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La demanda de energía eléctrica volvió a crecer y las renovables cubrieron más del 40% de la generación en mayo

El último informe de RICSA, elaborado sobre datos de CAMMESA, muestra que el consumo eléctrico aumentó con fuerza en mayo.

El mercado eléctrico argentino continúa mostrando señales de recuperación. Durante mayo la demanda nacional de electricidad volvió a crecer respecto del mismo mes del año pasado, impulsada por una combinación de mayor actividad económica y temperaturas inferiores a las registradas en mayo de 2025. El comportamiento quedó reflejado en el último informe elaborado por RICSA sobre la base de estadísticas oficiales de CAMMESA.

Pero el dato que más llamó la atención no fue el consumo sino la composición de la oferta. Según el informe, las fuentes renovables llegaron a representar el 41,9% de la generación durante el mes, un porcentaje que marca uno de los niveles más altos registrados en el sistema argentino.

¿Significa que las renovables ya generan el 42% de toda la electricidad?

No exactamente.

Ese porcentaje corresponde a determinados períodos del mes y refleja una combinación favorable de factores climáticos. Mayo suele presentar excelentes condiciones para la generación eólica en la Patagonia, mientras que el aporte hidroeléctrico también aumenta por cuestiones hidrológicas.

En otras palabras, el 41,9% constituye un pico de participación renovable y no el promedio anual del sistema.

Para ponerlo en perspectiva, durante todo 2025 las energías renovables no convencionales explicaron cerca del 20% de la demanda anual, aunque en distintos momentos del año alcanzaron picos instantáneos superiores al 40%.

Una tendencia que se consolida

Más allá de la estacionalidad, el crecimiento de las energías limpias viene siendo sostenido.

Durante 2025 ingresaron al sistema más de 1.000 MW adicionales entre parques eólicos y solares, permitiendo elevar la potencia instalada renovable a casi 7 GW entre ambas tecnologías. Ese crecimiento explica por qué cada vez son más frecuentes los meses en los que una parte muy importante de la demanda puede abastecerse mediante recursos renovables.

La expansión también responde al desarrollo del mercado privado (MATER), donde grandes consumidores industriales contratan directamente energía renovable para reducir costos y cumplir metas ambientales.

El cuello de botella sigue siendo el transporte

Paradójicamente, el principal problema del sector ya no es construir parques eólicos o solares.

El gran desafío pasa por transportar esa energía hasta los centros de consumo.

CAMMESA viene advirtiendo que numerosas instalaciones renovables deben reducir su despacho debido a la saturación de las líneas de alta tensión, especialmente en regiones con abundante recurso eólico como la Patagonia y el sur bonaerense. Esa limitación hace que, en muchas horas del día, el sistema no pueda aprovechar toda la energía disponible.

Más demanda implica más inversiones

El crecimiento de la demanda también constituye una señal relevante para el sector energético.

Después de varios años de consumo prácticamente estancado, los aumentos mensuales comienzan a reflejar una recuperación de la actividad industrial y comercial, además del crecimiento esperado por la electrificación de nuevos consumos, los centros de datos, la minería y el desarrollo de la movilidad eléctrica.

En ese escenario, el sistema deberá incorporar no sólo más generación sino también nuevas redes de transporte y almacenamiento para sostener una participación creciente de las fuentes renovables. CAMMESA ya identifica estas variables entre los principales desafíos del Mercado Eléctrico Mayorista para los próximos años.