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Los límites de Vaca Muerta: la crisis que esconde el boom y los desafíos fuera de Neuquén

Argentina vive un boom petrolero gracias a Vaca Muerta. Pero salvo Neuquén, el resto de las provincias petroleras están en crisis. Cuáles son los límites de la explotación no convencional. Las experiencias de Río Negro y Mendoza.

Récords que se rompen con una frecuencia inédita; inversiones enormes y proyecciones que ponen a Argentina como un polo productor y exportador de petróleo y, sobre todo, gas gracias a lo que Vaca Muerta brinda: una formación que está a más de 1500 metros bajo la superficie y acumula una de las reservas de hidrocarburos no convencionales más importantes del mundo. Al acercar la lupa, la provincia del Neuquén es la capital energética de Argentina, con números que salen de escala: más de medio millón de barriles de petróleo por día, ingresos por regalías, impuestos y logística que son incomparables y hasta una explosión demográfica generada por esa atracción.

Para las otras provincias petroleras, sin embargo, la realidad es distinta. Mientras Neuquén vive un boom, el declino de las áreas maduras hace crujir las economías del resto del “club”: Mendoza, Río Negro, Chubut y Santa Cruz tienen caídas históricas de producción. Mientras Neuquén supera largamente el medio millón gracias a Vaca Muerta, en el resto suenan las alarmas: Mendoza cae un 10% y llega apenas a 50 mil barriles por día y Chubut cae más de un 5%, con 122 mil barriles por día. Santa Cruz lo sufrió más aún: la producción cayó un 12%.

Petróleo

Pozo de petróleo en Venezuela.

El agotamiento de las reservas es el principal motivo, pero para que eso ocurra hubo un proceso de abandono previo: la falta de inversión en exploración y de búsqueda de aprovechamiento de las reservas remanentes a través de procesos de recuperación secundaria y terciaria. Todo es Vaca Muerta, formación que hace atrae como un imán las inversiones y deseos. YPF blanqueó ese foco al abandonar todos los yacimientos con producción convencional y vender sus activos a través del Plan Andes.

La petrolera estatal desapareció del mapa del petróleo convencional para dedicarse a pleno a Vaca Muerta. La transición entre el gigante estatal y las empresas más chicas que heredaron las áreas es dura. Allí se explica gran parte del derrumbe en producción, empleo y valor agregado de esa industria que se sufrió durante 2025 de Mendoza, Chubut y Santa Cruz.

Más allá de los límites

El desequilibrio que se generó en la industria es difícil de revertir. El contraste entre la inversión necesaria y el riesgo asociado en las áreas convencionales frente a los incentivos, las ganancias y hasta la inversión en infraestructura para la explotación no convencional son enormes.

En Mendoza, por ejemplo, todas las áreas vendidas por YPF en el Plan Andes fueron adjudicadas, aunque aún se negocia el futuro de una de las más atractivas: Chachahuén. Petróleos Sudamericanos es la “ganadora” en cuanto a superficie y cantidad de áreas, pero la que más desafíos tiene por haber heredado las áreas maduras de la cuenca Cuyana, que tienen un agotamiento importante.

Otras, como Quintana, apuntan a otro horizonte: el imán de Vaca Muerta. Justamente la pregunta para las provincias que limitan con Neuquén y tienen en sus entrañas parte de la formación que enriqueció a esa provincia es si las fronteras de Vaca Muerta pueden expandirse.

Vaca Muerta

La empresa argentina gana preponderancia en Vaca Muerta

Río Negro dio los primeros pasos de la mano de Pheanix, la empresa asociada a Mercuria y al holding liderado por José Luis Manzano. Las áreas Confluencia Sur y Confluencia Norte ya producen desde el año pasado tras haber perforado la roca madre en Río Negro, puntualmente en San Patricio del Chañar. La producción es incipiente, con casi 9 mil barriles por día. Pan American, Tango y Capex tienen intereses en la misma provincia patagónica, que busca aprovechar las áreas que bordean Vaca Muerta. Esa provincia ya capitaliza los beneficios de Vaca Muerta gracias a su ubicación estratégica. Por la costa rionegrina saldrá el gas y el petróleo que se exportará.

vaca muerta antecedente

El primer antecedente de avance en Vaca Muerta desde Mendoza.

Mendoza tiene un largo camino por delante. Aunque en el Sur de la provincia la “lengua” de Vaca Muerta tiene una extensión enorme, el área aprovechable se reduce por la geografía, también por la madurez de la roca madre y los problemas logísticos. Del otro lado del río Grande la formación Vaca Muerta se extiende por más de 10 mil km2. Pero los estudios más profundos realizados por la Provincia, por el IAPG y por YPF marcan una zona de interés de 800 km2. Allí tienen presencia YPF, Tango Energía y Quintana. Las áreas CNVII, Cañadón Amarillo y Payún Oeste son las estrellas del futuro. Si todo sale bien, claro.

Aunque no esté registrado correctamente, hubo ensayos sobre Vaca Muerta en 2012 en Mendoza, cuando YPF estaba en plena transición y proceso de investigación sobre la roca madre. El problema para Mendoza fue la falta de continuidad y, también, de inversión en infraestructura.

YPF avanzó en 2023 con una experiencia polito sobre Vaca Muerta. Aunque no era la primera, sí responde a un plan más estructurado. Los resultados fueron alentadores. En el área exploratoria CNVII-A, el pozo explorado se realizaron 13 etapas de fractura hidráulica a lo largo de una rama horizontal de 1.073 metros.

“Como resultado, se obtuvo un caudal de petróleo de 49 m³/día y un caudal de gas de 65,000 m³/día”, indica el informe oficial. El pozo fracturado en Paso de Bardas Norte consistió en una rama horizontal de 1.059 metros y se completaron 12 etapas de fractura hidráulica. “Los ensayos indicaron un caudal de petróleo de 34.21 m³/día y un caudal de gas de 8,400 m³/día”.

La Dirección de Hidrocarburos de la Provincia hizo un estudio profundo del potencial de la formación en al corto plazo y sobre los yacimientos activos. Parte de la información surgió de la experiencia de YPF. Los datos obtenidos coinciden con los sondeos previos. “La caracterización realizada sugiere que la zona con potencial para la explotación de Vaca Muerta podría expandirse en aproximadamente 145 km² en Payún Oeste y 400 km² en Cañadón Amarillo, sumando a los 300 km² de las áreas previamente delineadas por YPF en CNVIIA y Paso de las Bardas Norte”, concluye el informe al que accedió Minergy.

En el horizonte desde la provincia cuyana se esperanzan con reproducir el formato productivo de Neuquén, con explotación intensiva de Vaca Muerta. Antes, deben profundizar estudios y resolver un problema estructural de la Provincia: la logística.