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Las distribuidoras de eléctricidad crean un protocolo nacional para responder a apagones y emergencias

ADEERA presentó el esquema que permitirá movilizar cuadrillas, equipamiento y recursos cuando una contingencia supere la capacidad de una distribuidora.

La distribución eléctrica argentina dio un paso hacia una mayor coordinación frente a situaciones críticas. La Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina (ADEERA) presentó el Protocolo ARC (Asistencia Recíproca en Contingencias), un mecanismo que permitirá que las empresas del sector se brinden apoyo operativo cuando una emergencia exceda la capacidad de respuesta de una distribuidora.

La iniciativa formaliza un esquema de cooperación que hasta ahora dependía, en gran medida, de acuerdos informales entre compañías. A partir de ahora existirán procedimientos comunes para solicitar asistencia, coordinar el envío de personal y equipamiento, administrar los recursos movilizados y establecer las condiciones económicas de esa colaboración.

Guardia permanente

El protocolo fue diseñado para actuar frente a eventos que pueden comprometer el suministro eléctrico, como tormentas severas, fuertes vientos, inundaciones, incendios, olas de calor o fallas técnicas de gran escala. En estos casos, una distribuidora podrá requerir cuadrillas, vehículos, materiales y especialistas de otras empresas adheridas para acelerar la normalización del servicio.

Según explicó ADEERA, el esquema establece responsables operativos disponibles de manera permanente, un procedimiento unificado para evaluar daños y necesidades, y un rol de coordinación central de la entidad empresaria, que actuará como articuladora entre las compañías participantes. También fija reglas claras para reconocer los costos y viáticos derivados de la asistencia, otorgando previsibilidad a todas las partes.

"Con el Protocolo ARC estamos dando un paso importante en la coordinación del sector, estableciendo un esquema claro para la asistencia entre distribuidoras. Esto nos permite mejorar la capacidad de respuesta ante eventos severos y actuar de manera más eficiente en la restitución del servicio", destacó Gabriel Scorolli, coordinador de la Comisión Técnica de Mantenimiento de ADEERA.

Estar preparado para un apagón no es exagerar: es anticiparse a lo que puede pasar en cualquier lugar del mundo. Foto: Shutterstock

Un sistema más expuesto a eventos extremos

La creación del protocolo responde a un escenario en el que las redes eléctricas enfrentan exigencias crecientes. En los últimos años aumentó la frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos, mientras que las olas de calor elevan la demanda de energía y someten a mayor estrés a la infraestructura de distribución.

En ese contexto, la rapidez para desplegar recursos se vuelve un factor determinante. Contar con cuadrillas adicionales, equipamiento especializado y apoyo logístico puede reducir significativamente los tiempos de reposición del servicio cuando se producen daños simultáneos sobre la red.

El lanzamiento del ARC también refleja una tendencia que ya se observa en otros sistemas eléctricos del mundo: fortalecer la resiliencia de la infraestructura mediante mecanismos de cooperación entre operadores, en lugar de depender exclusivamente de la capacidad individual de cada empresa.

ADEERA reúne a 50 distribuidoras públicas, privadas y cooperativas de todo el país, que abastecen a más de 15 millones de usuarios, operan unos 465.000 kilómetros de redes y distribuyen alrededor del 98% de la electricidad consumida en Argentina. Con el nuevo protocolo, el sector busca contar por primera vez con una herramienta permanente de respuesta conjunta ante contingencias de gran magnitud, con el objetivo de reducir el impacto de los apagones sobre usuarios residenciales, comerciales e industriales.