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Nucleoeléctrica Argentina sale a vender servicios nucleares y asistencia técnica al exterior

La estatal Nucleoeléctrica Argentina creó una unidad de negocios para salir a competir en servicios nucleares, actividad que tenía formalmente vedada.

Nucleoeléctrica Argentina dio un nuevo paso en su estrategia de expansión internacional al crear una unidad de negocios enfocada en exportar servicios nucleares y asistencia técnica al exterior. La decisión busca aprovechar la experiencia acumulada por la empresa estatal en la operación de las centrales Atucha I, Atucha II y Central Nuclear Embalse, y posicionar a la Argentina como proveedor global de conocimiento nuclear especializado.

La iniciativa fue aprobada por la Asamblea de Accionistas de NASA mediante una modificación de su estatuto social, que incorporó formalmente “la prestación y comercialización de servicios nucleares” como una nueva unidad estratégica de negocios. Hasta ahora, la actividad principal de la compañía estaba concentrada en la generación eléctrica a través de sus centrales nucleares.

Extensión de vida útil

Según explicó la empresa, la nueva división estará dedicada a la exportación de servicios especializados, ingeniería, mantenimiento, capacitación, asistencia técnica y provisión de soluciones para centrales nucleares en distintos países. La apuesta apunta especialmente a mercados que buscan extender la vida útil de sus reactores o desarrollar programas nucleares con asistencia externa.

El movimiento también busca capitalizar una experiencia técnica que la industria nuclear argentina desarrolló durante más de siete décadas. De acuerdo con especialistas del sector, técnicos y profesionales argentinos ya participaron en proyectos y servicios vinculados a centrales nucleares de países como Canadá, Brasil, China, Corea del Sur y España, aunque hasta ahora esas actividades no estaban institucionalizadas como un negocio independiente dentro de la compañía.

Central Nuclear Atucha II

Central Nuclear Atucha II

Reconfiguración

La creación de esta unidad llega en un momento de reconfiguración del sector nuclear argentino. En paralelo a la recuperación operativa de Atucha II y a los proyectos vinculados al reactor modular CAREM, el Gobierno busca darle un perfil más exportador a la industria nuclear nacional y generar nuevas fuentes de ingresos en divisas.

Dentro del sector energético consideran que la exportación de servicios nucleares representa una oportunidad de alto valor agregado, especialmente en áreas donde Argentina mantiene capacidades diferenciales, como la operación de reactores de agua pesada, mantenimiento especializado y formación de recursos humanos. La experiencia acumulada en el complejo Complejo Nuclear Atucha aparece como uno de los principales activos para competir en ese mercado.

La decisión también se produce en medio del debate sobre el futuro de las empresas públicas energéticas y la eventual apertura parcial al capital privado. Algunos analistas interpretan la nueva unidad de negocios como una forma de mejorar la rentabilidad y el posicionamiento internacional de NASA antes de cualquier proceso de reorganización empresarial.

En el oficialismo sostienen que la iniciativa permitirá transformar conocimiento técnico en exportaciones concretas y fortalecer la presencia argentina en un mercado global altamente especializado.