la capacidad de transporte eléctrico en una de las regiones productivas más dinámicas del oeste argentino.
El proyecto, que reúne propuestas de seis empresas tras superar la evaluación técnica, forma parte de un plan más amplio de ampliación de redes eléctricas en la provincia y busca acompañar el crecimiento industrial, agrícola y turístico del Valle de Uco.
Para el resto del país, se trata de una obra menos visible que otras inversiones energéticas, pero clave dentro del esquema técnico del sistema eléctrico mendocino. La nueva estación funcionará como un nodo de transformación entre niveles de alta tensión -220 kV y 132 kV- lo que permitirá redistribuir energía dentro del sistema provincial y reducir limitaciones operativas en una zona que en los últimos años incrementó su demanda.
Una región productiva con necesidades energéticas crecientes
El Valle de Uco, ubicado al pie de la Cordillera de los Andes, concentra una parte significativa de la actividad vitivinícola de Mendoza y ha sumado en la última década nuevos desarrollos agroindustriales, turísticos y residenciales. Ese crecimiento expuso restricciones en la red eléctrica local, que actualmente depende de configuraciones más radiales y con menor redundancia que otras áreas del país.
En ese contexto, la Estación Transformadora Valle de Uco fue diseñada para integrarse al sistema nacional de interconexión eléctrica mediante líneas de 220 kV ya existentes, permitiendo mejorar la confiabilidad del suministro y habilitar mayor capacidad de transporte energético hacia la región. El proyecto incluye además la ampliación de la Estación Transformadora Capiz, que operará como complemento para reforzar el nivel de 132 kV y mejorar la distribución hacia centros urbanos y productivos.
La infraestructura introduce cambios relevantes en la configuración de la red mendocina. El diseño contempla equipamiento de alta potencia y una playa de maniobras con configuración interruptor-y-medio, un esquema utilizado en nodos estratégicos porque permite realizar mantenimiento sin interrumpir el servicio y mejora la respuesta ante fallas del sistema.
La obra también se vincula con un objetivo más amplio: cerrar progresivamente un anillo eléctrico en el Valle de Uco mediante futuras conexiones hacia Tunuyán, Pareditas y la proyectada estación de Tupungato. Este tipo de mallado reduce riesgos operativos y facilita el ingreso de nuevos proyectos de generación energética, especialmente renovables, en una provincia que busca ampliar su matriz eléctrica.
Un proyecto con antecedentes regulatorios y evolución de costos
El avance actual se apoya en procesos regulatorios iniciados años atrás, cuando el proyecto obtuvo el Certificado de Conveniencia y Necesidad Pública dentro del esquema nacional de transporte eléctrico. Desde entonces, el alcance técnico y el presupuesto fueron ajustándose: las primeras estimaciones rondaban los US$30 millones, mientras que la licitación actual establece un monto cercano a los US$51 millones, sujeto a revisión tras la evaluación de las ofertas.
Las empresas que presentaron propuestas económicas fueron Distrocuyo S.A., Corporación del Sur, José Cartellone Construcciones Civiles S.A., la unión Rovella Carranza S.A. – Laugero Construcciones S.A. y la U.T. Da Fré / Sowic, entre otras.
Aunque se trata de una obra provincial, su relevancia excede el ámbito local. Mendoza avanza en paralelo con nuevas líneas de transporte eléctrico y proyectos vinculados a energías renovables, en un escenario donde varias provincias del oeste argentino buscan ampliar su infraestructura para acompañar el crecimiento productivo y evitar cuellos de botella energéticos.
La futura Estación Transformadora Valle de Uco aparece así como una pieza intermedia dentro de esa estrategia: una obra técnica que no sólo reforzará el abastecimiento regional sino que también modificará la forma en que fluye la energía dentro del sistema mendocino, integrando una zona productiva clave a una red de mayor capacidad y estabilidad.
